Seguinos en redes

Argentina

A 40 Años de Malvinas: Cómo fue la orden de la Junta Militar para recuperar Las Malvinas

Publicado

en

Pasaron cuarenta años de la Guerra de Malvinas, y el día que se inció el conflicto quedará grabado en la historia argentina para toda la eternidad. Con las sabias palabras del Tata Yofre, así fue la decisión de la gesta Malvinas.

Este 2 de abril se cumplen 40 años desde que la Junta Militar, en ese entonces comandada por el Teniente General Leopoldo Galtieri, dio la orden de recuperar las Islas Malvinas por la fuerza. Una decisión que cambiaría para siempre la historia de Argentina y llevaría la relación con el Reino Unido a un punto de no retorno.

La idea se gestó algunos días antes, el 26 de marzo, cerca de las 19 horas, como relata el autor Juan Bautista “Tata” Yofre, en su impresionante libro La Trampa: Por Qué y Cómo el Proceso Tomó la Decisión de Ocupar las Malvinas.

A continuación, un extracto de su libro, tal como fue publicado en Infobae, donde cuenta los pormenores, las internas, y el momento clave que llevó a la Argentina entrar en una guerra contra la OTAN.


“La medida se adoptó sin la participación del canciller, pero fue notificado poco más tarde. El almirante Carlos Alberto Busser también reconoció ante el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas haber sido informado después. En su libro de memorias, Costa Méndez también sostuvo lo mismo. Relató que volvió al Palacio San Martín, reunió a sus colaboradores más íntimos, y luego de hacerlos jurar que no revelarían el secreto, les informó de la decisión de la Junta Militar. Eso es inexacto, como lo prueban todos los documentos secretos que el “Grupo Especial Malvinas” (funcionarios que trabajaban en secreto) del Palacio San Martín preparó, momento a momento, para apuntalar intelectualmente en la Operación Azul/Malvinas a los jefes militares.”

“Pero el canciller no va a revelar un detalle importante: el equipo de funcionarios que integraba el Grupo Especial Malvinas no tenía terminadas todas las medidas necesarias para acompañar en el campo diplomático la acción castrense de invadir las Malvinas. El domingo 28 de marzo va a pedir una postergación del Operativo Azul/Rosario. Tras cuarenta años de silencio, el entonces secretario Roberto García Moritán relató: “Costa Méndez me mandó a Campo de Mayo con una carta personal a Galtieri en donde le solicitaba unos días de postergación a la invasión. Cuando llegué, Galtieri estaba con su esposa en una terraza. Luego, pasamos a su despacho, entregué la carta que leyó adelante mío. Luego de terminar de leer, el presidente me afirmó ‘dígale al canciller que absolutamente no’, y como si esto fuera poco, me devolvió la carta luego de escribir ‘absolutamente no’”.”

La posición de Galtieri estaba escrita en pierda, y el destino de 23.428 combatientes ya estaba firmado. Esto ya lo sabían sus laderos pero no todos los funcionarios de su gobierno.

“El embajador Gustavo Figueroa sería más preciso con respecto al memorando de una carilla y media que recibió Galtieri en ese momento: “Contemplaba tres puntos: 1) si se estima necesario levantar la invasión, esta decisión puede aún realizarse; 2) comunica que la posición de los Estados Unidos es poco clara. No hay seguridad de que apoye (juegue bien) con la Argentina; 3) con los No Alineados, si bien partimos de una situación no favorable, podemos en un corto tiempo recomponerla y lograr su solidaridad en virtud de nuestra lucha antiimperialista”.”

“En la tarde del mismo domingo 28 de marzo salía de Puerto Belgrano la flota que transportaba las tropas que ocuparían las islas Malvinas. Horas antes, Margaret Thatcher se había comunicado telefónicamente con lord Carrington para expresarle su ansiedad por la situación. El ministro le contó que le había enviado un mensaje al secretario de Estado de los Estados Unidos en el que le solicitaba su intervención como mediador. Al día siguiente, Costa Méndez y Bonifacio del Carril volvieron a conversar. En esta ocasión, el canciller le informó a su amigo sobre los cursos de acción que se estaban estudiando frente a la intimación que había hecho el gobierno británico para el retiro del personal de las Georgias. “Si la decisión de aprovechar el incidente de los chatarreros para tomar las Malvinas era definitiva [como le había anticipado el canciller a principios de mes], lo más conveniente para la Argentina es dejar que los británicos los saquen por la fuerza. Pues lo importante es contar con un hecho de fuerza ejecutado por los ingleses como acto inicial y no como una simple amenaza”.”

“Al mismo tiempo, a Costa Méndez le llamó la atención que: “La superioridad militar inglesa es abrumadora y que en el campo económico Gran Bretaña podría ejercer fuerte acción contra la Argentina, porque a pesar de la decadencia del imperio, Inglaterra sigue siendo uno de los centros financieros más importantes del mundo”.”

““Es muy difícil que Inglaterra se decida a actuar militarmente por el elevado costo de la operación”, dijo Canoro. Además, según el canciller “las Fuerzas Armadas tienen todos los planes previstos para neutralizar cualquier intento y de todas maneras dispone de tres semanas antes de que los ingleses lleguen al lugar”. Posteriormente, “Fafo” del Carril evaluó que “el acto de fuerza que se prepara a ejecutar el gobierno va a ser contraproducente. Y me doy cuenta de algo peor: que cuando se haga el acto de fuerza se va a producir en la población un golpe emocional favorable a las Fuerzas Armadas y que va a ser muy difícil, en realidad negativo, pronunciarse contra la ocupación una vez producida”.”

“El martes 30 de marzo de 1982, mientras la ciudad de Buenos Aires se encontraba fuertemente vigilada en vista de la manifestación sindical con la consigna “Pan, paz y trabajo”, que se iba a realizar a la tarde con la intención de llegar a Plaza de Mayo, el Comité Militar se reunió dos veces en el edificio Libertador. Según la Memoria: “Durante la primera reunión se resolvió que el General García fuera el Comandante de Teatro de Operaciones Malvinas hasta el día D+5 aproximadamente, luego de esto se crearía el Teatro del Atlántico Sur a partir de la desactivación del Teatro Malvinas, designándose al Vicealmirante Lombardo como Comandante (Acta Nº 5 ‘M’/82). En dicha reunión el Jefe del Estado Mayor Conjunto informó sobre las capacidades del enemigo y el análisis de las mismas después del día D+5″.”

Como se puede ver en las palabras de Yofre, la acción militar ya estaba planificada para varios días, y la Junta, a pesar de que argumentaba que el Reino Unido no estaba en condiciones para una guerra ⁠—debido a las protestas de grupos de izquierda contra el gobierno conservador británico⁠— sabía que el conflicto duraría más de una semana.

“Ese mismo día, Costa Méndez informó a los miembros de la Junta Militar que los Estados Unidos habían ofrecido su asistencia para el tema Georgias del Sur según le había comunicado el embajador Takacs, quien fue llamado por el secretario de Estado.”

“En la segunda reunión del COMIL del 30 de marzo, el jefe del Estado Mayor Conjunto, vicealmirante Leopoldo Alfredo Suárez del Cerro, “informó sobre la previsión meteorológica para el desembarco, informando que el Comandante de Teatro de Operaciones Malvinas decidió que el 02 de abril a las 0000 horas fuera la fecha para iniciar las operaciones”; un temporal impedía realizar la operación el 1º de abril. También se resolvió que “por razones de política internacional, convenía que el Gobernador Militar [general Mario Benjamín Menéndez] tuviera jurisdicción sobre las islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur (Acta Nº 6 ‘M’/82). Asimismo se resolvió proveer la información acerca de la eventual recuperación —antes de la declaración oficial del día 02 de abril— a los Ex Comandantes en Jefe, al Gabinete, a la Corte Suprema de Justicia y a Monseñor Aramburu”, y también, que previamente “debía llamar a los principales dirigentes políticos, sindicalistas, empresarios, etc. Por la misma razón”.”

Ese mismo día, el canciller convocó en el Salón Verde del Palacio San Martín a la primera línea de la Cancillería. Luego de tomarles juramento de mantener el secreto, expuso sobre la situación en Malvinas; recordó las distintas etapas de las negociaciones en los últimos años; recordó las magníficas relaciones con Sudáfrica; se refirió a las excelentes relaciones con los Estados Unidos, “grandes defensores de los pueblos jóvenes contra los colonizadores y su rol en el mundo contra el comunismo”; mencionó la decadencia del Reino Unido y del gobierno de la señora Margaret Thatcher (quien seguramente perdería las próximas elecciones), así como la difícil situación económica de su país, que lo llevaría a vender su único portaaviones y otros barcos de guerra porque no podía mantenerlos. Finalmente, sostuvo que alguien tenía que tener el coraje de hacer algo por la recuperación de las Malvinas y no olvidó decir que todo esto facilitaría la difícil situación política con Chile. Luego inquirió si alguien tenía alguna pregunta. El embajador Carlos Keller Sarmiento, jefe del Departamento Europa Occidental, pidió hacer unos comentarios, los que no fueron grabados. No obstante, volcó lo que pensaba en un memorando titulado “Malvinas”, de cuatro carillas, con fecha 14 de abril de 1982.”

““Parto de la base que llevar el conflicto a un enfrentamiento militar de resultado dudoso para la Argentina es nuestra peor opción. (Total aislamiento, riesgo de una humillación, graves consecuencias económicas, institucionales y políticas, destrucción parcial o total de nuestra Fuerza Aérea, flota y efectivos militares, probable caída del gobierno, disminución de la capacidad para negociar con el Reino Unido el futuro status de las Islas, probable creciente intervención de Brasil o Chile como fuerza de paz y pérdida de credibilidad y prestigio en el ámbito internacional)”.”

““De acuerdo a lo conocido hasta el momento, en un enfrentamiento militar es muy difícil contar con la victoria total argentina. En caso de victoria parcial se enardecerían los ánimos, podría sobrevenir un probable bloqueo de puertos, subsistirían las medidas de agresión económica por parte de la CEE [Comunidad Económica Europea] que podría extenderse a otros países e incremento creciente de la opción URSS para nuestro país. Estimo que esta debería evitarse”.”

La Cancillería expresó su disidencia pero sin éxitos. Una y otra vez, sus reclamos caerían sobre oídos sordos, y Galtieri iniciaría su tan ansiada guerra relámpago sobre las Islas.

“Por esas mismas horas, el embajador Gustavo Figueroa llamó al ministro Atilio Molteni para decirle: “El departamento que andabas buscando se va a desocupar”. Eso quería decir que se iba a producir la invasión y que iba a tener que dejar Londres, donde se desempeñaba como encargado de Negocios.”

“Los británicos y los norteamericanos detectaron los movimientos de los barcos de la flota argentina de ocupación; sin embargo, esa información no fue comunicada por el gobierno a los parlamentarios durante el debate del 1º de abril (o fue relegada). Ante la inminencia del ataque, una de las primeras decisiones de Margaret Thatcher fue enviarle un mensaje a su amigo Ronald Reagan para que intentara convencer a Galtieri de que no invadiera las islas. Asimismo, Gran Bretaña pidió una reunión urgente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.”

Los conservadores actuales rechazan a Ronald Reagan y a Margaret Thatcher -  El Cronista
La primero que hizo Margaret Thatcher fue enviarle un mensaje a su amigo Ronald Reagan para que intentara convencer a Galtieri de que no invadiera las islas.

“El mismo día, se le envió un largo cable “S” —cable 697— al embajador Eduardo Roca, instruyéndolo a solicitar el 1º de abril, “en hora que será determinada a vuestra excelencia telefónicamente […] a fin de llamar la atención del Consejo de Seguridad la situación de grave tensión existente entre la República Argentina y el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte”. En el mismo texto “Secreto” y “Muy Urgente” se le ordena a Roca que “simultáneamente con presentación nota a Consejo de Seguridad, sugiérese a V.E. entrevistar a representantes permanentes de China y de Unión Soviética fin de imponerlos situación. V.E. les señalará que Argentina confía en seguir contando con tradicional apoyo sus países sobre cuestión Malvinas”.”

“La instrucción no fue llevada a cabo. Los embajadores de China y la Unión Soviética en Buenos Aires también fueron informados. Además se enviaron cables a Pekín y Moscú con el mismo texto: “Se señala que objetivo argentino es lograr que [China/URSS] oponga el veto en el Consejo de Seguridad a cualquier resolución que sea contraria a nuestro país”.”

Esto constituyó una enorme traición por parte del bloque comunista, que había estado manteniendo relaciones detrás de escena con la Junta Militar, pero en el momento de la votación, se abstuvieron.

La resolución 502 fue aprobada en la 2350ª sesión del Consejo de Seguridad, por diez votos positivos de Francia, Reino Unido, Estados Unidos, República Democrática del Congo, Guyana, Irlanda, Jordania, Japón, Togo y Uganda; Panamá voto en contra. China y la Unión Soviética, que habían prometido votar en contra y vetar su aprobación se abstuvieron, junto con España y Polonia.

Hasta este momento, de todos modos, las autoridades argentinas tenían enormes esperanzas de que la invasión y recuperación de Malvinas tendría un resultado positivo no solo para el país, si no para la continuidad del Proceso.

Esas esperanzas se fueron rápidamente disminuyendo. Como explica Yofre en otra parte del libro: “[El 3 de abril por la mañana] [Wenceslao] Bunge concurrió al National Press Club para desayunar con su amigo Zbigniew Brzezinski, ex consejero de Seguridad del presidente Jimmy Carter. Luego de estrecharse las manos, Brzezinski le dijo: “Te felicito, se acabó el gobierno militar”. Y le explicó que nadie mueve un ejército para invadir o recuperar un lugar que el mundo no le ha reconocido, y “esto no será permitido”“.

La tapa del libro escrito por Juan Bautista "Tata" Yofre
Para una descripción más detallada de los hechos, referirse a “La Trampa” del Tata Yofre.

Argentina

Se hizo justicia: Cristina fue condenada a 6 años de prisión y se baja de la carrera presidencial del 2023, aunque no irá presa

Publicado

en

“En 2023, no voy a ser candidata a nada, ya no voy a tener fueros”, dijo a los gritos en su defensa después del veredicto por parte del TOF 2.

La vicepresidente Cristina de Kirchner fue condenada esta tarde a 6 años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos en la causa por la corrupción en la concesión de obras públicas en Santa Cruz conocida como “Causa Vialidad“, la culminación de casi una década de denuncias e investigaciones contra la dirigente más corrupta de la historia argentina.

La sentencia fue laxa, considerando que los fiscales habían pedido 12 años, y solo se la consideró autora del delito de administración fraudulenta, quedando absuelta del delito de asociación ilícita. Sin embargo, marca un antes y un después en la democracia argentina, demostrando que el sistema judicial es independiente del poder de turno y no avala la impunidad.

Cristina así se convierte en la primera ex presidente y primera vicepresidente en el cargo en ser condenada por robarle al erario público. Los argumentos de los jueces tardarán en llegar, sin embargo, ya que disponen de un período de 40 días hábiles para darlos a conocer.

A pesar del ejemplar fallo, Cristina todavía tiene la posibilidad de apelar la decisión judicial, por lo que la sentencia no estará firme hasta que se resuelva en todas las instancias. Esto podría tomar entre 1 o 3 años, dependiendo la celeridad de la justicia y la insistencia de la líder kirchnerista en cuestionar la decisión.

Además, incluso si la sentencia estuviera firme, Cristina actualmente cuenta con fueros por su cargo de Vicepresidente, por lo que no iría presa. Para ello, debería tratarse su desafuero en el Senado, una votación que ya sobrevivió en el pasado cuando se pidió la prisión preventiva y ella todavía era senadora.

El desafuero podría tratarse en cualquier momento en el Congreso, pero para esta causa no tiene sentido por el momento ya que los fiscales, extrañamente, no pidieron la prisión preventiva. Esta decisión fue polémica, ya que no hay dudas que Cristina en libertad puede influenciar la causa o escaparse del país.

Tras la sentencia, Cristina dio un discurso grabado desde su oficina en el Senado, donde a los gritos aseguró que no será candidata a presidente en 2023, una promesa que no suena muy creíble pero por el momento es la única declaración sobre su potencial presentación en las elecciones del año que viene.

“En 2023, no voy a ser candidata a nada, y ya no voy a tener fueros”, anticipó en su defensa. “No voy a someter a mi fuerza política a que la maltraten por una candidata condenada. No voy a ser candidata en el 2023. Pero mascota de usted, Magnetto, nunca. A nada. Mi nombre no va a estar en ninguna boleta. Termino el 10 de diciembre y me vuelvo a mi casa”, dijo la jefa del Frente de Todos.

La vicepresidenta argumentó que con el fallo en su contra “buscan disciplinar a la dirigencia política” y agregó: “La condena no son los seis años en la cárcel. La condena real es la inhabilitación perpetua a ejercer cargos electivos, cuando todos los cargos a los que accedí fueron por elección popular”.

Me van a poder meter presa el 10 de diciembre. Eso sí, siempre y cuando, a algún Caputo de la vida no se le ocurra financiar alguna banda de marginales me peguen un tiro, que eso es lo que quieren. Presa o muerta”, concluyó victimizándose por el reciente atentado en su contra.

Seguir Leyendo

Argentina

Alberto Fernández da su primera cadena nacional como presidente para apoyar a Cristina, al borde de la condena

Publicado

en

El presidente instruyó al Ministerio de Justicia para que impulse acciones penales contra el grupo de funcionarios que viajaron a Lago Escondido para determinar si se cometió algún delito

El presidente Alberto Fernández dio su primera cadena nacional este lunes para expresar su apoyo a la vicepresidente Cristina Kirchner en la causa Vialidad, que la tiene contra las cuerdas y una condena este martes es prácticamente una certeza.

En su corto discurso, que parecía estar pre-grabado, aseguró que instruyó al Ministerio de Justicia para que impulse acciones penales contra un grupo de jueces, fiscales, funcionarios y empresarios de medios que se habrían reunido en Lago Escondido, quienes según una investigación del diario kirchnerista Página 12 estaban confabulando para arrestar a Cristina.

En una guerra de operaciones de prensa, los diarios ultra-kirchneristas Página 12, Tiempo Argentino y El Cohete a la Luna, publicaron material hackeado de una línea de celular, adjudicada al sitio breached.vc, que muestra un supuesto intercambio de mensajes de audio entre los jueces Julián Ercolini (Juzgado Federal 10), Pablo Yadarola (Penal Económico 2), Pablo Cayssials (Contencioso Administrativo 9), y Carlos Mahiques (sala II de Casación Penal), el ministro de Seguridad y Justicia porteño Marcelo D’Alessandro, quien sería el propietario de la línea, y el procurador de CABA Juan Batista Mahiques.

Según el sitio web patagonianfacts.com, alineado al kirchnerismo, también aparecen en las filtraciones el director de Asuntos Legales e Institucionales del Grupo Clarín, Pablo Casey, y el CEO del multimedios, Jorge Rendo, quienes, según se desprende de los mensajes de voz difundidos, habrían organizado y solventado el costo del vuelo privado y la estadía posterior en Lago Escondido.

Reunión en Lago Escondido

El viaje de los jueces se habría dado el pasado jueves 13 de octubre en un vuelo de la empresa Flyzar que partió desde el aeropuerto de San Fernando. Llegaron todos juntos en un avión privado al aeropuerto de Bariloche para trasladarse luego a la inmensa propiedad del británico Joe Lewis en las afueras de El Bolsón.

Según los medios kirchneristas, el mismo día los protagonistas crearon un grupo de Telegram para acordar una estrategia de respuesta a la inevitable condena a Cristina Kirchner, que incluía supuestamente presionar a algunos medios para que guardaran silencio y al mismo tiempo planificar una versión unificada para difundir a través de ciertos periodistas.

Este fue el contexto en el que los cuatro jueces, más el procurador Mahiques, D’Alessandro y los directivos de Clarín, Casey y Rendo, se reunieron para elaborar una estrategia unificada para evitar que prospere la denuncia kirchnerista contra los magistrados por el delito de dádivas, que Cristina intentó esgrimir para contraatacar en la causa.

En los mensajes que supuestamente se cruzaron por Telegram, acuerdan que intentarían condicionar a la fiscal federal subrogante de Bariloche, María Cándida Etchepare, para que envíe la causa a los tribunales federales de Capital Federal, en Comodoro Py, donde sería cajoneada.

Alberto le rinde pleitesía a Cristina

Entre los mensajes figura un nombre que complicó a Alberto Fernández y llevó a que hoy tenga que salir con algo tan pesado como una cadena nacional para demostrar lealtad a Cristina. Se trata de Julián Leunda, el actual jefe de asesores del presidente.

El joven de 32 años, que se desempeñó como Director de Asuntos Institucionales de C5N y de Ámbito Financiero, aparece mencionado en los chats por uno de los implicados, asegurando que ya habló con él y que les aseguró que los ayudaría a mantener las reuniones en secreto.

Pablo Casey, director de Asuntos Legales e Institucionales del Grupo Clarín y sobrino de Héctor Magnetto, dice: “Gente: me acaba de llamar Julián Leunda. Parecía que hubiera venido con nosotros. Caliente con Kollmann por la nota”. Esto lo dijo en referencia del periodista de Página 12 que publicó originalmente la noticia del viaje a Bariloche.

Seguir Leyendo

Argentina

Alberto Fernández logra mantener oculta la letra chica de los contratos de las vacunas por US$ 2000 millones de dólares

Publicado

en

El kirchnerismo logró aprobar en la Auditoría General de la Nación (AGN) sin debate un documento que valida los 10 contratos que se firmaron con laboratorios sin mostrar los textos completos.

La mayoría kirchnerista que conforma la Auditoría General de la Nación (AGN) aprobó mantener oculto el texto final de los 10 contratos de compra de vacunas contra el coronavirus por parte del Estado argentino y dispuso que se mantuviera bajo secreto todas las actuaciones de los convenios.

En otras palabras, el Gobierno se negó a mostrar la letra chica de los acuerdos que el Estado suscribió con las compañías farmacéuticas en 2020, y que le costaron al país unos US$ 1.737 millones de dólares.

De esta forma, además, Alberto Fernández logró que no se avance en una auditoría integral sobre sus negociaciones en las compra de las vacunas. Cabe recordar que en un primer momento acordó solamente con la rusa Sputnik, luego con la china Sinopharm, y recién casi un año después, accedió a firmar un contrato con la norteamericana Pfizer y la inglesa AstraZeneca, lo cual generó polémica por parte de la oposición, que denunció intereses económicos de fondo.

Los auditores de Juntos por el Cambio, en minoría, presentaron un dictamen de “rechazo total” al informe del oficialismo, que hubiera requerido mostrar los contratos tal y como fueron firmados.

Sin embargo, el Frente de Todos hizo pesar su mayoría y aprobó el documento sin que se pudiera discutir cuestiones tales como la elección de los laboratorios, los montos que se pagaron y la entrega de las vacunas, entre otras cuestiones.

La decisión de declarar o transformar en reservada es, a mi juicio, infundada y perjudicial y yo podría citar a un destacadísimo cientista político italiano, Giovanni Sartori, que llama la atención sobre una de las principales promesas de la democracia es la transparencia que está siendo afectada por esta circunstancia”, manifestó el jefe auditor de la oposición Jesús Rodríguez.

El equipo de auditores de la oposición, compuesta por Miguel Ángel PichettoAlejandro Nieva y Jesús Rodríguez, asegura que el documento que suscribió el kirchnerismo “autolimita” el accionar de la AGN ya que no les permite realizar un control exhaustivo de los convenios de las compras de las vacunas.

Desde el entorno de los auditores aseguran que en la letra chica que se quería auditar se quería determinar por qué se tardó tanto en firmar el contrato con Pfizer o cuál es el contenido de las cláusulas confidenciales que se firmaron.

En particular la oposición quería conocer la letra chica del convenio con AstraZeneca, quien tuvo diversos incumplimientos que afectaron la campaña de vacunación en la Argentina, y se han denunciado sobreprecios con el productor en el país, Hugo Sigman, dueño del grupo farmacéutico Insud, amigo del entonces ministro de Salud, Ginés González García.

El kirchnerismo usa como argumento para mantener el secreto las cláusulas de confidencialidad que pidieron y firmaron los laboratorios. El Gobierno asegura que no quieren “defraudar” a las grandes multinacionales que esto podría generar demandas por parte de las farmacéuticas.

Diez contratos por 146.000.000 vacunas a cambio de U$S 1737 millones

En total, Alberto Fernández firmó 10 contratos por un total de 146 millones de vacunas que le representaron al país el pago de US$ 1.737 millones de dólares. Entre los sueros adquiridos se encuentra la Sputnik V (Rusia); Sinopharm y Cansino (China); CovidShield (India); AstraZeneca (Reino Unido); y Pfizer y Moderna (Estados Unidos).

Durante la presentación del informe, que comenzó el miércoles a la mañana, la oposición cuestionó la “pobreza” del informe y hasta el propio Pichetto dijo que en el sitio oficial del Ministerio de Salud puede encontrarse mayor información. También hablaron de demoras en la presentación del documento.

En los 30 años de la AGN es difícil encontrar un tema más relevante que este de los contratos”, expresó Rodríguez. Y agregó: “No sólo por la magnitud del esfuerzo fiscal involucrado, si no por las razones que justificaron esas contrataciones. Excepción hecha de las cuentas de inversión que la Constitución nos manda que analicemos”.

Seguir Leyendo

Tendencias