Conecte con nosotros

Argentina

“Sindemia”: las epidemias simultáneas del COVID-19 y Dengue que azota a Argentina

Mientras en muchos países del mundo todos sus esfuerzos sanitarios están enfocados en el COVID-19, Argentina no se puede olvidar del dengue, una enfermedad que ya contagió a 32.223 argentinos en el último año y subiendo un 25% en los últimos 10 días.

Publicado

en

Argentina está atravesando lo que en la epidemiología se conoce como “sindemia”, cuando dos fuertes epidemias causadas por patógenos distintos actúan en simultáneo sobre una misma población.


Mientras en muchos países del mundo todos sus esfuerzos sanitarios están enfocados en el COVID-19, Argentina no se puede olvidar del dengue, una enfermedad que ya contagió a 32.223 argentinos en el último año pero que en los últimos 10 días alcanzó a 6.459 personas nuevas, o sea un aumento del 25% en tan solo una semana, mostrando que el virus epidémico está convirtiéndose en un verdadero dolor de cabeza para el sistema sanitario.
El COVID-19, generado por el virus SARS-CoV-2, un tipo de coronavirus que se originó en la ciudad de Wuhan, China, fue importado al país por personas que viajaron al exterior, y ha colmado la atención de todo el mundo. Es un virus casi inocuo para los jóvenes y las personas que están bien de salud, de hecho se estima que el 80% de los infectados ni siquiera presenta síntomas, pero que mata sin piedad a los mayores de edad, principalmente a la franja etaria +65 años, y tiene una mortalidad del 50% para pacientes con enfermedades previas, como cáncer, problemas de corazón o diabetes.
La novedad del virus chino opacó al dengue, enfermedad muy distinta al COVID-19, con muchísima menor mortalidad y con vectores de transmisión totalmente opuestos, pero que sin lugar a dudas es considerada la principal epidemia en Argentina hace ya unos cuantos años. A diferencia del COVID-19 que tiene reportes diarios, el Ministerio de Salud realiza un reporte semanal para el dengue.

Ad

El dengue es generado por una familia de virus del tipo flavivirus, que se contagia únicamente por la picadura de mosquitos de especie Aedes Aegypti, muy común en África y en Sudamérica. A diferencia del coronavirus, no existe transmisión entre humanos de este virus, que a su vez tiene cuatro cepas, DEN-1, DEN-2, DEN-3 Y DEN-4, y dependiendo cuál transmita el mosquito en esa picadura, una persona infectada puede tener desde una pequeña fiebre hasta una fiebre hemorrágica de la cual pocos sobreviven.

El virus del dengue tiene una peculiaridad que lo hace tan peligroso. Según se descubrió en la década del 70, cuando el sistema inmunológico logra vencer a una de las cepas del virus y genera los anticuerpos específicos, una nueva infección de otra cepa puede tener consecuencias mortales. Lo que se conoce como el Efecto Hoskins “atrapa” a los anticuerpos que se creen que están combatiendo a la anterior cepa y terminan empeorando la enfermedad.
A pesar de todo esto, el vector del dengue puede ser letal pero es muy lento, por lo que la tasa de mortalidad es considerablemente menor a la de la gripe común y aún más del coronavirus. De los 32.223 casos argentinos del último año, solo 24 terminaron en muertes, aunque todo el resto quedó expuesto a volverse a infectar de otra cepa, con las consecuencias ya descritas.
La enfermedad del dengue está extendida a casi todo el país pero afecta principalmente a Capital Federal, Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y el NOA. En la Provincia de Buenos Aires es donde el virus está más descontrolado, con una alta población de mosquitos y personas viviendo en casas con jardines, balcones o terrazas. Desde que comenzó el año, solamente en el territorio bonaerense se han registrado casi 7.000 casos.

Ad

La sinergia que se forma entre el coronavirus y el dengue preocupa mucho a los médicos especialistas en infecciones estacionales. Cuando enfermedades se popularizan así se dificulta el diagnóstico, las pruebas de las diferentes enfermedades tardan días y a medida que se van descartando el paciente sigue internado en el hospital con un cuadro incógnito.

“El tema es que son dos enfermedades muy importantes que están circulando mucho y se pueden juntar con otras como el sarampión y la gripe estacional. El problema es que su coexistencia puede generar problemas para identificarlas y una persona puede tener varios síntomas y creer que padece algo que no tiene o no atender algo que sí sufre. Una prueba para COVID-19 tarda pocas horas. Pero el resultado de dengue positivo puede estar en 2 o 3 días. Además, la influenza o gripe común tiene síntomas parecidos al COVID-19 y va a generar mucha confusión cuando comience a circular a partir de mayo o junio”, alertó Roberto Debagg, infectólogo consultado por Infobae

A su vez el invierno está a la vuelta de la esquina y el frío promueve la difusión de los virus y bacterias, creando el caldo de cultivo perfecto para una crisis sanitaria en Argentina, no generada por un coronavirus descontrolado como en otros países, si no que por la acumulación de distintas enfermedades virales, una peor que la otra.

Nadie puede predecir qué va a pasar en este invierno. Además, se agregará la bronquiolitis, una enfermedad originada por el virus sincicial respiratorio que es la responsable de más del 30% de los casos de internación pediátrica en época invernal. Y constituye la primera causa de internación en menores de dos años. Estamos viviendo dos epidemias con COVID-19 y dengue y se pueden agregar otras dos enfermedades como bronquiolitis y gripe estacional”.

Seguir Leyendo
Haga clic para comentar

Usted debe estar conectado para publicar un comentario Inicio de sesión

Deja una Respuesta

Argentina

La Cámpora, la JPRO y el FIT marchan juntos por el medio ambiente

Publicado

en

Todos marchan Juntos por el Cambio climático.

Como todos los 24 de septiembre, el movimiento ambientalista volvió a salir a las calles para pedirle al Congreso más medidas de protección del medio ambiente, como si toda la batería de leyes que prohíben la minería, la tala de árboles, las emisiones y la Ley Micaela no fueran suficientes.

Sin embargo, la movilización de este año tuvo un condimento especial, y es que por primera vez militantes de La Cámpora (Frente de Todos), la Juventud PRO (Juntos por el Cambio) y organizaciones sociales asociadas al Frente de Izquierda (FIT-U) marcharon codo a codo por una misma causa.

“Abrácense que tan distintos no son” dijo en el debate presidencial del 2019 el candidato José Luis Espert, y hoy se vio más que nunca. Tanto el kirchnerismo como el macrismo/larretismo comparten exactamente la misma agenda en términos de medio ambiente, pero por alguna razón ambos espacios marchan para quejarse contra un Congreso, irónicamente, dominado por el FdT y JxC.

“En este año de elecciones legislativas queremos votar a candidatos que estén realmente alineados con los objetivos del Acuerdo de París y que alcen su voz frente a: la erosión ambiental, el abuso de nuestros territorios y la violación de los derechos de las comunidades que los habitan, demandan desde Climate Save Movement, la principal organización de lobby en Argentina que convoca la marcha del #24S.

Y subrayan: “Queremos conocer sus propuestas y acciones concretas y que abran al debate popular las decisiones que involucren al ambiente como el Acuerdo porcino con China, ley de Hidrocarburos, megaminería, la exploración sísmica, los desmontes, el sistemático uso de agrotóxicos, entre tantas otras”.

Desde Jóvenes por el Clima, otro de los convocantes a las marchas del 24-S, también reclamaron en la previa de las primarias por un cupo social ambiental dentro de los debates públicos de los entonces pre candidatos. Se sumaron a una movida con otras organizaciones y referentes de la sociedad civil para reunir firmas en un petitorio digital que sigue abierto para exigir incluso a los periodistas que se informen al respecto para preguntar con precisión a los aspirantes a un cargo electoral.

“Queremos que todos los candidatos y candidatas de estas elecciones tengan que hablar de ambiente. Exigimos un #CupoSocioAmbiental en sus propuestas de campaña, exhortaron desde su cuenta en Twitter en agosto pasado.

Seguir Leyendo

Argentina

El voto por derecha surte efecto: El Gobierno eliminará las retenciones para empresas que exportan servicios

Publicado

en

Tras el fracaso electoral, el gobierno de Juan Manzur y Cristina Kirchner entiende que es hora de flexibilizar algunas de las medidas más maliciosas de Argentina.

El Gobierno confirmó hoy que eliminará completamente las retenciones para todas las empresas que exportan servicios, una de las trabas más importantes que existía hasta el momento para el sector terciario de la economía. 

Según Martín Guzmán, el objetivo de la medida es “fomentar la creación de empleo, generar divisas e impulsar la agregación de valor”, explicó en un comunicado.

La industria de los servicios abarca a todas las empresas de informática, software, programación, servicios profesionales y diseño, entre otros. Fue el segundo sector que más exportó en los últimos 4 años, sólo superado por el oleaginoso-cerealero. En 2020 se exportó un total de US$ 5.700 millones, y los principales destinos fueron Estados Unidos y la Unión Europea.

Hasta el momento, Guzmán había resistido bajar impuestos o aranceles, en busca del equilibrio fiscal durante la pandemia. Sin embargo, la derrota histórica del pasado 12 de septiembre puso a la política económica contra las cuerdas, y Cristina Kirchner salió a defenestrar al Ministro de Economía por querer reducir el déficit en plena pandemia.

La vicepresidente dio la orden, a través de Juan Manzur, de que es hora de flexibilizar algunas de las políticas más estrictas del kirchnerismo. En tan solo una semana, el gobierno levantó la cuarentena y empezó a sacar retenciones. Evidentemente, el voto por derecha surtió efecto.

La quita de retenciones, de todos modos, empezará a partir del 1ro de enero del 2022. “En 2022 el Gobierno eliminará por completo las retenciones a la exportación de servicios producidos en el país y consumidos en el exterior. A partir del 1° de enero, tanto las empresas inscriptas en el Régimen de Promoción de la Economía del Conocimiento como las que aún no lo están, pagarán cero”, destacaron.

Tras la derrota electoral, Guzmán debió cambiar su libreto.

Hasta el momento, el sector adherido pagaba una alícuota del 5% que rigió durante todo el año 2020. Durante 2019 había sido entre 11% y 7 por ciento. El decreto reglamentario de la Ley de Economía del Conocimiento, de fines del 2020, había establecido que a partir de este año la empresas adheridas al Régimen de Promoción de la Economía del Conocimiento no pagarían derechos de exportación. Ahora, asegura el Gobierno, tendrán alícuota cero todas las empresas del sector, estén o no adheridas al régimen de promoción.

Cabe aclarar que esta retención había sido instaurada por el macrismo, que en 2018 impuso un derecho a la exportación de $4 por dólar, que llegó a gravar hasta el 12% de las ventas al exterior.

Aplicar derechos de exportación a los servicios fue una política errada consecuencia de una mirada exclusivamente fiscalista sobre los derechos de exportación durante el período 2015-2019, cuando se resolvió aplicar alícuotas a todos los bienes y servicios (independientemente del nivel de valor agregado) y con poca diferenciación entre bienes primarios, industriales, servicios, etc.”, detallaron desde el Gobierno.

El arancel cero contribuirá a generar los 500.000 empleos y USD 10.000 millones de exportaciones proyectados al 2030, según cálculo de comienzos de año del presidente de la Cámara de la Industria Argentina del Software (CESSI), Sergio Candelo.

Seguir Leyendo

Argentina

El albertismo busca frenar a Manzur: creen que está preparando una candidatura para 2023

Publicado

en

Tanto el entorno como de Alberto Fernández como de Sergio Massa ven con malos ojos que Manzur utilice su buen desempeño como Jefe de Gabinete para candidatearse junto a Cristina en 2023.

Juan Manzur aterrizó en el gobierno nacional para sacar las papas del fuego después de la peor derrota de la historia del peronismo. Sólo un par de días le bastaron para modificar esa imagen, y las primeras encuestas empiezan a demostrar una leve suba en la imagen del gobierno, especialmente tras anunciar el levantamiento de las restricciones sanitarias.

“El gobernador”, como le dicen internamente en el Frente de Todos, no vino a ser un secretario del presidente, si no que fue ungido por Cristina Kirchner como una suerte de primer ministro preparado para tomar las riendas del gobierno y pasar a Alberto Fernández a un segundo plano.

Su llegada encendió las alarmas en las cercanías de Alberto Fernández, no solo por desplazarlo en el Ejecutivo nacional si no porque todavía está convencido que él va a ser candidato en 2023 para reelegir con el peronismo unido atrás suyo.

Juan es un turco pícaro y ambicioso, pero está corriendo un riesgo demasiado alto”, advirtió una persona cercana al presidente ante la consulta de cuál es el proyecto de Manzur como Jefe de Gabinete.

Y es que Manzur arrancó su gestión como jefe de Gabinete poniendo quinta. Prácticamente lo corrió de escena al jefe de Estado. Él hizo el anuncio del “fin de la cuarentena”, les dio las órdenes a los ministros que estaban acostumbrados a trabajar directamente con Alberto y anunció que va encabezar reuniones de gabinete todas las semanas, algo que Cafiero rara vez hacía.

Su agenda es inagotable. Este miércoles recibió a su par bonaerense, Martín Insaurralde, en la Casa de Gobierno, para ponerse en sintonía tras el desembarco de ambos en la administración. El encuentro fue para “ordenar y planificar el trabajo conjunto entre el gobierno nacional y provincial con el objetivo de fortalecer las políticas de producción y creación de empleo”, consignó el parte oficial de la provincia.

En el entorno del presidente hay inquietud e incomodidad, porque en pocas horas Manzur le intervino el Gobierno y no desmiente sus pretensiones presidenciales. Tampoco les agrada la estrategia del jefe de Gabinete de excluir o reducir sustancialmente las apariciones públicas del presidente de la campaña electoral que reanudará en octubre.

“A Alberto podés descalificarlo o ridiculizarlo. Lo que no acepta es que le saquen el micrófono. Su adicción mediática es su talón de Aquiles, dijeron hace poco en un mitín del Frente de Todos.

Pero no solo al albertismo molesta el alto perfil que está adoptando Manzur. Sergio Massa, quien tiene unas muy públicas ganas de ser candidato en 2023 si Alberto no se presenta, entiende que Manzur le frustra sus intenciones políticas. Lo mismo le ocurre a Máximo Kirchner, quien no estaba de acuerdo con el pacto que hizo su madre y también ve a Manzur como un adversario que puede sacarle poder en el kirchnerismo.

No es secreto para nadie que todo el universo peronista siente mucha más empatía y confianza hacia Juan Manzur que hacia el volátil Alberto Fernández o la soberbia despectiva de Máximo Kirchner. Sin embargo, varios son los que temen que haya mostrado demasiado rápido su juego y termine eyectado.

Seguir Leyendo

Trending