Seguinos en redes

Argentina

Subsidios para todos: el Gobierno asiste a su núcleo duro y abandona a la clase trabajadora

Mientras se impulsa una eterna cuarentena y se condena a cientos de miles de familias a la pobreza, el Gobierno sigue impulsando la emisión de dinero para pagar cada vez más y más subsidios que no van ni a trabajadores ni a PyMEs.

Publicado

en

Mientras el país atraviesa una cuarentena eterna que no permite que la gente pueda trabajar libremente, la solución propuesta por el gobierno kirchnerista parece ser darle subsidios a todos.


Con ya 1,5 billones de pesos emitidos en el año, la mega-emisión monetaria está creando una de las bombas inflacionarias más grandes de la historia del país. Pero ante este panorama, en vez de impulsar la flexibilización de la cuarentena, la baja impositiva y la desregulación para reactivar la economía, el presidente Alberto Fernández considera oportuno pisar el acelerador.

Hasta ahora el Gobierno entrega más de 90 mil millones de pesos por mes en la IFE, 75 mil millones de pesos por mes en la ATP, y casi 100 millones de pesos mensuales en transferencias de $500 por día a todos los que acepten internarse en las camas extra-hospitalarias del gobierno bonaerense.

Pero toda esta ayuda, como en todos los países socialistas y empobrecidos, no es suficiente. La semana pasada se anunció que, para acompañar la recuperación de jóvenes adictos, la Sedronar implementará un programa de seguimiento de varias etapas que incluirá la asistencia de un tutor y un incentivo económico de 8.500 pesos por mes para ingresar a un centro de rehabilitación. 

El programa, que arrancará en septiembre, estará destinado a jóvenes que transitan la última etapa de un tratamiento por consumo problemático y adicciones, de al menos seis meses de duración, en algún espacio de la red territorial de la Sedronar. Se implementará en todo el país a través de los dispositivos estatales y de organizaciones de la sociedad civil.

Si bien es una medida que ayudará a muchos, el dinero, que para sorpresa de algunos es un recurso escaso, no irá a otras familias que seguramente lo necesiten más, especialmente tras el dato de que más del 60% de los niños son pobres en Argentina.

Con justa razón, esta medida generó revuelo en ciertos sectores de la sociedad, ya que muchos se preguntaron si es correcto otorgar este dinero.

Lo normal sería poder asegurarle una fuente de trabajo a la persona que intenta reinsertarse en el mundo laboral, pero como estamos acostumbrados en Argentina, el Gobierno prefiere solucionar los problemas dando bonos y subsidios.

Ad

Como si esto no fuera poco, además el Presidente anunció que el Estado pagará un subsidio de $15.000 a los familiares de personas que hayan muerto a causa del coronavirus y que pertenecieran a los “sectores más vulnerables y necesitados“. La medida fue oficializada a través del Decreto 655/2020, publicado en el Boletín Oficial.

El documento, que lleva la firma del presidente Alberto Fernández, el jefe de Gabinete Santiago Cafiero, y el ministro de Trabajo Claudio Moroni, establece que el dinero “se abonará al o a la cónyuge o conviviente” de la víctima, “o al padre o a la madre o alguna de sus madres o alguno de sus padres, o al hijo o a la hija del o de la causante“.

El beneficio está vigente desde 2006, y hasta el momento cubría la muerte de beneficiarios del SIPA (Sistema Integrado Previsional Argentino) y veteranos de la Guerra de Malvinas, entre otros. Con este decreto, se incorpora a las víctimas fatales de COVID-19.

En este contexto nos preguntamos, ¿por qué se va a hacer una diferenciación con los fallecidos por la gripe común, o en tal caso por demás enfermedades respiratorias? Está claro que el coronavirus resultó ser una herramienta bastante útil para el Gobierno, quién parece estar muy interesado por mantener el apoyo de un núcleo duro de votantes.


Por Renzo Valente, para La Derecha Diario

Haga clic para comentar

Usted debe estar conectado para publicar un comentario Inicio de sesión

Deja una Respuesta

Argentina

Los gobernadores ponen a prueba a Massa y esperan que el ajuste no pase por las provincias

Publicado

en

“Sergio es un amigo de las provincias”, dicen, pero están inquietos por los subsidios al transporte y la energía.

Los gobernadores están aliviados por la salida de Silvina Batakis del ministerio de Economía y esperan que el ajuste que planea Sergio Massa no afecte a las provincias.

Un par de semanas después de asumir como ministra, Batakis filtró a los medios un textual que hizo enfurecer a los gobernadores. “No podemos seguir girando fondos para solventar gastos corrientes mientras que hay provincias que tienen en plazo fijo un apalancamiento que le permitiría afrontar los costos de la administración pública por un año”, sugirió la ahora titular del Banco Nación.

Las provincias reciben fondos a través de la coparticipación, que no se pueden tocar porque están fijados por ley. Pero los fondos que el Gobierno gira a través de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) y obras públicas dependen del Ejecutivo de turno, por lo que el textual de Batakis cayó como un mazazo en las provincias.

Los gobernadores no pueden emitir como hace el gobierno a través del Banco Central, por eso algunas tienen un fondo anticíclico para asegurar los sueldos. Sin embargo la situación de algunos distritos es más compleja, a tal punto que una provincia debió conseguir un crédito de un banco internacional para pagar los salarios en los últimos meses.

No fue casual el operativo clamor de algunos gobernadores que pidieron que Massa se hiciera cargo del ministerio de Economía aún cuando Batakis estaba en Washington negociando con el FMI.

Un día antes de que la Rosada oficializara la llegada de Massa, una docena de gobernadores mantuvo una tensa reunión con Alberto Fernández en la Rosada en la que le advirtieron que no iban a resignar un peso de sus provincias.

Ahora los gobernadores esperan un trato más amigable con el nuevo ministro mientras se preparan para dos discusiones centrales, que son los subsidios al transporte y a la energía.

Pese al mejor marco político que sienten los gobernadores, los economistas suponen que si el Gobierno intenta cumplir con el 2,5% déficit que pide el FMI, es difícil que las provincias salgan ilesas

La primera señal que dio Massa fue frenar la fusión de los ministerios de Obras Públicas y Transporte, porque creía que complicaría la revisión completa de todos los subsidios. Massa prefirió tener un control directo del tema del transporte con Alexis Guerrera, un dirigente de su espacio. Respecto de las obras, los gobernadores recibieron de parte del Ejecutivo la promesa de que no se frenará el financiamiento de ninguna obra en marcha, aunque no se prevén obras nuevas para 2023.

Seguir Leyendo

Argentina

La CGT ratificó la marcha del 17 de agosto: Massa apuesta llegar a una negociación

Publicado

en

La central sindicalista busca que las obras sociales pasen al Estado el costo por las prestaciones por discapacidad en los rubros de educación y transporte.

Sergio Massa, ministro de Economía, Producción y Agricultura, respalda a la Confederación General del Trabajo (CGT), por lo que apuntaría que se levante la movilización propuesta para el 17 de agosto.

La CGT está presionando al Gobierno por las obras sociales, dado que no se está dictando un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) en pos de darle un respiro a la crisis del sistema de salud.

El mismo se vio agravado por el alza de un 25% que recayó sobre las prestaciones por discapacidad. La mesa chica de la CGT confirma que la marcha se estará realizando.

La CGT le pide a Sergio Massa un DNU por las obras sociales

El conflicto pasa porque Sergio Massa no estaría dictando el DNU que pretende la CGT para que las obras sociales pasen al Estado el costo por las prestaciones por discapacidad. Esto lo proponen en los rubros de educación y transporte.

Las molestias se ven más marcadas luego de que el Gobierno fijó el martes pasado el aumento del 25% sobre los valores de las prestaciones.

En una reunión entre dirigentes cegetistas y el jefe de Gabinete, Juan Manzur, quedó planteado el martes pasado el problema. Manzur se comprometió a tomar cartas en el asunto sobre el DNU.

Pero la central obrera también presiona a Sergio Massa para que lo destrabe. El gran inconveniente es que este DNU comprometería uno de los pilares que planteó el ministro sobre su gestión: reducir el déficit fiscal.

Es por ello que, ante las dudas de si se llevará a cabo, la CGT mantendría su posición de hacer la movilización el próximo 17 de agosto.

Una medida que cayó bien en el sindicalismo, fue el anuncio de Massa en su primera conferencia, de que se “enfocará en el estudio de la modificación de las asignaciones familiares”.

Seguir Leyendo

Argentina

Tensión en el Gobierno: renunció el cristinista Darío Martínez a su cargo como secretario de Energía

Publicado

en

La noticia de su alejamiento se confirmó en horas de la noche de este jueves. Sergio Massa podría avanzar así en la designación de sus propios colaboradores.

Darío Martínez, quien hasta hace unas horas era el secretario de Energía, presentó su renuncia. En su gestión fue crítico de Martín Guzmán por la segmentación de las tarifas.

Sergio Massa anunció este miércoles una serie de cambios sobre la implementación del recorte de subsidios, lo que hizo que Martínez tomara la determinación de renunciar al secretariado.

El subsecretario de Energía Eléctrica, Federico Basualdo, podría correr con la misma suerte que Martínez, lo que le daría a Massa la posibilidad de elegir a sus colaboradores.

Martínez impulsaba que la segmentación de las tarifas debían hacerse por geolocalización. Los aumentos quedarían concentrados en aquellas zonas de mayor valor inmobiliario, distinto de lo que se plantea por los ingresos.

Pero Massa avanzó con la segmentación de las tarifas a partir del nivel del consumo y ya anunció cuál será el límite (400 KW en electricidad) para mantener la tarifa subsidiada. Lo que supere este consumo, se pagará con el valor completo.

El nuevo ministro de Economía, Producción y Agricultura señaló que así se incluirá al 80% de los usuarios, y se abarcará al 50% del consumo. Cerca de 10 millones de hogares pidieron que se les mantenga el subsidio.

Seguir Leyendo

Tendencias