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Una encuesta muestra un esperanzador giro hacia la derecha de la sociedad argentina: ¿Cuál es el impacto electoral de esta tendencia?

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La corriente que se percibe en el mundo de una derecha liberal populista escéptica de la clase política parece que finalmente ha llegado a la Argentina, según la última encuesta de Zuban Córdoba.

Hace unos meses que la mayoría de los encuestadores vienen planteando que un importante sector de la sociedad muestra señales de hartazgo con la clase política tradicional y un fracaso del relato estatista que impulsó el kirchnerismo durante la “década ganada”.

Este tipo de visiones políticas indefectiblemente llevan a una postura más hacia la derecha en términos generales, y especialmente a una postura más liberal en cuestiones económicas.

El último relevamiento de la consultora Zuban Córdoba, que suele responder a Juntos por el Cambio, analizó qué quiere la gente del próximo Gobierno y se percibe claramente lo que puede interpretarse como un giro a la derecha luego de años de hegemonía de la izquierda, tanto en los gobiernos kirchneristas como en el macrista.

Los números de la encuesta ratifican rotundamente el cambio de tendencia en la opinión pública respecto a la década anterior. En 2015 para poder ganar las elecciones Mauricio Macri se vio obligado a prometer que iba a mantener las “conquistas sociales” del kirchnerismo y a hacer un gobierno socialdemócrata.

Hoy la sociedad opina muy diferente. El 70% de los encuestados se manifestó por la necesidad de reducir el gasto público. Casi un 75% pide que el próximo Gobierno reduzca los impuestos. El 63% está a favor de eliminar todos los planes sociales y un 52% quiere privatizar Aerolíneas Argentinas, la empresa emblemática “recuperada” por el kirchnerismo que Macri no se animó a tocar.

Esta suerte de radicalización en la opinión pública hacia la derecha genera evidentemente un escenario de atomización electoral que vienen planteando la mayoría de las encuestas por la irrupción de Javier Milei.

En los números de esta consultora el cuadro de situación luce más confuso. Si bien Juntos por el Cambio aparece liderando, la diferencia con el Frente de Todos es mucho más estrecha. La coalición opositora tiene un 28,2% de intención de voto, contra un 23,9% del kirchnerismo y un sorpresivo 20% de Milei.

Este comportamiento de la sociedad no es algo exclusivo de la Argentina, y todos los países de la región y del mundo están atravesando un giro hacia la derecha, aunque en algunos lugares más pronunciados que en otros.

Después de la crisis del 2008, se instaló una hegemonía progresista y socialista en prácticamente todo el mundo. Esta tendencia llevó a la instalación del Foro de Sao Paulo como fuerza dominante de América Latina, vio a Estados Unidos dar el giro más grande de su historia a la izquierda con Barack Obama y la socialdemocracia ganó en casi todos los países de Europa.

Pero alrededor de 2015 se dio un giro inesperado. Sin una fuerte crisis ni un cambio de paradigma notorio, empezaron a aparecer políticos de derecha en todo el mundo. Y una derecha muy particular: liberal en lo económico, conservadora en lo social, y marcada por un fuerte componente populista y de outsider en su discurso.

El Brexit en el Reino Unido, la victoria de Trump en Estados Unidos, la de Bolsonaro en Brasil, el histórico crecimiento de VOX en España, la meteórica carrera al poder de La Lega en Italia y la erradicación total del Foro de Sao Paulo en las democracias de América Latina marcaron por lo menos 5 años de un claro giro a la derecha en muchas partes del mundo.

Este movimiento de derecha liberal populista parecía que tomaba las riendas del mundo, pero fue frenada en seco por la pandemia, que afectó principalmente a los oficialismos, que justo en ese momento eran en muchos lugares del mundo gobiernos de derecha.

Sin embargo, el giro en la sociedad fue y es notorio, y por primera vez en muchos años, prácticamente todos los países del mundo tienen un partido político o una figura que responde a esta tendencia de “nueva derecha”.

La etapa socialista se instaló en Argentina de la mano del kirchnerismo con el discurso del Estado presente, las estatizaciones de empresas y la agenda de género.

Pero actualmente lo que se percibe en la opinión pública es un hartazgo con el sector público y un fracaso del kirchnerismo en la batalla cultural, una fuerza política que mantiene su intensidad y presencia en el escenario político pero con un fuerte retroceso electoral, sobre todo en las clases medias de los grandes centros urbanos.

La duda para el proceso electoral del año próximo pasa por quien logra fidelizar a esos votantes arrepentido con la experiencia de Alberto Fernández y del socialismo que no ha traido más que pobreza y desilusión. Juntos por el Cambio o Javier Milei.

Argentina

Crece la tensión en CABA: con decenas de bloqueos en todo el país, sigue el paro de transportistas

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Con el acto principal en el Obelisco, la Policía corta los accesos de los camiones en los ingresos a la Capital y empieza a escalar el clima. Cómo está la situación en el resto del país.

Una nueva jornada de protestas se vivirá en todo el país ante la falta de gasoil que se detectó en 23 jurisdiccionesdesde que comenzó la escasez. En ese marco, se realizará un paro en todo el país con cortes en diferentes puntos, con un acto principal en el Obelisco, que concentrará la mayor movilización.

En el centro de la Ciudad de Buenos Aires, los transportistas se concentrarán en 9 de julio y Diagonal Norte, que tendrá un acto durante el mediodía. La movilización la integrarán Transportistas Unidos de la Argentina (TUDA), Autoconvocados Unidos, Sindicato Único de Trabajadores de Administraciones Portuarias (Sutap) y la Unión Nacional de Transportistas y Afines de la República Argentina (Untra).

En las primeras horas de la marcha, la Policía de la Ciudad cortó el acceso para los camiones en el Puente Pueyrredón para evitar que los vehículos de gran porte ingresen a la 9 de julio, donde podrían causar aún más un caos de tráfico. Mientras tanto, los manifestantes están en el lugar y la tensión empieza a subir.

Las medidas de fuerza se concentrará en “la falta de respuestas de las autoridades competentes”, donde se espera que haya duras críticas al Gobierno y a la gestión de Alexis Guerrera, quien prometió que en 15 días se regularizará la situación.

No solo está dentro del reclamo la normalización del abastecimiento, sino que reclamarán el valor de los fletes. Piden que el Gobierno intervenga en un ajuste del valor de referencia por kilómetro, pero en el Ministerio de Transporte afirman que no hacerlo porque se trata de contratos entre privados.

Por su parte, la escasez de combustible hace que los precios oficiales no sean los que se ven reflejado en los surtidores y que la fijación de los precios sea según la situación de cada plaza. La dispersión en los precios queda a la vista gracias al relevamiento de precios que hizo FADEEAC por medio de las 44 Cámaras de transporte que nuclea.

En total, hay seis provincias que venden el litro de gasoil por encima de los 250 pesos, marcando una diferencia con los precios que se venden en otras jurisdicciones como Buenos Aires o con la Patagonia, que alcanza a tener una difernecia de cien pesos.

Tierra del Fuego, la única provincia que tiene gasoil

La falta de gasoil empieza a afectar a todo el país y cada vez se agudiza aún más. En las últimas horas, la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (FADEEAC) relevó la situación entre el miércoles 15 y el sábado 25 de este mes.

En ese marco, el único distrito de la Argentina en el que los transportistas no informaron problemas para acceder al combustible es en Tierra del Fuego.

El mapa muestra: 16 distritos “en rojo” (Buenos Aires, CABA, Entre Ríos, Corrientes, Misiones, Santa Fe, Córdoba, Tucumán, Salta, Jujuy, Chaco, Formosa, San Juan, Mendoza, La Rioja y La Pampa); 4 provincias “en naranja”, que identifica los distritos en los que el promedio de suministro es de 20 litros por unidad, entre las que se encuentran San Luis, Catamarca, Santiago del Estero, y Santa Cruz.

Un poco menos complicados están los dos distritos coloreados “en amarillo” (Neuquén y Río Negro), color que refiere a los lugares en los que se cargan entre 51 y 100 litros. En tanto que en Chubut se verificaron cupos de carga de entre 51 y 100 litros por unidad, por lo cual el mapa se pintó allí de “verde claro”, con tono amarillento como símbolo de las dificultades.

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Argentina

Los horrores que el radicalismo elige no recordar: El Corralito de Alfonsín y la pesificación forzosa de Illia

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A 131 años de la fundación de la Unión Cívica Radical, los dirigentes evitan hablar de las peores facetas de las presidencias radicales.

Este domingo se cumplieron 131 años de la fundación de la Unión Cívica Radical (UCR) por Leandro N. Alem, originalmente conocida como la “Unión Cívica Anti Acuerdista”, en rechazo a un pacto de la Unión Cívica con el Partido Autonomista Nacional (PAN) para una fórmula presidencial “de unidad” para las elecciones de 1892.

Esa fuerza política, que se constituyó como el partido con la ideología más extremista del momento en contra del entonces gobierno conservador, se cambió el nombre a Unión Cívica Radical el 2 de julio, en contraposición de la Unión Cívica Nacional, de Mitre, una fuerza política mucho más moderada.

Desde entonces, el partido se ha mantenido a lo largo de la historia como la fuerza política más tradicional de Argentina, dejando muy lejano las ideas extremistas de Alem. Sin embargo, a lo largo de los diferentes gobiernos que conformaron en el último siglo, han provocado verdaderos horrores económicos y sociales en el país.

Los principales dirigentes radicales en todo país destacaron el rumbo histórico del partido, pero decidieron ignorar deliberadamente algunos de los episodios más dramáticos de la historia económica argentina llevados a cabo por presidencias radicales.

La expropiación de los depósitos en dólares en la presidencia de Illia

El programa integral del presidente Arturo Umberto Illia se caracterizaba por un feroz estatismo económico, junto con un diagnóstico muy poco convencional acerca de la situación heredada en 1963.

Hacia diciembre de 1963, el ministro de Economía radical, Eugenio Blanco, lanzaba la receta económica auspiciada por la plataforma oficial del radicalismo: control de precios y tarifas públicas, cepo cambiario con un límite de compra de hasta US$ 50 por mes, y la anulación de contratos petroleros con empresas privadas para que YPF recuperara el monopolio absoluto.

El programa dio indicios de agotamiento a mediados de 1964, cuando la inflación minorista se enquistaba en el 23% interanual y la mayorista subía hasta el 26%, 3 puntos por encima de diciembre de 1963.

Además, y como sucede en la actualidad, el país atravesaba una profunda crisis de vencimientos por el pago de deuda pública externa. Los violentos controles cambiarios impedían la acumulación de reservas, aún a pesar de que el Gobierno radical restringía severamente las importaciones.

La falta de acceso al mercado externo de divisas provocó que los bancos no pudieran estar en condiciones para afrontar los depósitos en dólares, que alcanzaban los US$ 200 millones en 1964. El Gobierno radical decidió, por decreto, pesificar compulsivamente los depósitos de los ahorristas al tipo de cambio vigente en el mercado libre (y no el oficial).

Del mismo modo en que lo hizo Eduardo Duhalde en 2002, las medidas de Illia destruyeron el poder adquisitivo de los ahorristas que habían depositado su confianza y sus ahorros en dólares al sistema bancario.

El fracaso del Plan Austral y el “Corralito” de Alfonsín

Después de una primera hiperinflación hacia fines de 1984, el entonces presidente radical Raúl Alfonsín anunciaba su Plan Austral para poner fin a la inflación. El programa incluía la reducción del déficit fiscal con un drástico aumento de impuestos y retenciones, mientras que al mismo tiempo reemplazaba al “peso argentino” por el austral, y se establecían controles de precios, salarios y tarifas públicas.

A pesar del aumento de las cargas sociales a la seguridad social, el impuesto a las Ganancias, las retenciones y los aranceles de importación, el déficit fiscal no se eliminó y para 1987 el programa se encontraba virtualmente agotado en una nueva crisis de estanflación.

Hacia abril de 1989, y después del fracaso del segundo programa de estabilización en la primavera de 1988, la inflación superaba el 460% interanual y el sistema bancario se encontraba al borde del colapso.

El presidente Alfonsín y su ministro de Economía, Juan Vital Sourrouille en 1985.

A causa de la pésima reputación del Gobierno y su programa, las expectativas inflacionarias se dispararon y la demanda de australes se derrumbó. Esto provocó un pánico de los ahorristas, que dejaron de confiar en el ajuste de las tasas de interés y buscaron retirar sus fondos bancarios para rápidamente transformarlos en dólares y así protegerse de la inflación.

El Gobierno de Alfonsín estableció un estricto límite al retiro de fondos de los bancos, lo que se conoce formalmente como “Corralito”, para evitar el colapso del sistema financiero, de la misma manera en que lo hizo Fernando De la Rúa en 2001.

“Hacia fines de abril de 1989, ante la perspectiva de un estallido hiperinflacionario, las autoridades monetarias argentinas introdujeron severas restricciones al retiro en efectivo de los depósitos bancarios. Esto provocó temporalmente el surgimiento de un sistema monetario bipapélico en el que circularon dos monedas: el austral billete y el austral cheque”, explicaba el CEMA en octubre de 1990.

En medio del caos, el Presidente radical huyó del Gobierno y transfirió el poder en julio de 1989 al entonces Presidente electo Carlos Menem, que debió hacerse cargo de la conducción del Poder Ejecutivo. 

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Argentina

Detuvieron a un iraní con documentación falsa en Entre Ríos tratando de escapar a Uruguay: ¿Otro operativo de las Fuerzas Quds?

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El hombre de 28 años quedó bajo investigación de la justicia federal de la provincia. Este lunes, será indagado, bajo sospecha de una conexión con el avión venezolano-iraní que está retenido en Ezeiza.

A 20 días de que el avión venezolano-iraní quedara varado en Ezeiza por determinación de la Justicia, un ciudadano iraní fue detenido en Concepción del Uruguay, Entre Ríos, mientras intentaba viajar con documentación falsa hacia Uruguay.

Según indicó TN, se trata de Asan Azad de 28 años que antes de ser retenido en Concepción del Uruguay por orden del Juez Federal Pablo Sero, quien lo indagará este lunes, el hombre había estado en Venezuela, Ecuardor, Perú y Bolivia. Mientras tanto, una comisión de Gendarmería Nacional intentará la identificación mediante un sistema de la Embajada de Estados Unidos.

“Fue detenido en Concepción del Uruguay intentando comprar pasajes a Concordia con documentación falsa para luego ir a Uruguay. Apenas habla inglés. Aparentenemente con un DNI de un correntino y registro de Buenos Aires”, informó este viernes a través de su cuenta de Twitter Gerardo Milman, diputado de Juntos por el Cambio.

En el el tuit, el cual tiene una imagen del joven, agregó: “Manifestó ser iraní”, y con ironía apuntó: “¿Será instructor de vuelo?”.

Qué dijo Asad Azan sobre sus orígenes

En una declaración migratoria, el sujeto dijo que su nombre es Asad Azan, que nació en Irán el 16 de mayo de 1994, y que es hijo de Azan Ramazan y Zara Rivan, pero aseguró no recordar su número de Cédula o Pasaporte, y no llevaba consigo ninguna documentación legal.

El joven de 28 años indicó que en 2016 viajó desde Teherán a Venezuela intentando conseguir la ciudadanía, pero no lo logró. Luego, se instaló en Ecuador con el objetivo de poder quedarse, pero terminó perdiendo su documentación en proceso. Desde allí, se trasladó a Perú, después a Bolivia, y finalmente, el 8 de septiembre de 2021, llegó a pie a la Argentina.

Su trayectoria es extremadamente sospechosa, ya todos los países visitados son o estaban en su momento en manos del Foro de Sao Paulo, organización política vinculada al régimen teocrático iraní, y a sus organizaciones terroristas.

Se especula que el avión venezolano-iraní traía operadores de las Fuerzas Quds, famosos por entrenar insurgentes en varios países del mundo. Estos operadores han estado trabajando con agentes del Sebin venezolano en por ejemplo entrenar a los principales agitadores del “estallido social” en Chile, Colombia y Ecuador.

Es altamente probable que este vuelo, que pasó por Córdoba, tenía como objetivo entrenar células de insurgentes que luego viajarían al sur para entrenar a los mapuches, tanto en Argentina como del otro lado de la cordillera.

Los vínculos entre Venezuela, Irán y los terroristas mapuches de la RAM y la CAM son extensos, y sospechosamente no son investigados por el Gobierno Nacional, que debería estar al frente tratando de evitar que se militarice un grupo de subversivos que quieren destruir la soberanía argentina.

Por el momento se desconoce si este sujeto tiene algo que ver con estas operaciones, pero sus viajes previos y su nulo registro de una vida, sumado a la llegada del vuelo con tripulación vinculada a las Fuerzas Quds, pinta una situación compleja que sin dudas debe ser investigada a fondo.

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