Seguinos en redes

Asia

Análisis: El sudeste asiático entre la espada de China y la pared de los Estados Unidos

Publicado

en

Tras la celebración de la cumbre de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático y la Cumbre de Asia Oriental, el sudeste asiático fue protagonista en la previa del G20 tomando posición entre el expansionismo chino y la contención estadounidense.

Este domingo finalizó la 40° y 41° cumbre de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), celebrada durante 4 días en Camboya. La ASEAN es una organización intergubernamental que va rumbo a convertirse en la cuarta economía del mundo en los próximos años y cuenta ya con más de 700 millones de habitantes.

La ASEAN está compuesta actualmente por Indonesia, Vietnam, Tailandia, Singapur, Filipinas, Myanmar, Malasia, Laos, Camboya y Brunéi. En esta cumbre además se acordó la admisión de Timor Oriental como el undécimo miembro de la organización.

Si bien la cumbre se viralizó por el furcio de Joe Biden, confundiéndose "Camboya" con "Colombia", el evento en sí fue uno de los más importantes de los últimos años, ya que puso a los países del Sudeste Asiático en una difícil disyuntiva entre Estados Unidos y China.

Mapa de países miembros de la ASEAN

El primer ministro de Camboya y mandatario anfitrión, Hun Sen, declaró que, durante los cuatro días de duración, se aprobaron y señalaron un total de 70 documentos finales y declaraciones que abracan los pilares del ASEAN, refrendando también varios marcos de cooperación con sus socios de diálogo.

Destacó en la cumbre la intervención del presidente de Indonesia Joko Widodo, nuevo presidente de la organización, quien prometió que iba a impedir que el sudeste asiático se convierta en el frente de una nueva Guerra Fría entre Estados Unidos y China. Aseguró que la región no se convertirá en una herramienta de ninguna potencia.

Para Widodo, la región debe ser dignificada y “defender los valores de la humanidad y democracia. […] La ASEAN debe convertirse en una región pacífica y ancla de la estabilidad global, defender de manera consistente el derecho internacional y no ser una herramienta para ninguna potencia. […] ASEAN no debe dejar que la dinámica geopolítica actual traiga una nueva Guerra Fría a nuestra región”.

Otro aspecto destacado fue el caso de Myanmar, que, a pesar de ser parte de la organización, ningún representante de la junta militar fue invitado por su falta de compromiso para resolver la crisis que vive el país tras el golpe de Estado de 2021, una condición que pidió el gobierno de Biden para asistir al evento.

Silla vacía de Myanmar

Joe Biden convirtió a la ASEAN en socio estratégico

El presidente de Estados Unidos estuvo presente en ambas cumbres. En la ASEAN, amplió el día sábado las relaciones con la organización a “asociación estratégica integral”, prometiendo ayudas millonarias al bloque y el objetivo de contener el crecimiento de la influencia de China en el sudeste asiático.

"La ASEAN está en el centro de la estrategia de mi Administración en el Indo-Pacífico y continuamos fortaleciendo nuestro compromiso" expresó el mandatario estadounidense. Además, propuso cooperación para afrontar desafíos relacionados a la seguridad alimentaria, el cambio climático y las amenazas a la seguridad, en búsqueda de una región “libre, abierta y prospera”.

Si bien Biden ha entregado fuertemente la soberanía de los Estados Unidos a la de China, deshaciendo muchas de las políticas de Trump que contenían la gigante asiático, la disputa geopolítica entre los dos países por el control del Pacífico sigue intacta.

Biden quiere afirmar la influencia norteamericana en el Sudeste Asiático, mientras que China naturalmente quiere mantener a estos países como sus satélites, tanto políticos como comerciales. En el medio, estos países son destruidos internamente por grietas artificiales creadas desde Washington y Beijing, con el objetivo de imponer gobiernos afines que cambien la balanza en la ASEAN.

A la par de la ASEAN se celebró la Cumbre de Asia Oriental, que contó con la participación del canciller ruso, Serguéi Lavrov. El funcionario confirmó la ausencia de consenso para publicar un documento por la situación en Ucrania: "No hubo acuerdo. Estados Unidos y sus aliados insisten en incluir un lenguaje inaceptable en relación a la situación en Ucrania”.

La Cumbre de Asia Oriental contó también con la presencia de Biden y los representantes de China, India, Japón y Corea del Sur, Nueva Zelanda y Australia.

Biden se reunió ese mismo día con el primer ministro japonés, Fumio Kishida, y el presidente surcoreano, Yoon Suk-yeol, para abordar la cooperación en el Indo-Pacífico y la amenaza de las pruebas balísticas de Corea del Norte, aunque sin avances en este aspecto.

Por otro lado, a la vez de la cumbre Estados Unidos realizaba ejercicios navales con sus socios del grupo conocido como QUAD (Australia, India y Japón) en el Mar de Filipinas, al este de Taiwán. Mientras tanto, China envió 36 cazas ligeros y bombarderos cerca de Taiwán.

China

El Partido Comunista Chino amenaza con la pena de muerte a los "separatistas" de Taiwán que reclaman libertad

Publicado

en

La dictadura china acusa de "separatistas" a todas aquellas personas que defiendan la libertad, la democracia y la independencia de Taiwán, y amenaza con aplicarles la pena de muerte.

La República Popular China ha amenazado con aplicarle la pena de muerte a todas aquellas personas que sean consideradas "separatistas independentistas de Taiwán", intensificando la presión política a pesar de que los tribunales chinos no tienen jurisdicción sobre la isla, que está gobernada democráticamente.

La dictadura china considera a Taiwán como parte de su propio territorio y ha expresado fuertes críticas hacia el presidente Lai Ching-te, quien asumió el cargo de manera democrática el mes pasado, calificándolo de "separatista". En respuesta, China ha realizado ejercicios militares y otras acciones hostiles desde la elección de Lai en enero.

Desde entonces, Taiwán ha protestado por el aumento de la presión china, que incluye maniobras militares frecuentes, sanciones económica y patrullajes de guardacostas cerca de las islas controladas por Taiwán y cercanas a China.

Según la agencia estatal china de noticias Xinhua, las nuevas directrices establecen que los tribunales, fiscales y fuerzas de seguridad públicas y estatales de China deben "castigar severamente a los independentistas de Taiwán por dividir el país e incitar a cometer delitos de secesión, de acuerdo con la ley, y defender resueltamente la soberanía nacional, la unidad y la integridad territorial".

Estas directrices fueron publicadas en conformidad con las leyes vigentes, incluida la ley antisecesión de 2005, según informó la agencia de propaganda del régimen chino.

La ley antisecesión de 2005 proporciona a China la "base legal" para tomar medidas militares contra Taiwán en caso de que se declare independiente o parezca estar a punto de hacerlo.

Sun Ping, funcionario del Ministerio de Seguridad Pública de China, declaró en Beijing que la pena máxima por el "crimen de secesión" es la muerte. "La afilada espada de la acción legal siempre estará en alto", amenazó.

Hasta el momento, no ha habido una respuesta inmediata por parte del Gobierno democrático de Taiwán. Un funcionario mencionó a Reuters que aún estaban evaluando el contenido de las nuevas medidas a tomar.

Las directrices detallan lo que se considera un delito merecedor de castigo, incluyendo la promoción de la entrada de Taiwán en organizaciones internacionales donde ser reconocido como Estado es requisito, mantener "intercambios oficiales externos", y "suprimir" partidos, grupos y personas que abogan por la "reunificación".

Además, las normativas agregan una cláusula que podría interpretarse ampliamente, abarcando "otros actos que pretendan separar a Taiwán de China".

Lai Ching-te ha expresado repetidamente su disposición a entablar conversaciones con China, pero estas propuestas han sido rechazadas. Insiste en que únicamente el pueblo de Taiwán tiene el derecho de decidir su propio futuro.

China ha tomado medidas legales previas contra funcionarios taiwaneses, como la imposición de sanciones a Hsiao Bi-khim, quien fue embajador de Taiwán en Estados Unidos y actual vicepresidente de la isla.

Sin embargo, tales castigos tienen poco efecto práctico, dado que los tribunales chinos carecen de jurisdicción en Taiwán. El Gobierno de Taiwán rechaza las reclamaciones de soberanía de Beijing y mantiene una postura de independencia política y democracia, conceptos que al régimen chino no le gusta. Además, los altos funcionarios taiwaneses, evitan visitar China debido a las tensiones políticas y la falta de reconocimiento mutuo entre ambos gobiernos.


De Kevin Frank para La Derecha Diario.

Seguir Leyendo

Corea del Norte

Kim Jong-Un arranca el 2024 advirtiendo a Biden que planea "aniquilar por completo" a Corea del Sur este año

Publicado

en

En la peor manera de empezar el año, Corea del Norte amenazó con destruir a Corea del Sur con un ataque nuclear sin precedentes si Estados Unidos se compromete con el plan del Grupo de Consulta Nuclear (NCG).

En la última reunión del 2023, el dictador comunista norcoreano Kim Jong-Un lanzó una brutal advertencia a Joe Biden, luego de que su llegada al poder hace 3 años derribara el tratado de paz que había logrado alcanzar el ex presidente Donald Trump.

Rodeado de sus altos mandos militares, Kim anunció que en 2024 empleará la fuerza máxima para "aniquilar por completo" a Corea del Sur, si continúan las provocaciones por parte de los sureños, en referencia a los recientes acuerdos armamentísticos entre Seúl y Washington DC.

Si el enemigo opta por la confrontación militar contra la RPDC (Corea del Norte), nuestro ejército debe asestar un golpe mortal para aniquilarlos por completo mediante la movilización de los medios más fuertes sin titubeos”, expresó Kim ante las cámaras de la cadena estatal KCNA.

Lejos han quedado los acuerdos de paz que había conseguido Donald Trump, en los que Corea del Norte había aceptado frenar su desarrollo nuclear y suspender las pruebas misilísticas a cambio de un masivo programa de inversiones tanto del sector privado norteamericano como surcoreano.

Pero las confrontaciones con China durante la pandemia y el ascenso al poder de Biden en 2021 derribaron lo que quizás iba a ser el mayor acuerdo de paz de la historia desde la Segunda Guerra Mundial.

Ahora, el presidente de Corea del Sur, Yoon Suk Yeol, un "halcón" de la guerra, prometió en su campaña mantener a raya las provocaciones militares del Norte, y así lo pretende hacer en el poder. Unos meses atrás firmó con Biden un sistema de disuasión ampliado que entrará en vigor a inicios de 2024.

En su mensaje de Año Nuevo, Yoon dijo que ese sistema “disuadirá fundamentalmente cualquier amenaza nuclear y de misiles norcoreana”. El plan consiste en implementar un sistema de respuestas a las provocaciones de la nación comunista, lo que implicaría una fuerte escalada en el conflicto.

La llamada "disuasión extendida" es el mecanismo por el cual Washington se compromete a proteger a Seúl de un ataque de Pyongyang con respuestas directas si un misil norcoreano impacta en Corea del Sur o su extensión marítima. Según confirmaron, las respuestas incluyen también la opción nuclear.

Para la primera mitad de este año, completaremos el marco de disuasión extendida fortalecido de la República de Corea y EEUU para disuadir de manera fundamental cualquier amenaza nuclear y de misiles de Corea del Norte”, afirmó el mandatario en su discurso.

Yoon destacó que la actual situación en la península, con Pyongyang dando la espalda al diálogo e invirtiendo cada vez más en la modernización de sus arsenales y fuerza armadas, exige una muestra de fuerza que garantice “una paz genuina y duradera”.

Seguir Leyendo

Nueva Zelanda

Gana la derecha en Nueva Zelanda y destrona a la izquierda de Jacinda Ardern en una victoria arrolladora

Publicado

en

Nueva Zelanda eligió al conservador Christopher Luxon como primer ministro después de seis años de gobierno del laborismo. Se espera que se una con los libertarios y los nacionalistas para formar un gobierno de derecha.

El empresario Christopher Luxon, quien ingresó en política en el año 2020 en medio de una fuerte crisis del Partido Nacional, logró ordenar a la agrupación política conservadora y derrocó al Partido Laborista, que gobernaba Nueva Zelanda hace casi una década, en las elecciones de este fin de semana.

Luxon, quien se desempeñó como director ejecutivo de Unilever Canadá y Air New Zealand a lo largo de su carrera como empresario famoso, fue electo como Primer Ministro este sábado, con el 39% de los votos, luego de que la gente votara por un cambio después de seis años de un gobierno de izquierda encabezado durante la mayor parte de ese tiempo por Jacinda Ardern.

El sucesor de Ardern, Chris Hipkins, obtuvo tan solo el 27% de los votos, marcando una de las peores elecciones para el laborismo en años. El Partido Verde obtuvo el 11% de los votos, mientras que el partido de derecha libertaria, ACT, obtuvo el 9% de los votos y el partido de derecha conservadora nacionalista, NZ First, obtuvo el 7% de los votos.

A pesar de ser considerada una reformista y de tener altísimos niveles de aprobación cuando llegó al poder, mezclando una agenda de izquierda en cuestiones sociales y liberal en términos económicos, Ardern tuvo un fuerte giro tras el brutal tiroteo en la mezquita de Christchurch en 2019, que cambiaría profundamente su manera de gobernar.

La mandataria instaló un Estado policial, parecido al que instaló George Bush en Estados Unidos tras el ataque a las Torres Gemelas, facultando a varias agencias del gobierno a espiar a la población. Además, lanzó una prohibición masiva contra la posesión de armas de fuego, y promovió un desarme compulsivo de toda la población.

Estas medidas dejaron a la joven funcionaria con una imagen política que no le encajaba. Pasó de mostrarse joven y reformista a sombría y autoritaria; una imagen dictatorial que solo se acentuó durante la pandemia de Covid en 2020.

Las fronteras de Nueva Zelanda se cerraron el 20 de marzo de 2020 y no se volvieron a abrir hasta mediados del 2022. Los ciudadanos que regresaron tuvieron que soportar varias semanas de cuarentena en un hotel, y los extranjeros que habían intentado ingresar quedaron varados allí por meses.

La primera cuarentena comenzó el 26 de marzo y duró hasta el 27 de mayo, pero resultó bastante más flexible que la de otros países y que las próximas que vendrían a las islas. En ese momento, Ardern anuncia “una nueva manera de enfrentar la pandemia” y liberó las restricciones en todo el país.

Pero esto sería solamente una medida electoralista, para obtener una victoria electoral aplastante el 17 de octubre de 2020, ganando 65 escaños en el parlamento de 120 miembros de Nueva Zelanda y haciendo campaña en contra de las cuarentenas.

Esta posición le duraría casi un año, hasta que en agosto del 2021, bajo la excusa de la aparición de la variante Delta, reintrodujo las restricciones a pesar de que gran parte de la población ya estaba vacunada.

En ese momento, impuso una de las más brutales cuarentenas, incluso instruyendo a la policía arrestar a cualquier persona que apareciera caminando por la calle, algo que llevó a que los neozelandeses ni siquiera puedan comprar comida en supermercados o para llevar como podían hacerlo en Australia y otros países también estrictamente acuarentenados.

Los mandatos de vacunación y las duras cuarentenas provocaron meses de masivas protestas frente al Parlamento en Wellington y en otros lugares. La cuarentena duró en distintas partes del país hasta el 3 de diciembre del 2021, y la obligación de usar barbijo o presentar el pase sanitario duró hasta septiembre del 2022.

Las estrictas medidas incluyeron el establecimiento de campos de concentración para los contagiados, fuertes controles para los contactos cercanos, y hubo miles de casos de personas que fueron llevados por la fuerza a las unidades de aislamiento a pesar de no tener síntomas ni dar positivo del virus.

A pesar de los altos niveles de popularidad que gozó en un principio, la gente empezó a cansarse de las medidas autoritarias. La imagen de los laboristas quedó fuertemente desgastada, y Ardern renunció el 25 de enero de este año.

En el mejor momento de los laboristas, los Nacionales no encontraban rumbo, disputándose un giro hacia el centro para competir contra Ardern, Luxon entró intempestivamente al partido en 2020, ganó una banca de diputado y tomó las astas del liderazgo con una fuerte agenda de derecha.

Luxon volvió a imponer una agenda de bajos impuestos, recortar el gasto público, servicio militar obligatorio para los presos juveniles, mano dura contra la inseguridad, desarmar el esquema de bienestar que creó el laborismo, y rechazar políticas progresistas como la ideología de género y el aborto.

De esta manera, ordenó al Partido Nacional, resolvió fuertes disputas internas en la dirigencia y se impuso como el líder indiscutido de la formación. Además, ordenó terminar las discusiones internas en el partido sobre la co-gobernancia de los maoríes, confirmando que se opondrían tajantemente y que buscarían eliminar los cupos para indígenas en el Parlamento.

Luxon ha prometido recortes de impuestos para las personas de ingresos medios y medidas radicales contra el crimen, una problemática que volvió a quitarle el sueño a los neozelandeses después de la pandemia.

También prometió que le quitaría los privilegios que crearon los laboristas con los indígenas maoríes. Por ejemplo, prometió eliminar la Autoridad de Salud Maorí, un ministerio paralelo al Ministerio de Salud Nacional controlado por indígenas.

Luxon tendrá 50 bancas en el Parlamento, pero necesitará 61 para formar gobierno. Tiene dos partidos con los que se puede juntar para crear una coalición para asumir el Poder Ejecutivo. Por un lado está el partido ACT, que engloba a libertarios de derecha, que obtuvo 11 bancas en las elecciones.

Pero también está el partido Nueva Zelanda Primero (NZ First), que obtuvo 8 bancas y podría ser parte del gobierno para darle una mayor solidez a la mayoría parlamentaria.

El partido engloba a nacionalistas de derecha, pero que por ejemplo entre 2018 y 2020, formó coalición con el Partido Laborista de Jacinda Ardern, quien los usó para mostrarse como una liberal más de centroderecha, aunque terminó goberbando como de extrema izquierda.

El mandatario electo empezará a partir de este lunes las negociaciones con ACT y con NZ First para formar un gobierno, pero se espera que el gobierno que encabezará Christopher Luxon será el más de derecha de la historia de Nueva Zelanda.

Seguir Leyendo

Tendencias