Conecte con nosotros

Japón

El nuevo primer ministro japonés se niega a gobernar sin apoyo popular y llama a elecciones para el 31 de octubre

Publicado

en

Tan solo dos días después de asumir tras ser elegido en internas del partido, Fumio Kishida anunció que convocaría a elecciones anticipadas para respaldar su mandato en el voto popular.

El nuevo primer ministro de Japón, Fumio Kishida, quien venció en las elecciones internas por un irrisorio margen, anunció que se niega a gobernar sin el respaldo popular y convocó a elecciones generales para el 31 de octubre.

En estos 27 días de gobierno, prometió reforzar la respuesta del país a la pandemia de coronavirus y reforzar la presencia militar en el Mar de Japón, luego de pruebas de misiles de Corea del Norte.

Kishida, quien ofició de Canciller durante buena parte de la última década, siempre tuvo una imagen de constructor de consensos, pero esta vez sorprendió con el anuncio de un gabinete dominado por aliados del ex primer ministro derechista Shinzo Abe, con el único opositor siendo Taro Aso.

Quién es quién en la política japonesa. Un análisis en detalle.

“Quiero asegurarme de que implementamos contramedidas y políticas económicas audaces y a gran escala contra el coronavirus. Para hacer eso, debemos preguntarle a la gente si confían en mí, Kishida, para llevar a cabo estas políticas“, dijo en su conferencia de prensa inaugural.

“Me gustaría seguir una política de confianza y compasión con el mandato del pueblo”, dijo, basándose en el lema principal de su campaña para convertirse en líder del Partido Liberal Democrático (PLD), hacer la política más accesible al público.

Kishida dijo que consideraría entregar pagos de ayuda de COVID-19, y agregó que también había instruido a los ministros que supervisan la respuesta a la pandemia para que elaboren políticas sobre vacunas, fortalezcan el sistema médico y amplíen las pruebas para ayudar a reabrir la economía.

El miedo a una nueva ola de Covid-19 se convirtió en uno de los temas que más afligen a los japoneses, a pesar de que la pandemia ya ha casi desaparecido de Japón. Los nuevos casos de coronavirus de este lunes en Tokio, epicentro de la pandemia, totalizaron 87, el nivel más bajo desde el año pasado.

Su decisión de convocar elecciones fue una sorpresa para la mayoría de los analistas que esperaban que las elecciones se celebraran a fines de noviembre como estaba previsto.

Kishida es aplaudido después de ser elegido como nuevo primer ministro, en la Cámara Baja del Parlamento en Tokio, Japón.

Japón

Crisis política en Japón: Quién es el nuevo primer ministro que debe llevar tranquilidad antes de las elecciones

Publicado

en

El reformista Fumio Kishida ganó las elecciones internas del partido más importante de Japón, y las facciones internas se reacomodan de cara a las elecciones de fin de año.

Tras la salida del primer ministro Shinzo Abe por problemas de salud, el fracaso fugaz de Yoshihide Suga y la elección de Fumio Kishida como próximo líder del oficialismo, la política japonesa ha estado al rojo vivo y todavía tienen por delante unas complicadas elecciones generales a fin de año.

Fumio Kishida se convirtió este 29 de septiembre en el nuevo presidente del Partido Liberal Democrático (PLD) de Japón, agrupación de derecha que gobierna hace 60 años el país.

Kishida, que viene de liderar las carteras de Exterior y de Defensa, ganó las elecciones internas encabezando su propia facción de corte más liberal será el primer ministro nipón al menos hasta las elecciones generales programadas para antes del 28 de noviembre.

Con un perfil conciliador, una amplia experiencia diplomática y una agenda continuista de las políticas de Abe y Suga, pero con algunos detalles reformistas, Kishida llega al poder en su segundo intento por conquistar el trono de esta formación, precedido por una fama de gestor eficiente pero discreto.

De 64 años, había considerado una candidatura para la presidencia del PLD en 2018, pero fue persuadido por el entonces líder Shinzo Abe para que espere unos años más, ya que buscaba perfilar a Kishida como su posible sucesor. Pero en 2020, cuando Abe decidió retirarse por motivos de salud, el establishment partidario decidió apoyar a Yoshihide Suga en la interna, quien venció con comodidad a Kishida y al reformista Shigeru Ishiba.

Ahora, con un Suga que renuncia con bajísimos índices de popularidad, Kishida logró finalmente obtener el liderazgo del PLD, imponiéndose sobre dos fuertes candidatos, en una de las elecciones internas más competitivas en la historia del PLD.

Suga y Kishida, aunque adversarios en las internas, mantienen una estrecha amistad como las dos asesores más importantes del ex primer ministro Shinzo Abe.

Elecciones internas del partido más importante de Japón

Durante la breve campaña, el favorito de las encuestas siempre fue Taro Kono, un reformista de 58 años tendiente a la centro-izquierda, quien había disputado el liderazgo del partido también en las internas de 2009 pero había sido derrotado. A pesar de obtener el apoyo del saliente Suga y del popular líder reformista Shigeri Ishiba, Kono quedó en segundo lugar debido al masivo apoyo del establishment partidario a Kishida, que se dio cuenta de su error de no apoyarlo en el pasado.

Detrás de Kono quedó Sanae Takaichi, parlamentaria de 60 años que contaba con el apoyo del aún altamente influyente Abe, y quien se hubiese convertido, de ganar, en la primera líder mujer en la historia de Japón. En cuarto lugar, muy por detrás, quedó Seiko Noda, quien había anunciado su candidatura tan solo 2 semanas antes.

El método de elección del nuevo líder del PLD fue mixto, y se realizó en dos rondas: en la primera ronda votaron 380 parlamentarios del partido, y en paralelo tuvieron derecho a votar todos los afiliados del partido con su membresía al día. Kishida ganó ampliamente entre los parlamentarios, con 146 votos, seguido por Takaichi, quien logró un fuerte apoyo de 114 votos gracias al padrinazgo de Abe; Kono resultó tercero, con 86 votos, y Noda última con 34.

En el voto popular, Kono se impuso cómodamente, recibiendo 335.046 votos (44,1%), seguido por Kishida con 219.338 (28,9%), Takaichi con 147.764 (19,4%) y finalmente Noda con 57.927 (7.6%). 382 votos equivalentes a los de los parlamentarios fueron distribuidos de acuerdo a estos resultados: Kono obtuvo 169, Kishida 110, Takaichi 74 y Noda tan solo 29.

De esa forma, el resultado final de la primera vuelta fue un ajustado: 256 para Kishida y 255 para Kono, con Takaichi quedándose con 188 y Noda con 63. De esa forma, Kishida y Kono pasaron a una segunda ronda, donde solo votaron los 380 parlamentarios, y donde se sumaron 47 votos de las bases locales del PLD en cada prefectura japonesa. El resultado final fue de 257 votos para Kishida (249 de los parlamentarios + 8 de las prefecturas) y 170 votos para Kono (131 de los parlamentarios + 39 de las prefecturas). Nunca en la historia de Japón una interna del PLD había sido tan peleada.

Ahora, Kishida liderará el PLD de cara a las elecciones generales, a realizarse antes del 28 de noviembre, donde se renovará la totalidad de la Cámara de Representantes de Japón. Como siempre, el PLD lidera cómodamente las preferencias de los japoneses: tras la renuncia de Suga y previo a la elección de Kishida, el promedio de encuestas le otorgaba casi un 40% de las preferencias, seguido muy de lejos por el centro-izquierdista Partido Democrático Constitucional (PDC), liderado por Yukio Edano, que contaría con un apoyo de tan solo el 7% de los votantes, aunque con un 39% de votantes que no se identifican con ningún partido o que no acudirán a votar, que podrían decantarse por la oposición.

Aún más atrás en las preferencias figuran el conservador Komeito, aliado de coalición del PLD, con el 3,5%, el Partido Comunista de Japón con el 3%, el partido populista de derecha Ishin con 2%, y por debajo muchos partidos menores que no superan el 1%.

Kishida se impuso en las elecciones internas más peleadas de la historia del PLD.

Claves para entender la política japonesa

El Partido Liberal Democrático de Japón es el partido dominante de la política nipona desde su fundación en 1955, habiendo sido minoría solo en 6 de los últimos 66 años (1993-1994 y 2009-2012). Es por eso que la elección del presidente del PLD es prácticamente equivalente a la elección del primer ministro japonés.

Debido a esta condición casi de “partido único” en una democracia totalmente libre y plena, el PLD ha desarrollado a lo largo de los años diversas “facciones”, cada una con sus propios líderes históricos y contemporáneos, y con posturas ideológicas definidas y diferenciadas.

Aunque siempre fue identificado como un partido conservador y referente del nacionalismo japonés, a favor de una cooperación cercana con los Estados Unidos y de una economía de libre mercado, esto no ha evitado que múltiples facciones se disputaran el poder – en ocasiones la competencia entre las facciones internas del PLD es más feroz que aquella entre el PLD y los partidos de oposición.

El PLD surgió de la fusión entre los dos principales partidos de la derecha japonesa: el Partido Liberal, liderado por Shigeru Yoshida (quien gobernó en la pos-Guerra entre 1946 y 1947, y luego entre 1948 y 1954), y el Partido Democrático, liderado por Ichiro Hatoyama (quien gobernó entre 1954 y 1956).

En 1956, los dos partidos se unieron para otorgar estabilidad al país luego de la Segunda Guerra, y el nuevo partido se vio siempre dividido en dos grandes grupos: los “ex Liberales” y los “ex Demócratas”, ambos subdivididos en múltiples facciones.

Del grupo de los “ex Liberales” (más progresistas), actualmente sobreviven 4 facciones:

  • Shikokai, liderada por el ex premier Taro Aso, quien lideró el país entre septiembre de 2008 y septiembre de 2009. Cuenta con 55 miembros en el Parlamento, por lo cual es la segunda mayor facción, lo cual permite a Aso mantenerse desde 2012 en el cargo de vicepresidente del partido, y como tal, vice-primer ministro de Japón. Sus posturas son reformistas y más tiradas a la izquierda, con una impronta pro-China, a favor de la intervención del Estado en la economía. Esta facción surgió de la unión de otras dos, una de las cuales era liderada por Yohei Kono, padre del candidato Taro Kono que fue derrotado por Kishida este año.
  • Heisei Kenkyukai, cuyo liderazgo está vacante desde el pasado 17 de septiembre por el fallecimiento del parlamentario Wataru Takeshita. Cuenta con 51 miembros, y su orientación es keynesiana, liberal en lo social y también pro-China. Su base de apoyos proviene mayormente de los sectores rurales y obreros, y de las minorías. En esta primaria, sin embargo, apoyaron a Kishida.
  • Kochikai, liderada por el flamante actual primer ministro Fumio Kishida. Esta facción, que cuenta actualmente con 46 miembros en el Parlamento, si bien podría ser considerada de centro-derecha en el resto del mundo, se encuentra a la izquierda respecto a otras facciones del PLD, mostrándose a favor de un Estado más intervencionista en la economía y opiniones más progresistas en lo social. De todos modos, a diferencia de otros ex Liberales, esta facción es extremadamente pro-Estados Unidos y pro-status quo. Su base de apoyos proviene principalmente de las élites partidarias, académicas y económicas del país.
  • Suigetsukai, liderada por el reformista Shigeru Ishiba. Con tan solo 15 miembros, esta facción está en peligro de desaparecer: fue formada en 2015 con parlamentarios que no pertenecían a ninguna facción, como un vehículo para la futura candidatura de Ishiba, quien, tras resultar tercero en la interna de 2020, renunció al liderazgo de la facción, dejándolo vacante hasta la fecha. No posee posturas diferenciadas, más allá del apoyo a la carrera política de Ishiba, quien es considerado reformista pero “halcón” en materia de relaciones exteriores, similar a Kishida. Tras considerar volver a presentarse en 2021, Ishiba decidió finalmente apoyar a Kono.

Mientras tanto, de los “ex Demócratas” (más conservadores), al día de hoy existen 3 facciones:

  • Seiwa Seisaku Kenkyukai, liderada por Hiroyuki Hosoda. La mayor facción del PLD, con 96 integrantes, esta facción es nacionalista, conservadora, a favor de la desregulación de la economía y de reducir los impuestos sobre las empresas todo lo que se pueda, con una postura internacional pro-Estados Unidos. El ex premier Shinzo Abe pertenece a esta facción, la cual fue en el pasado liderada por su padre, Shintaro Abe. La base de apoyo de esta facción se encuentra principalmente en el empresariado japonés, la burocracia estatal y las familias de los fallecidos en la Segunda Guerra Mundial, debido a su postura de reivindicar el rol de Japón en dicho conflicto. En esta elección interna, el liderazgo partidario apoyó a Kishida mientras que los simpatizantes de Abe apoyaron a Sanae Takaichi en primera vuelta, y el partido entero se encolumnó detrás de Kishida en segunda vuelta.
  • Shisuikai, con liderazgo vacante. Compuesta por 47 integrantes, esta facción es de orientación keynesiana, nacionalista, a favor de estatizaciones y “halcón” en relaciones exteriores. Esta facción se encuentra en crisis, tras haber perdido a sus 3 líderes históricos: Yasuhiro Nakasone falleció en 2019, Shizuka Kamei abandonó el partido en 2005, y Toshihiro Nikai renunció en octubre de 2021 tanto a la facción como al puesto de Secretario General del PLD. Nikai, considerado el parlamentario “más pro-China” de Japón, había sido el principal arquitecto detrás de la candidatura de Yoshihide Suga en 2020, y se vio fuertemente debilitado por la decisión de Suga de no presentarse a la reelección en 2021. Aunque Suga apoyó a Kono, la facción no apoyó formalmente a ningún candidato en esta interna.
  • Kinmirai Seiji Kenyukai, liderada por Nobuteru Ishihara. Con solo 10 integrantes, es la menor facción del PLD en el parlamento japonés. Sus miembros están a favor de una reforma de la constitución japonesa, la cual fue promulgada en mayo de 1947 y no tuvo ninguna reforma ni enmienda desde entonces, aunque algunos quieren cambiarla por izquierda y otros por derecha.
Infografía del Japan Times sobre las distintas facciones del PLD.

¿Qué esperar del nuevo liderazgo?

Este 4 de octubre se oficializará la salida de Suga y posteriormente asumirá su cargo Fumio Kishida, partidario de reforzar la alianza con Estados Unidos y fortalecer las capacidades militares de Japón para responder ante posibles ataques, principalmente de China y Corea del Norte. Kishida también considera que Taiwán “será el próximo gran problema” y aboga por cooperar con Taipéi, pero manteniendo relaciones estables con China, su mayor socio comercial, quien a su vez es la principal amenaza para Taiwán.

Su currículum como canciller de Japón entre 2012 y 2017, bajo el gobierno de Shinzo Abe, incluye avances en asuntos delicados como el deshielo con Rusia.

Kishida ha sido el ministro de Exteriores más duradero del Japón en la posguerra, y aspira a dar continuidad a la iniciativa de las autoridades locales de Hiroshima para “liderar los esfuerzos globales” por el desarme nuclear, lo que podría significar que Japón empiece a apoyar el Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares de la ONU, entre cuyos signatarios no están las potencias atómicas.

En cuanto a políticas domésticas, Kishida defiende “un nuevo modelo del capitalismo japonés”, comprometiéndose a aumentar el gasto público para reactivar la economía tras la pandemia e iniciar una redistribución de la riqueza, aunque no tanto como piden otras facciones del PLD.

Este enfoque supondría un cambio respecto a la doctrina ‘Abenomics‘, aunque sin desviarse en exceso de las políticas conservadoras propias del PLD, como sí quizá hubiese significado una victoria del reformista Taro Kono. Además, Kishida está a favor del desarrollo de la energía nuclear, argumentando que es un recurso estratégico muy necesario para la isla.


Por Nicolas Promanzio e Iván Ramos, para La Derecha Diario

Seguir Leyendo

Japón

Yoshihide Suga anuncia que no se presentará a las elecciones en Japón y la derecha busca candidato

Publicado

en

El primer ministro interino de Japón sorprendió a todos anunciando que no se presentaría a las elecciones de fion de año dada su baja popularidad. La derecha busca candidato mientras las encuestas indican una victoria del oficialismo sea cual sea su figura.

Yoshihide Suga se convierte en el nuevo primer ministro de Japón

Tras la repentina dimisión a su candidatura del actual primer ministro Yoshihide Suga, este jueves 2 de septiembre la Comisión Electoral del derechista Partido Liberal-Demócrata (PLD) anunció que va a elegir a su nuevo líder y candidato el próximo 29 de septiembre, a pocas semanas de las elecciones generales que se celebrarán en una fecha aún no definida, que va a ser antes de diciembre.

Los tres principales candidatos a asumir la presidencia del partido que gobierna Japón desde 1955 y presentarse luego a las elecciones de fin de año son:

  • Fumio Kishida: ex Canciller entre 2012 y 2017, durante gran parte del gobierno del derechista Shinzo Abe. Es de derecha conservadora y nacionalista, misma línea que Abe.
  • Hakubun Shimomura: es actualmente el Jefe de Estrategia Política del PLD. Fue ministro de Educación, Cultura, Deportes, Ciencia y Tecnología, entre 2012 y 2015. Sigue la misma línea de Kishida, pero está menos involucrado en la gestión.
  • Sanae Takaich: la única mujer que suena para suceder a Suga; ocupó varios ministerios y es hoy Ministra de Asuntos Internos y Comunicaciones. Su línea es la más liberal.

De todas formas, hay varios más candidatos que se rumorean que se podrían sumar a la interna y obtener un gran caudal de votos, como Shigeru Ishiba, quién tiene las posturas más duras del gobierno, y un fuerte neo-conservadorismo, con declaraciones hace algunos años diciendo que le parecía que había que bombardear a Corea del Norte.

Suga asumió el cargo de Primer Ministro en septiembre de 2020, cuando el histórico ex mandatario Shinzo Abe tuvo que dejar su lugar por problemas de salud. Suga fue Jefe de Gabinete de Abe durante varios años y uno de sus principales consejeros a la hora de tomar políticas importantes.

Shinzo Abe (izquierda) junto a Yoshihide Suga (derecha).

Como adelantamos desde La Derecha Diario durante septiembre del año pasado, era una interrogante si Suga iba a poder desempeñarse de manera óptima en este nuevo cargo a pesar de tener un apoyo de más del 60% a la hora de asumir. Este índice de aprobación disminuyó fuertemente por su mal manejo de la pandemia del COVID-19 y la celebración de los Juegos Olímpicos, que era algo muy mal visto desde la ciudadanía por el aumento de casos en los días previos.

Sin embargo, las encuestas indican que sea cual sea el candidato, el PLD sacará un gran porcentaje de votos que le permitirá mantener su amplia gobernabilidad y mayoría a nivel nacional. Incluso, se habla de una brecha de más de 15% frente a cualquiera de sus rivales.

Por ejemplo, la última encuesta de la TV de Tokio informa que el PLD sacaría 43%, frente a un 14% del Partido Democrático Constitucional de Japón, del centro-izquierdista Yukio Edano.

Seguir Leyendo

Japón

La derecha arrasa en las legislativas de Tokio y conserva el control del Congreso

Publicado

en

Tres partidos de derecha obtuvieron los primeros tres puestos, aunque ninguno logró la mayoría por su propia cuenta y entrarán en una etapa de duras negociaciones para poder formar gobierno.

El pasado domingo 4 de julio se llevaron a cabo las elecciones legislativas en la capital japonesa Tokio, estableciendo qué partidos políticos representarán en la Asamblea Metropolitana.

El derechista Partido Liberal Democratico (LDP) logró arrebatarle la mayoría parlamentaria al partido también derechista Tokio Primero (TF), de Yuriko Koike, la actual gobernadora de Tokio. Koike fue una histórica dirigente del LDP, pero renunció al partido en 2017 cuando el ex primer ministro Shinzo Abe le puso un techo y frenó su crecimiento dentro del partido, sintiéndose amenazado por su rápido crecimiento.

A pesar de ser el partido oficialista, y de haber arrasado en las elecciones gubernamentales del año 2016, Tokio Primero no pudo mantener su mayoría parlamentaria. Mientras el LDP obtuvo el 25,7% de los votos y 33 escaños, Tokio Primero descendió de 46 bancas a solo 31, con el 22,3% de los votos.

El tercer partido más votado, aliado del LDP en el gobierno nacional, fue el también derechista Komei, que obtuvo el 13,6% de los votos y 23 bancas en la Asamblea de Tokio.

El foco de atención se centró en los juegos olímpicos, siendo una gran controversia si realizarla o no debido al crecimiento de los casos de Covid-19 en las últimas semanas antes de la elección. El actual primer ministro Yoshihide Suga (LDP) apoyó firmemente la realización de los Juegos Olímpicos en julio/agosto, mientras que Koike mostró resistencia.

La elección dio un resultado extraño, ya que la coalición Liberales Demócratas + Komeito no llegó a los 64 escaños necesarios para conseguir la mayoría propia, una instancia que preocupa a muchos de cara a las elecciones nacionales de fin de año.

Muy por debajo se ubicó el Partido Comunista de Japón (PCJ), que obtuvo el 13,6% de los votos y ganó 19 bancas. Por su parte, el novedoso Partido Demócrata Constitucionalista (CDP), una agrupación de centroizquierda socialdemócrata creada en 2017 para darle una opción a la izquierda moderada en el país nipon, obtuvo el 12,3% de los votos y sellaron 15 bancas.

Por último, el partido Innovación, obtuvo el 3,6% de los votos y logró mantener su escaño en la Asamblea de Tokio. Esta agrupación también es de derecha y tiene una ideología casi idéntica al gobernante LDP, pero se diferencian en la cuestión estudiantil: los innovadores defienden la educación pública gratuita.

En último lugar, con 1,3% de los votos y consiguiendo conservar su escaño, quedó el partido de izquierda Red Seikatsusha, que agrupa a los miembros del sindicato de Tokio SCCCU y a activistas feministas.

Seguir Leyendo

Trending