Conecte con nosotros

Asia

La líder democrática Suu Kyi vuelve a ganar en Birmania, en unas elecciones marcadas por la violencia étnica

Con más del 80% de los votos, la Consejera y Premio Nobel, Aung San Suu Kyi, revalidó su Gobierno en las urnas, y el país termina de sepultar a la Junta Militar. Sin embargo, la líder democrática hace oído sordo a la “limpieza étnica” de las minorías en el país.

Publicado

en

La Consejera de Estado de Birmania, Aung San Suu Kyi, ganó esta semana una fuerte pulseada en los comicios, donde consolidó su fuerza gobernante en un país signado por las matanzas étnicas y la violencia política.

En este proceso electoral, las segundas elecciones nacionales luego de la disolución del Gobierno militar que lideró durante décadas el rumbo de Birmania, triunfó el partido gobernante, que depende de la Premio Nobel y mayor símbolo de democracia de la región, Suu Kyi.

El triunfo del oficialismo es observado como una revalidación del rumbo democrático luego de décadas de autoritarismo. Según indican medios locales, la Liga nacional por la Democracia obtuvo más del 80% de los votos, resultado aún más grande que el obtenido en las elecciones de 2015, lo cual le garantiza los 2/3 suficientes para formar un gobierno de mayoría en el Parlamento y liderar el país sin los bloqueos de la oposición.

Hasta este año, los militares retenían el 25% de los escaños en la Cámara baja y Alta y boicoteaban cualquier tipo de reformas que promoviera el actual Gobierno.

En rojo: distritos donde Suu Kyi obtuvo la mayoría.

Ad

Sin embargo, y a pesar de los resultados favorables a las fuerzas democráticas, el contexto en el que se desenvolvieron estos comicios fue de extrema violencia, fragilidad institucional y una “limpieza étnica” que ha manchado a las fuerzas democráticas.

Hace tiempo que Suu Kyi hace oído sordo a las acusaciones de genocidio de los rohinyá, una minoría étnica musulmana que habita el oeste del país. Birmania es un país de mayoría budista, en torno al 90% de la población, con pequeñas minorías de otras religiones, incluyendo a la de musulmanes (4%), que tienen prohibido votar y todavía no se les ha aceptado la ciudadanía.

Mientras Suu Kyi se niega a responder preguntas sobre los acontecimientos en el Estado de Rakáin, la Policía y el Ejército birmano, que practica un budismo ortodoxo, ejerce un descomunal nivel de violencia contra los rohinyá, con campos de concentración donde se asesinan diariamiento a decenas de musulmanes.

Según estimaciones realizadas por organismos de derechos humanos, dos millones de personas fueron desarraigadas de su derecho al voto este año, lo cual trae muchos cuestionamientos en torno a la legitimidad de la elección. Además de la prohibición al voto de algunas minorías étnicas, en decenas de circunscripciones que parecían no ser tan favorables a Suu Kyi, se suspendió la votación alegando violencia de grupos terroristas y estableciendo un pseudo-Estado de excepción durante el día electoral.

La excusa del Gobierno es que estas minorías como los rohinyá promueven a la agrupación nacionalista Alianza del Norte, que mantiene una estructura de guerrilla contra el Gobierno desde hace varias décadas.

Ad

En los últimos años, cientos de miles de musulmanes emigraron hacia países cercanos como Bangladesh por la grave situación que atraviesan en su país natal. Sus condiciones de vidas no solamente son de ciudadanos de segunda, sino que el Gobierno se ha encargado de su segregación explícita en todos los ámbitos de la vida. 

Efectivamente, esta situación de abierta discriminación entra en clara contradicción con los ideales democratizadores de la gobernante. Si bien es cierto que esta segregación y genocidio no empezó en 2015 con su mandato, la persecución y violencia contra minorías étnicas ha sobrevivido al cambio de régimen político. 

Los enfrentamientos bélicos entre milicias rebeldes y los militares se dan a lo largo y ancho del país, y solo se han recrudecido desde la asunción de Suu Kyi. 

Su triunfo no tapará las acusaciones tanto locales e internacionales por el accionar de las fuerzas oficiales de Myanmar. Lejos de eso, la clara imposibilidad de ciertos habitantes de acceder a derecho al voto refleja que las sombras de la dictadura y la discriminación están bien vivas en el Estado asiático.

Seguir Leyendo
Haga clic para comentar

Usted debe estar conectado para publicar un comentario Inicio de sesión

Deja una Respuesta

Corea del Sur

Corea del Sur probó exitosamente su primer misil balístico lanzado desde un submarino

Publicado

en

En el marco de un gran incremento de la militarización de la península coreana, el gobierno del sur anunció la prueba exitosa de un SLBM, un poderoso misil balístico que es lanzado desde submarinos y que convierte al país en el octavo del mundo en tener dicha tecnología desarrollada y a disposición.

Corea del Sur probó con éxito un misil propio lanzado desde un submarino -  Infobae

La semana pasada, la Agencia para el Desarrollo de Defensa de Corea del Sur logró lanzar el primer misil balístico de industria nacional desde el submarino sur-coreano Dosan Ahn Chang-ho, convirtiéndolo en el primer submarino apto para lanzar SLBMs del país, y el octavo del mundo.

El Dosan Ahn Chang-ho cuenta con 6 tubos de lanzamiento verticales y el nuevo tipo de misil que se le cargará tendrá un alcance de vuelo de 500 kilómetros. Esta tecnología solo la poseía hasta el momento Estados Unidos, Rusia, el Reino Unido, Francia, China, India y Corea del Norte.

Las autoridades gubernamentales afirmaron que buscarán producir en grandes cantidades el Hyunmoo 4-4, como fue bautizado el nuevo armamento. A diferencia de los misiles balísticos típicos, estos son más difíciles de identificar ya que son expulsados desde abajo del agua para ejecutar ataques sorpresa.

Este desarrollo militar se da en el contexto de una escalada de tensiones con Corea del Norte, quien desde la llegada de Joe Biden a la Casa Blanca ha vuelto a activar sus centrales nucleares y a probar su armamento balístico.

El gobierno surcoreano empezó a implementar este año el Plan de Defensa 2022-2026 que tiene como objetivo aumentar fuertemente las capacidades militares, sobre todo defensivas, del país.

Con esta mira, el plan dotará al Ejército de un aumento de presupuesto de 273 mil millones de dólares, además de que se buscará aumentar el presupuesto del Ministerio de Defensa un 4,5% en 2022, lo que lo haría superar los 47.000 millones de dólares.

Seguir Leyendo

Myanmar

Desde el exilio, la oposición llama a la guerra civil en Myanmar contra el gobierno militar del Tatmadaw

Publicado

en

El Gobierno de Unidad Nacional de Myanmar le ha declarado la guerra a la Junta Militar que gobierna el país asiático desde febrero y distintos grupos paramilitares ya han dado su apoyo al llamado comenzando con los choques armados.

Imagen

El Gobierno de Unidad Nacional de la República de la Unión de Myanmar (NUG, por sus siglas en inglés), el cual está en el exilio luego del golpe de Estado que tuvo lugar el 1ro de febrero de este año, ha llamado a los birmanos a levantarse en una “guerra defensiva popular” contra la dictadura del Tatmadaw, nombre por el cual se conoce a las fuerzas armadas en el país del sudeste asiático.

La situación recuerda a muchos a Venezuela, donde un sector político mantiene el poder de facto a través del Ejército, mientras un político de la oposición le disputa la presidencia.

Así, este 7 de septiembre, el presidente encargado Duwa Lashi anunció que lanzaría una campaña de rebelión armada contra las Fuerzas Armadas birmanas.

Sin embargo, la situación de Myanmar es muy particular. Los partidos del NUG habían logrado recuperar la democracia en 2010, pero su acercamiento a China desde entonces y sus nulas intenciones de frenar los genocidios étnicos que ocurrían y todavía ocurren en el interior del país, llevó a que las Fuerzas Armadas decidan tomar el poder nuevamente.

En un documento oficial, el NUG ha declarado el estado de emergencia y la guerra de resistencia total, llamó a los rebeldes que se habían entrenado clandestinamente a levantarse en armas, a los empleados del Estado a no presentarse a sus labores, y a las etnias guerrilleras a empezar ataques contra la dictadura.

Si bien la semana pasada los militares habían pedido un cese al fuego para poder permitir la labor de los trabajadores humanitarios, ningún grupo rebelde lo aceptó, debido a la percepción común de que tal cese al fuego solo serviría para que los militares pudieran ganar tiempo.

El miércoles tres grupos étnicos armados muy importantes anunciaron que se plegaban a la ofensiva del NUG: el Ejército de la Alianza Democrática Nacional de Myanmar, nacionalistas de Kokang, una región de mayoría étnica china han; el Ejército para la Independencia de Kachin; y el Ejército de Liberación Karen. Se han reportado enfrentamientos de estas tres fuerzas, junto con las Fuerzas de Defensa Popular, del NUG, contra el Tatmadaw.

Desde el golpe de Estado en febrero, distintas organizaciones de derechos humanos han reportado que más de 1.000 personas han sido asesinadas por la junta militar, principalmente opositores a su régimen.

Hasta el momento, no se tienen novedades del ex presidente Win Myint y la ex consejera de Estado Aung San Suu Kyi, quien tenía el poder real en Myanmar y era considerada la “madre de la democracia” en el país. Ambos fueron detenidos durante el golpe y su ubicación actualmente es desconocida.

Suu Kyi estuvo en cautiverio durante 21 años, desde 1989 hasta el 2010, como presa política del Tatmadaw, en el anterior gobierno militar que tuvo el importante país asiático. En ese tiempo ganó un Premio Nóbel de la Paz y fue ungida como una de las luchadoras por la democracia más prominentes del mundo por medios occidentales.

Pero cuando fue liberada y llegó al poder a través de su partido, la Liga Nacional por la Democracia, su gobierno democrático mantuvo la gran mayoría de las mafias y la corrupción del gobierno militar, y a su vez se disparó la inseguridad, la economía empezó a debilitarse y los conflictos étnicos en el interior del país solo empeoraron.

Su acercamiento a China en 2015 fue la gota que rebalsó el vaso, y Suu Kyi perdió gran parte del apoyo popular que mantuvo por tantas décadas como el ícono de la democracia en el país. Hoy la situación de Myanmar es de caos total, y enfrentamientos armados característicos de una guerra civil ya han comenzado.

Aung San Suu Kyi, la jefa de gobierno depuesta, junto al dictador chino Xi Jinping.

En muchos puntos del país asiático se han producido protestas en favor del Gobierno de Unidad y en contra de los militares, aunque han sido recibidas por contra protestas que han desenvuelto en caos social y extensiones de la guerra civil.

También se han producido aglomeraciones en los bancos y supermercados para retirar dinero y comprar víveres, mientras la economía se desploma. Asimismo, ante la posibilidad de que sean llamados a servir, muchos jóvenes en edad militar están dejando sus hogares y buscando dónde esconderse.

La Junta Militar por su lado ha negado en un documento oficial haber aceptado el alto al fuego pedido por el enviado especial de la ASEAN, la “Unión Europea” asiática, a Myanmar, con el objetivo de no tener que dar respuesta a la influyente organización regional por reprimir este nuevo y peligroso foco de conflicto.

Imagen
Llamado del NUG a las armas

Seguir Leyendo

Nueva Zelanda

El fracaso de las fronteras abiertas: ISIS ataca en Nueva Zelanda y el país sigue expuesto al extremismo islámico

Publicado

en

El laborismo en Nueva Zelanda aboga por las fronteras abiertas condenando al país entero a tener que lidiar con el terrorismo islámico.

Este viernes por la madrugada, los neozelandeses se despertaron con una noticia terrorífica: un miembro de ISIS había llevado a cabo un brutal ataque en el centro comercial LynnMall en el suburbio de Nueva Lynn, en Auckland.

El terrorista entró con un machete en mano, y nadie lo frenó hasta que se acercó a una persona que estaba de compras en el supermercado y la empezó a apuñalar reiteradas veces. En 60 segundos, el radical islámico atacó un total de seis personas, hasta que llegó la Policía y sin dudar lo abatieron a los tiros.

Una persona filmó todo el altercado, desde que lo vio entrar con un cuchillo, hasta que empezó a atacar a la gente y ningún guardia del supermercado reaccionaba. “Oh no… tiene un cuchillo… Mierda! Está atacando a la gente…”, dice el autor del video que se viralizó.

El terrorista era un ciudadano de Sri Lanka que llegó a Nueva Zelanda en octubre de 2011 y se convirtió en una persona de interés para la seguridad nacional a partir de 2016″, tuvo que admitir la primera ministra Jacinda Ardern, miembro del Partido Laborista, responsable de la peligrosa política de inmigración que adoptó Nueva Zelanda en los últimos años.

A pesar de esta persona estaba investigada por sus conexiones al terrorismo islámico, el hombre no tuvo ningún tipo de problema legal anteriormente por lo que nunca pudo ser detenido. Según la ministra, las agencias de seguridad de Nueva Zelanda lo tienen en el radar hace 5 años, debido a que el sujeto tenía un perfil público en redes sociales a favor del Estado Islámico.

Cuando se le preguntó por qué a alguien en una lista de vigilancia de terroristas se le permitió ingresar al país, Ardren se excusó con que legalmente no podían encarcelarlo, ya que no había cometido ningún crimen.

Esto marca la enorme peligrosidad de abrir las fronteras indiscriminadamente, y muestra la ineptitud de un gobierno, que aún sabiendo que una persona es seguidora de ISIS, el grupo terrorista más brutal del mundo, se le deja entrar libremente.

También hay un enorme enojo con el actual gobierno laborista, que desarmó a la población en 2019 tras el Ataque de Christchurch, cuando un hombre atacó una mezquita en marzo de ese año con un rifle de asalto y asesinó a 51 musulmanes. Ardern reaccionó penalizando a todos los neozelandeses, confiscando armas y prohibiendo completamente cualquier tipo de portación, ni siquiera con licencia.

Era muy común que en Nueva Zelanda las personas anduvieran armadas, incluso en shoppings o centros comerciales. Si este ataque hubiera pasado antes del 2019, es altamente probable que el terrorista de ISIS no hubiera llegado a acuchillar más de una persona, ya que la gente podría haberse defendido por su propia cuenta, en vez de esperar que llegue la Policía a salvarlos, quienes esta vez llegaron con rapidez, pero si tardaban algunos segundos más podría haber muerto mucha gente.

Seguir Leyendo

Trending