El Carnaval de Oruro, reconocido como Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad por la UNESCO en 2001, es una celebración que trasciende lo festivo, convirtiéndose en un pilar económico y cultural para Bolivia. Sin embargo, detrás de su esplendor, emergen desafíos relacionados con disputas culturales, corrupción y la necesidad de optimizar su gestión.
En 2025, se proyecta que el Carnaval de Oruro generará un movimiento económico superior a los Bs 380 millones, según el viceministro de Turismo, Hiver Flores. Esta cifra representa un incremento significativo respecto a los Bs 280 millones registrados en 2024, año en que los bloqueos de carreteras afectaron la afluencia turística.
Los participantes y visitantes del carnaval contribuyen considerablemente a la economía local. Se estima que más del 80% de los ingresos provienen del turismo, con gastos en hospedaje, alimentación y otros servicios. En 2023, Oruro recibió 42.406 turistas extranjeros y 366.653 visitantes nacionales, entre espectadores y bailarines.













