Militantes LGBT indicaron que presentarán acciones legales contra un grupo de activistas cruceños. El anuncio se hizo frente al Museo de Arte Contemporáneo. Voceros del colectivo afirmaron que la Defensoría del Pueblo ya abrió una denuncia formal.
Además, señalaron que el proceso buscará responsabilidades penales por presuntos “discursos de odio”. La advertencia elevó la tensión en el centro de Santa Cruz.
Los demandados son vecinos y voluntarios que repintaron de blanco un paso de cebra que fue vandalizado con los colores del arcoíris. Ellos aseguran que solo defendían espacios patrimoniales.
Niegan haber proferido insultos homofóbicos. Alegan que la intervención original no contaba con ningún permiso municipal. Afirman que la respuesta legal es desproporcionada y solo busca intimidar a la población que intenta ejercer su libertad de expresión.

Christian Égüez, uno de los organizadores de la muestra “Revolución Orgullo”, declaró que llevará el caso “hasta la última instancia”. Dijo que su colectivo no necesita autorización para intervenir el espacio público.
Cuestionó la “falta de apertura” de algunos sectores cruceños a los que no dudo en tildar de "arcaicos y decadentes". Afirmó sus actos deben ser considerados como arte urbano y una forma de protesta legítima. Reiteró que continuarán con sus acciones vandálicas en la ciudad.
La población cruceña rechazó el vandalismo lgbt

El paso de cebra arcoíris duró solo una noche. A las pocas horas apareció cubierto de pintura blanca con la frase “Santa Cruz se respeta”.
Los activistas que recuperaron el cruce peatonal indicaron que este tipo de vandalismo lgbt solo evidencia la falta de tolerancia de estos grupos. A pesar de que exigen igualdad, se niegan ha aceptar que la ciudadanía defienda la integridad de sus calles e instituciones.
Al amanecer del viernes la fachada del Comité Cívico pro Santa Cruz mostró grafitis ofensivos. Uno de los textos decía “Viva Santa Cruz capital marica de Bolivia”.
Las imágenes circularon de inmediato en redes sociales. Usuarios denunciaron vandalismo contra un símbolo regional. El colectivo Mujeres Creando se atribuyó la acción.
La ciudadanía expresó indignación por la pintada. Voceros cívicos calificaron el hecho de “provocación”. Exigieron investigaciones rápidas.
Solicitaron al municipio mayor control sobre el centro histórico. Insistieron en que la diversidad no debe justificar daños.
Égüez respondió a esas críticas y llamó “arcaicos” a sus detractores. Sostuvo que Santa Cruz debe parecerse a urbes de Brasil y Argentina donde, según él, el arte callejero LGBT es normal.










