Conecte con nosotros

China

China le quiere dar clases de Derechos Humanos a Estados Unidos en la ONU

A pesar del brutal sistema genocida que ejerce el Partido Comunista Chino, la ONU le dio acceso al Consejo de Derechos Humanos a China, quien tomó la oportunidad para apuntar contra Estados Unidos y otorgarle “recomendaciones” sobre el tema.

Publicado

en

Esta semana el Representante Permanente de China ante la ONU, Ma Zhaoxu, ha dado una serie de “recomendaciones” al Gobierno estadounidense en materia de racismo, derechos, xenofobia e intervención extranjera.

China fue electa por la ONU este año para ser miembro directo del Consejo de Derechos Humanos, a partir del 1° de enero del 2021. Esta decisión cumplió un histórico pedido de la dictadura más brutal del mundo, que busca hace años limpiar su imagen a través de los organismos internacionales avalados por Occidente.

El único “pequeño” detalle de esta situación es que en China rige un sistema comunista unipartidista que viola constantemente los derechos humanos de su población, cercena las libertades civiles de sus ciudadanos y mantiene campos de concentración en todo el país para opositores y religiosos, como los más de un millón de musulmanes de la minoría uigur encerrados en ‘campos de reeducación’.

Junto con China, este año también ingresaron al Consejo de Derechos Humanos de la ONU Rusia, Cuba y Pakistán, países con nulo respeto por los derechos humanos de sus ciudadanos. Con estas nuevas incorporaciones, ahora el 60% de los países miembros del Consejo no cumplen con los estándares mínimos de una democracia libre.

Ad

Por su parte, Estados Unidos, bajo la administración del Presidente Donald Trump, renunció al Consejo de Derechos Humanos en 2018 por considerar que ejercía un sesgo histórico en contra de Israel y en favor de países promotores del terrorismo.

Tras la votación, el Secretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo, expresó que “la Asamblea General de la ONU volvió a elegir países con antecedentes abominables en materia de derechos humanos. Estas elecciones sólo validan aún más la decisión de Estados Unidos de retirarse y utilizar otros lugares y oportunidades para proteger y promover los DDHH. universales“.
En un acto de inmensa hipocresía, Zhaoxu relató en frente a una cámara, con la bandera de China y de la ONU en su espalda, todas las “recomendaciones” que el Partido Comunista le quiere hacer llegar a Estados Unidos antes de su ingreso al organismo.
De entre todas las recomendaciones que dio el Representante chino, trabándose y demostrando cierto nerviosismo, las más relevantes por la hipocresía del país comunista fueron:

“Erradicar el racismo sistemático, abordar la brutalidad policial generalizada y combatir la discriminación contra los afroamericanos y asiático-estadounidenses.” 

El Partido Comunista, en la región norteña de Xinjiang, persigue activamente a la minoría musulmana uigur, en campos de concentración que recuerdan a los centros nazis o soviéticos.

La dictadura desaprueba cualquier comunidad en su país que practique una religión, y ya desde la década del ’50 lanzó “campos de reeducación” para cristianos, musulmanes y judíos, donde se los tortura y se los esteriliza para que no puedan tener hijos y seguir promoviendo sus creencias. Se estima que la población uigur bajó un 60% en China en las últimas tres décadas por este genocidio.

Aún así, China creyó sensato apuntar contra Estados Unidos por su trato con las minorías y la discriminación.

Ad

“Combatir la intolerancia religiosa cada vez más severa y los partidos xenófobos”.

China ha lanzado a través de sus medios de comunicación una masiva campaña en contra de partidos de derecha en Latinoamérica, donde su principal enemigo es Jair Bolsonaro, a quien el Global Times (diario chino) tilda constantemente de xenófobo.

“Levantar las medidas unilaterales coercitivas”

Mientras China se aprovecha del libre mercado mundial y utiliza la gran capacidad del Estado para subsidiar las exportaciones de sus empresas, le exige a Estados Unidos que se deje vencer y no dé pelea con aranceles.

“Detener la tortura en las operaciones antiterroristas y detener la intervención militar en otros países y detener la matanza de civiles”

En lo que tal vez compone uno de los reclamos más hipócritas de la historia de la política, China le exige al gobierno de Trump que pare las intervenciones militares y las matanzas de civiles. Tal vez como Joe Biden, las autoridades chinas se creyeron que en Estados Unidos sigue gobernando George Bush.
China mantiene actualmente una ocupación ilegal de Hong Kong, Nepal, 38 mil km2 de India, muchas islas del Mar del Sur de China y actualmente está planificando una invasión a Taiwán. En todos estos lugares, somete a la población local a sus extremas medidas de censura, control estatal y campos de reeducación.

“Reformar las leyes que permiten la proliferación de las armas y garantizar el derecho a la vida de las personas.”

El Partido Comunista, que llegó al poder a través de las armas y un brutal golpe de Estado al Kuomintang, le dice a Estados Unidos que revea sus políticas de armas. De todas formas, este reclamo se entiende: tal vez si China hubiera tenido una población armada y una Constitución tan liberal como la de Estados Unidos, el Partido Comunista nunca hubiera podido someter a la población como lo está haciendo hace ya 70 años.


Por Nicolás Promanzio, para La Derecha Diario.

Haga clic para comentar

Usted debe estar conectado para publicar un comentario Inicio de sesión

Deja una Respuesta

China

China anticipa que la pandemia no terminará en 2022 y le pide a la OMS que no diga más que el fin del Covid está cerca

Publicado

en

En un artículo en el Global Times, la dictadura comunista disparó contra la OMS por decir que el fin de la pandemia podría darse el año que viene y aseguró que a la pandemia todavía le quedan “varios años”.

Ante las recientes declaraciones del director de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, en donde sostuvo que el “2022 debe ser el año en que terminemos con la pandemia”, el Global Times, el diario de la dictadura china para Occidente, anticipó en una editorial que ese no será el caso.

El periódico chino desligó de culpas a su país y agregó que la pandemia solamente terminará si la OMS puede “desempeñar un papel de liderazgo para poner fin a la desigualdad en las vacunas y abandonar la politización”. Una declaración extraña dada la postura pro-China que viene teniendo tanto la ONU como la OMS en los últimos años.

El virus empezó en China, y muchos especulan que provino del Laboratorio de Virología de Wuhan, ciudad donde comenzó la pandemia. También es un interrogante por qué el régimen chino aisló la ciudad del resto del país pero no los vuelos internacionales. En diciembre 2019 y enero del 2020, los residentes de Wuhan podían viajar a Italia, Alemania o Estados Unidos pero no podían ir al resto de China.

Si China dice que la pandemia no terminará en 2022, a pesar de la histórica campaña de vacunación mundial que se logró poniendo las dosis sin costo en todos los países del mundo, es porque sabe algo que el resto del mundo no.

La respuesta de la OMS no se hizo esperar. Desde la máxima organización de la salud respondieron en seco diciendo que sostenían lo dicho por el director Tedros. “La organización no tiene nada que agregar más allá de la rueda de prensa”, remató.

Lo que sí, Tedros aclaró que por lo menos el 70% de la población de cada país debe estar vacunada para fines del 2022 para poder decir que la pandemia quedó en el pasado, aunque inmediatamente se contradijo y aseguró que la variante ómicron, a diferencia de la delta, es más fácil que contagie a las personas ya vacunadas.

En la misma conferencia, Tedros pidió que se cancele la Navidad. “Un evento cancelado es mejor que una vida cancelada“, inmortalizó en una frase que quedará en la historia.

No puede haber duda de que una mayor mezcla social durante el período de vacaciones en muchos países conducirá a un aumento de casos, sistemas de salud abrumados y más muertes“, dijo Tedros, sembrando el miedo nuevamente después de un mensaje esperanzador.

El director del Tercer Hospital Popular de Shenzhen, Lu Hongzhou, habló desde su cargo de miembro del Comité de Expertos de Control y Prevención de Enfermedades Virales y apuntó contra la OMS, poniéndole cara al artículo del Global Times.

Poner fin a la pandemia debe depender de medios científicos y tecnológicos, es decir, vacunas más eficaces”, escribió, y agregó: “Las vacunas COVID-19 actuales pueden prevenir muertes y reducir la gravedad de la enfermedad, pero difícilmente pueden prevenir infecciones. Las vacunas efectivas deben ser vacunas inhaladas, que pueden generar anticuerpos protectores en el tracto respiratorio superior”.

Lu declaró que este es el próximo paso que tomará China, con la producción de una vacuna de este tipo, aunque pidió financiación internacional y que los países de Occidente se tomen más seriamente las restricciones sanitarias contra la población. “Por culpa del capitalismo moderno el mundo no puede cerrarse y bloquear el virus para siempre“, remató.

Actualmente existe un proyecto para desarrollar una vacuna inhalada en China. El productor chino de vacunas, CanSino, junto con investigadores militares, están desarrollando la primera vacuna inhalada del país, algo que muchos expertos ven como un candidato prometedor para las inyecciones de refuerzo que utilizan vacunas inactivadas.


Por Tadeo Pittari, para La Derecha Diario.

Seguir Leyendo

China

China asegura tener menos de 100.000 casos de Covid tras 2 años de pandemia con una población de 1.400 millones

Publicado

en

China ha informado solo el 0,05% del número total de casos globales de Covid-19 a pesar de representar el 19% de la población mundial.

Uno de los datos que más sorprende a la población mundial cuando analiza los números de la pandemia, que este mes cumple dos años, es el registro de casos en China.

La combinación de alta transmisibilidad y baja mortalidad convirtió al SARS-CoV-2 en un patógeno perfecto para una pandemia, a diferencia de otros virus más letales que nunca llegan a esparcirse por todo el mundo justamente por su alta tasa de fatalidades, como es el caso del MERS o el Ébola.

En dos años, la pandemia de Covid-19 se ha extendido por todo el mundo y ha causado más de 250 millones de infecciones y 5 millones de muertes, a pesar de los esfuerzos sin precedentes para detenerla.

El virus apareció por primera vez en Wuhan, China, bajo condiciones que todavía no se tienen del todo claras, y la teoría de que se fugó de un Laboratorio de Virología es una hipótesis que cada vez toma más fuerza.

Lo extraño es que esta enfermedad respiratoria de alta transmisibilidad solo ha contagiado hasta la fecha a 99.083 personas en China. Dado que su población supera los 1.400 millones de habitantes, solo un 0,007% de los chinos se han contagiado de coronavirus, certeramente el nivel de contagios más bajo del mundo.

Comparando con el resto del mundo, a pesar de que China representa el 19% de la población mundial, solo ha reportado 0,05% del número total de casos globales, una estadística que no se justifica en las medidas sanitarias, que han sido incluso más laxas en territorio chino que en otros países del mundo, como Australia o Alemania.

El ex presidente Trump contó que durante el 2020, le sorprendió ver la brutalidad con la que China impuso una cuarentena en Wuhan, prácticamente aislándola por casi un año del resto del país, pero que tardó meses en cerrar los vuelos de Wuhan al resto del mundo. Según dijo en una reciente entrevista en el programa de Hannity en Fox News, “China cerró el acceso de Wuhan al resto de China pero no al resto del mundo”.

Esta frase de Trump se puede comprobar empíricamente, aunque en realidad la restricción no fue a Wuhan si no que a toda la provincia de Hubei. Lo que resulta extraño es que en esta región, que acapara a 58,5 millones de personas, hubo tan solo 68.311 casos hasta la fecha, una tasa de contagios menor al 0,11%. También, un número irrisorio comparado a otros países.

Según las autoridades del Partido Comunista Chino, las vacunas Sinovac y Sinopharm han sido un éxito rotundo. China actualmente hace testeos masivos de toda la población una vez por mes, y mantiene tasas de negatividad arriba del 99,9%, o al menos eso informa.

Las vacunas chinas han sido utilizadas ampliamente en Sudamérica y en Europa, con resultados paupérrimos. Poco hizo la vacuna para reducir los contagios de la variante Delta, ni tampoco las muertes. El dato es lapidario, más personas murieron en 2021 por Covid que en 2020, cuando no existía la vacuna y el sistema de salud en todos los países del mundo estaba supuestamente colapsado.

Desde la introducción de la vacuna, no se percibe una caída signficativa del promedio de casos, por el contrario, desde que en 2021 muchos países del mundo relajaron las cuarentenas, las vacunas no frenaron los contagios y la suba en la actividad vino acompañada por una suba de casos proporcional.

Casos nuevos por día de Covid-19 en todo el mundo.

Las muertes también subieron. En 2021 murieron 3,35 millones de personas por Covid, mientras que en 2020 solo fallecieron 1,88 millones.

Si la vacuna no tiene un efecto por ahora significativo en la reducción de la cantidad de muertes, y la transmisibilidad del virus se da más fuerte en países más densamente poblados, ¿por qué China no registra prácticamente casos?

La Organización Mundial de la Salud (OMS), dirigida por el apologista de la dictadura comunista Tedros Adhanom, ha repetido en varias ocasiones que los datos que salen de China son verdaderos y no están falsificados, pero no hay una explicación fehacible para los números de la pandemia en China basados en la ciencia.

Lo más probable es que las autoridades del Partido Comunista Chino estén escondiendo casos, proveyendo información falsa a la OMS y evitando una auditoría a través del lobby y cuantiosas cantidades de dinero.

La otra opción es que el virus chino no sea tan contagioso como se lo publicita en Occidente, con muchos casos de gripe común o neumonía de la comunidad mal calificadas como Covid-19, probablemente por mala calidad de tests PCR.

Sea cual sea la realidad, los números en China no cierran, y debería llevarse a cabo una profunda investigación para entender mejor esta pandemia que ha revolucionado el mundo en dos cortos años.

Muertes por día por Covid-19 en todo el mundo.

Seguir Leyendo

China

China censuró al diario conservador español ABC tras reportar sobre los desaparecidos de Xi Jinping

Publicado

en

El diario español alineado al PP fue finalmente censurado en China, después de más de 15 años operando desde Pekín.

La página web del diario español ABC, uno de los más importantes del país europeo, fue censurada el pasado 28 de noviembre en todo el territorio chino, después de que se publicara una crónica sobre las desapariciones de personajes famosos por orden del dictador Xi Jinping.

El corresponsal de ABC en Asia desde 2005 y con base en Pekín, Pablo Díez, confirmó este lunes a la agencia Efe que la edición digital del periódico, hasta ahora accesible, “desde ayer no se puede abrir” salvo empleando una aplicación VPN que sortea la censura.

No hemos recibido ninguna notificación oficial pero todo apunta a que se debe a dos artículos publicados durante el fin de semana”, explicó el periodista en referencia a dos textos de su autoría: un perfil del mandatario chino incluido en un artículo que hablaba sobre dictadores comunistas y un reportaje sobre famosos que desaparecieron temporalmente tras tener problemas con el régimen comunista chino.

Este último, titulado «En China puede desaparecer cualquiera», recopilaba los casos de celebridades que desaparecieron temporalmente en el pasado por sus problemas en el régimen, tiempo en el que fueron amenazados de muerte y torturados para volver a alinearse a los mandamientos del Partido Comunista.

Entre ellos destacan magnates como Jack Ma, fundador de Alibaba, la tenista Peng Shuai, artistas como Ai Weiwei, actrices como Fan Bingbing y hasta el anterior jefe de la Interpol, Meng Hongwei, condenado el año pasado por corrupción.

La situación de ABC en China era extraña. El medio es considerado conservador o de centroderecha en España, donde defiende más que nada al Partido Popular (PP), pero no estaba censurado en la nación comunista. Al revés que los medios El País o El Confidencial, de extrema izquierda, que tienen sus accesos bloqueados desde adentro de China hace varios años.

La censura siempre es triste y por desgracia en China estamos viendo que cada vez es más frecuente”, dijo el periodista que había logrado informar desde atrás de la cortina de hierro china por más de 15 años.

Díez consideró que aunque este tipo de situaciones es “siempre triste” para los medios, lo es “mucho más para el país que censura porque priva de un canal de información a sus propios ciudadanos”.

En sus 17 años en el gigante asiático, el corresponsal lamenta haber visto “la censura y la represión en aumento” en China, en especial desde la llegada al poder de Xi Jinping, quien dio marcha atrás con muchas libertades que se habían dado en la década del 90 en el país tras la caída de la Unión Soviética.

“Y ahora nos ha tocado a nosotros”, agregó el periodista. El año pasado, Diez recibió el Premio al Mejor Corresponsal otorgado por el Club Internacional de Prensa de España por su trayectoria en Asia y su cobertura de la dictadura y de la pandemia de coronavirus en el país asiático.

Además de numerosos medios de comunicación, las autoridades chinas mantienen también bloqueado el acceso a las principales redes sociales y de comunicación occidentales, entre ellas las plataformas Facebook, Twitter, YouTube, Instagram y la aplicación de mensajería WhatsApp.

Seguir Leyendo

Trending