El comisario general Juan Pablo Esquivel pasó a situación pasiva luego de una fuerte disputa pública con su esposa.
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Las autoridades de la policía de Córdoba tomaron la determinación de desplazar de su cargo al comisario general Juan Pablo Esquivel debido a un conflicto con su esposa. El oficial, que se desempeñaba como jefe de Seguridad de Capital, se encontraba de franco y vestido de civil durante un festival musical el sábado. Unos agentes de menor jerarquía que realizaban tareas de prevención reportaron un presunto episodio de violencia de género ante sus superiores directos.
El altercado ocurrió en el marco del evento denominado Kilómetro mientras se desarrollaba la actuación de una de las agrupaciones musicales principales. Según trascendió desde el Ministerio de Seguridad, la esposa del funcionario debió acudir a una posta sanitaria instalada dentro del predio deportivo. Los encargados del operativo elevaron la novedad de forma inmediata al detectar que el involucrado era una de las máximas autoridades de la ciudad.
El Órgano de Control de Conducta de las fuerzas de Seguridad formalizó la medida administrativa de pasar al jefe policial a una situación pasiva. Esta resolución implica que el uniformado ya tuvo que entregar su arma reglamentaria y su placa identificatoria mientras avanza la investigación interna. El proceso busca determinar si existió una falta disciplinaria grave que amerite una sanción definitiva o la desvinculación total de la institución.
Central de Policía de Córdoba
Sanciones administrativas y detalles de la causa
Durante el tiempo que dure la instrucción de este expediente, el comisario general Juan Pablo Esquivel percibirá solamente el 30% de sus haberes mensuales. La Jefatura de Policía decidió trasladar las actuaciones pertinentes al Polo de la Mujer para que se analice la situación desde una perspectiva integral. Por el momento, no existe una denuncia penal formal contra el funcionario por parte de su pareja ante las unidades judiciales correspondientes.
La mujer involucrada no relató hechos de agresión física, sino que enmarcó lo sucedido en una discusión familiar vinculada a la suegra del oficial. Pese a la ausencia de una acusación directa, la fuerza mantiene la medida preventiva dada la visibilidad y relevancia del cargo que ostentaba Esquivel. Resulta indispensable que la investigación determine si efectivamente sucedieron episodios de violencia para que la causa no termine como una falsa denuncia.
La vacante en la jefatura de Seguridad de Capital representa un desafío operativo, ya que ese puesto coordina el diagrama preventivo del distrito más complejo. El mapa delictivo de Córdoba Capital requiere una supervisión constante y técnica para garantizar la protección de todos los ciudadanos de la zona. Se aguardan nuevas definiciones administrativas para conocer quién asumirá, eventualmente, de manera permanente las responsabilidades que estaban a cargo del jefe apartado.