Un terreno reservado desde el diseño del barrio Stoecklin para el desagüe pluvial de la avenida fue alambrado y luego tapiado para frenar la obra más importante de la gestión de Fernando Rambaldi. El municipio investiga cómo, en gestiones anteriores, ese espacio fue entregado de manera irregular a una familia que habría actuado de buena fe, y detrás de la maniobra aparecerían los mismos que lo entregaron, hoy principales interesados en que la obra no avance.
La repavimentación de la Av. Simón Bolívar es la obra más significativa que hoy se ejecuta en La Calera. Gracias a la decisión política del intendente Fernando Rambaldi, el municipio lleva adelante una obra cuya inversión total es de más de $1.400 millones, con el aporte parcial de la Provincia, que beneficia de manera directa a más de 20 mil vecinos de los barrios Stoecklin, Industrial, Altos de La Calera, Los Prados y La Estanzuela, conectándolos con el Centro de la ciudad.
Como parte integral de esta obra, la Municipalidad inició la construcción de un desagüe pluvial que une la Av. Simón Bolívar con el canal ubicado sobre calle Los Paraísos. Este desagüe contempla una boca de tormenta destinada a recibir el agua que baja desde la zona alta de la ciudad y que tiende a inundar y afectar las calles de la doble intersección de Bolívar, Sucre y Cochabamba, en la esquina del Parque de la Familia.













