La tradicional esquina del Patio Olmos volvió a ser el principal punto de encuentro para los hinchas de Córdoba.
Familias completas, grupos de amigos y jóvenes coparon las avenidas Vélez Sársfield, Hipólito Yrigoyen y Boulevar San Juan con cánticos, bocinazos y banderas celestes y blancas, en una postal que se repite cada vez que el seleccionado nacional consigue un resultado importante.
Durante varias horas, el tránsito permaneció restringido mientras efectivos policiales y personal municipal monitoreaban la circulación y el comportamiento de los asistentes. El despliegue permitió ordenar el flujo de personas y vehículos, además de prevenir situaciones de mayor gravedad.
Los festejos en Córdoba reflejaron que, pese a caer en la final, el equipo de Lionel Messi y compañia dejó una huella imborrable en todos los argentinos.