Un solo carril libre, siete puntos de descarga y una ordenanza para la Reserva del Este que nunca se aplicó muestran la falta de respuesta del municipio.
La Municipalidad de Córdoba no controlaba a Barrelier: el imputado por matar a Agostina Vega ni marcaba asistencia
A solo diez minutos del Centro por avenida Costanera Norte, unas 120 hectáreas de la capital cordobesa conviven con basurales clandestinos que la Municipalidad no logra frenar. El sector, delimitado por la ruta nacional 19, la avenida de Circunvalación y el río Suquía, acumula residuos y escombros que invaden las calles y llegan hasta las proximidades de la banquina.
Al cruzar el puente Monteagudo, en la continuación de la Costanera Norte hacia Bajada de Piedra, las montañas de basura ocupan unos 300 metros de una calzada ancha, pensada para circular en ambos sentidos, y dejan prácticamente un solo carril libre. Los conductores deben ajustar su paso al espacio que queda entre los residuos. La Municipalidad asegura que limpia ese tramo al menos una vez por semana, pero las descargas vuelven a cubrirlo: el operativo semanal no alcanza.
En el sector se identifican al menos siete puntos de descarga clandestina, a los que llegan camiones, principalmente de empresas de contenedores. Los depósitos de escombros ocupan terrenos desde hace años y, en algunos puntos, llegan a pocos metros de la ruta, lo que suma un riesgo vial al deterioro ambiental. Los registros del lugar muestran que desde comienzos de la década de 2000 las antiguas cavas recibieron materiales de relleno y, una vez colmadas, los vuelcos avanzaron sobre los caminos.
El deterioro alcanza a la Reserva del Este, que incluye terrenos catalogados como reserva verde.
Costanera Norte: sin controles, con escombreras deficientes y un plan que nunca se aplicó
Una concejala de la oposición atribuye la persistencia de los basurales a las fallas de fiscalización municipal. La edil opositora estimó que cerca del 70% del material acumulado corresponde a residuos de obras y objetos voluminosos generados por empresas, y cuestionó que el municipio no cuente con un sistema para comprobar dónde descarga cada camión. Según explicó, se propuso incorporar dispositivos GPS y una guía digital para seguir el recorrido de los residuos, pero las cámaras empresariales del sector rechazaron la medida.
La concejala también señaló que el funcionamiento deficiente de las escombreras municipales y el costo de trasladar los residuos hasta Piedras Blancas favorecen las descargas ilegales. Fuentes del gabinete municipal reconocieron la gravedad del problema y admitieron que las multas no alcanzan para frenar la práctica, porque los responsables pueden pagarlas o impugnarlas. Señalaron que analizan retirar definitivamente las habilitaciones a los transportistas reincidentes, un reconocimiento de que hoy los controles y las sanciones no logran frenar los vuelcos.
El deterioro alcanza a la Reserva del Este, que incluye terrenos catalogados como reserva verde. En 2022 se aprobó una ordenanza para intervenir parte de esa zona, con 913 lotes sociales en 46 hectáreas entre el acceso de la ruta 19 y el Suquía, equipamiento comunitario, espacios deportivos y un parque educativo ambiental de ocho hectáreas con un humedal arbolado. Años después, la ordenanza nunca se aplicó y el proyecto quedó sin concretarse, mientras el sector continúa siendo el destino de los vuelcos que la limpieza semanal no logra frenar.