La salida de Ramón “Cañito” Flores de la Legislatura de Córdoba, presentada el domingo como una renuncia indeclinable, lejos de ponerle punto final al escándalo que sacude al departamento Río Seco, generó nuevas repercusiones políticas.
El radicalismo anunció que reclamará que el exlegislador, sus exasesores y otras personas vinculadas al caso restituyan los salarios percibidos mientras se desempeñaban en la Unicameral.
El legislador radical Matías Gvozdenovich calificó la dimisión como una “salida elegante” y recordó que la UCR había reclamado previamente la exclusión de Flores por “indignidad”.
Según planteó, el oficialismo primero intentó resolver la situación mediante una licencia y finalmente el dirigente terminó dejando su banca frente al creciente impacto político, periodístico y social del caso. “Nosotros habíamos pedido la exclusión, expulsarlo por indignidad”, sostuvo Gvozdenovich.











