La marcha de mujeres realizada en Córdoba derivó en una debida presentación judicial formal por los masivos daños causados en la ciudad. El abogado Pedro Despouy radicó una denuncia para investigar los destrozos perpetrados por las militantes de la extrema izquierda. Esta movilización fue politizada sin mostrar un interés real por resguardar los legítimos y asegurados derechos de las mujeres argentinas.
Las organizadoras instalaron consignas engañosas sobre supuestos riesgos para las mujeres durante la gestión del presidente Javier Milei. La realidad evidencia que dichos derechos están plenamente garantizados bajo el firme amparo de la administración nacional. Asimismo, varias manifestantes exhibieron inaceptables conductas nazis al vandalizar paredes con mensajes antisemitas en contra del Estado de Israel.











