La empresa concesionaria de la Red de Accesos a Córdoba (RAC) cerró el ejercicio 2025 con una facturación récord de $130.399 millones provenientes del cobro de peajes, un 45% más que el año anterior en términos reales, consolidando un escenario de mayor dinamismo económico en la provincia.
El balance refleja un cambio de tendencia luego de un 2024 marcado por una leve caída en el tránsito.
Durante 2025, el promedio diario alcanzó los 230.982 vehículos, el registro más alto de la historia de la RAC.
Ese incremento no sólo respondió a la incorporación de nuevos corredores viales, sino también a una mayor movilidad de personas y mercaderías, impulsada por un contexto macroeconómico más favorable y una reactivación del consumo, el turismo y la actividad productiva.
En una provincia donde convergen el agro, la industria, el comercio y el turismo, el flujo vehicular suele ser un indicador directo del nivel de actividad económica. El aumento del tránsito en las principales rutas de acceso a Córdoba evidencia una mayor circulación de camiones, transporte de cargas, viajeros y trabajadores, en un contexto nacional de mayor estabilidad económica que favoreció el movimiento interno.
Ganancia neta de Caminos de las Sierras
Caminos de las Sierras obtuvo una ganancia neta cercana a los $9.800 millones, mientras que su facturación total —incluyendo otros ingresos operativos— superó los $131.000 millones.
Otro dato que muestra la transformación del sistema es el avance del Telepeaje. Durante 2025, casi la mitad de los cruces por las estaciones de peaje (46,6%) se realizaron mediante el sistema automático, una modalidad que continúa ganando terreno gracias a la diferencia tarifaria respecto del pago en cabina.
Los números de Caminos de las Sierras constituyen, además, un termómetro del momento económico que atraviesa Córdoba.
El mayor movimiento en las rutas refleja una economía provincial con más circulación de bienes y personas, favorecida por un contexto nacional de mayor previsibilidad y recuperación de la actividad, factores que terminan impactando de manera directa en la utilización de la infraestructura vial y en la recaudación de la empresa que administra los principales accesos a la capital provincial.