Las compañías refinadoras comenzaron a incrementar de forma voluntaria el uso de bioetanol de maíz en sus combustibles gracias al nuevo marco de libertad comercial dispuesto por el Gobierno nacional. Esta decisión busca responder eficientemente a la volatilidad internacional del petróleo mediante el dinamismo de la iniciativa privada local.
La medida, respaldada por una normativa oficial de abril, permite elevar el corte de las naftas del 12% al 15%, lo que generó durante mayo un salto del 50% en la demanda de la industria. Todo este crecimiento representó 25 millones de litros mensuales adicionales que fueron absorbidos en su totalidad por el eficiente sector maicero.













