Seguinos en redes

Entretenimiento

House of Dragon estrena con un polémico cambio de raza en uno de sus personajes más importantes

Publicado

en

Corlys Velaryon, cuyo pueblo es descrito en los libros como caucásicos y similares a los targaryen, es interpretado por un afroamericano.

Este domingo por la noche, HBO Max estrenó el primer capítulo de House of the Dragon, la precuela de Game of Thrones, basada en los libros del autor George R.R. Martin. La producción y el respeto al contenido original estuvo a la orden del día, excepto en un aspecto crucial: uno de sus personajes más importantes fue hecho de raza negra.

Corlys Velaryon, comandante de la Flota Real cuando empieza la serie y marido de Rhaenys Targaryen, uno de los tres personajes más importantes de la trama, es interpretado por Steve Toussaint, un afroamericano.

Si bien el color de piel de Corlys nunca es descrito directamente en los libros, se sabe que proviene de la Casa Velaryon, cuyo pueblo se asentó en la isla de Marcaderiva. Los valyrios son descritos extensamente con rasgos caucasicos: “Ningún pueblo tiene el cabello más claro que el oro y la plata y los ojos violáceos“.

Además, los valyrios tienen una obsesión con su raza, y la pureza de su sangre, por lo que en la gran mayoría de los casos tienen descendencia entre ellos, por lo que sería impensado que una persona no-caucásica haya estado en el lineaje de Corlys.

No hay dudas que su casting responde a una cuota de diversidad que todos los personajes parecen tener que cumplir en las series modernas, ya que los productores de House of the Dragon se tomaron el trabajo de ponerle pelo rubio e intentaron hacerle los ojos de color violeta, aunque el propio actor contó que en la primera semana de grabación pidió no tener que usar los lentes de contacto colorados porque le generaba fuertes molestias.

Si los productores intentaron respetar al pie de la letra su descripción en los libros, por qué fallaron en un punto tan fundamental de su aspecto físico, si no es por motivación política.

En una entrevista para Screen Rant, Toussaint aseguró que no estaba al tanto de la raza del personaje hasta que obtuvo el papel y vio la interpretación de un artista de un artista de la producción como un hombre blanco. “Nunca perdí el tiempo molestándome en preguntarle a Ryan y Miguel por qué me eligieron. Me importa un carajo”, confirmó.

Como es políticamente incorrecto, no se sabe por qué los showrunners Ryan J. Condal y Miguel Sapochnik decidieron hacer este cambio, aunque sí sabemos que le pidieron permiso al creador, George R.R. Martin, quien en su reciente lavado de imagen no le quedó otra opción que decir que sí.

En julio del 2020, Martin presentó digitalmente los Premios Hugo 2020, que celebran los logros en el campo de la ciencia ficción y la fantasía. Allí, pronunció erróneamente los nombres de varios nominados, muchos de los cuales son personas de color, lo que inició un escrutinio de todos sus dichos y sus creencias que podrían ser considerados hoy como comentarios raciales y sexualmente insensibles.

Todos sus escritos fueron puestos bajo la lupa, y se lo acusó de que nunca le dio un rol predominante a sus personajes mujeres en la trama original de A Song of Ice & Fire, algo que los productores de Game of Thrones intentaron cambiar dándole mayor protagonismo a personajes como Arya Stark, Sansa Stark y Cersei Lannister en el final de la serie, el cual todavía no sabemos si va respetó el final de los libros o no, ya que Martin todavía debe publicar las últimas dos entregas de la saga.

También se lo acusó de que ninguno de sus personajes más desarrollados es de tez negra. Algo que parece completamente coherente con su intención inicial de hacer una historia medieval inspirada en la Inglaterra antigua, donde predominaban los blancos.

Corlys, al lado de otros targaryen, con quienes debería compartir el mismo aspecto físico.

Es por eso que ante esta polémica, no dudó en cambiar lo que él mismo escribió y apoyar la decisión de HBO. “Hablando de Valyria… desde el principio quise que los Targaryen, y por extensión los valyrios de los que son descendientes, fueran una raza aparte, con características distintivas que les separaran del resto de Westeros, y ayudaran a explicar su obsesión con la pureza de su sangre. Para ello, hice la elección de «alta fantasía» de darles pelo plateado y ojos violetas, además de rasgos finos y aristocráticos. Eso funcionó bien en los libros, pero en la serie, algo menos”, explicó en su blog.

“Pero en los últimos años, se me ha ocurrido varias veces que el giro interesante hubiera sido que hubiera creado a los señores de Valyria y por tanto a los Targaryens negros. Quizás podría haber mantenido el color de pelo plateado, aunque eso quizás les haría un poco elfos oscuros, pero en cualquier caso, si señores de piel oscura hubieran invadido y conquistado Westeron de mayoría blanca… esa elección hubiera tenido su propia polémica“, asegura.

Dada esta explicación, los que vieron Game of Thrones entienden que si esta explicación quisiera adaptarse al formato televisión, entonces House of the Dragons no sería canónica, ya que los targaryen son interpretados por personajes caucasicos, como Emilia Clarke, quien interpreta a Daenerys Targaryen. A Martin tampoco le convence mucho esta idea, ya que cierra su blog: “Pero ya está hecho. La idea se me ocurrió 20 años tarde“.

Los targaryen en Game of Thrones.

Entretenimiento

Se estrenó The Woman King: El progresismo trata de reescribir la historia de un reino africano esclavista

Publicado

en

Hollywood lo hizo de nuevo. La última película de Sony cambia la historia del Reino de Dahomey y oculta su historia esclavista para representarlo, falsamente, como antiesclavista.

La semana pasada se estrenó “The Woman King” en todos los cines, una película protagonizada por Viola Davis, que narra la historia de las amazonas del país africano Dahomey (hoy Benin), un feroz ejército de mujeres que son representadas como progresistas luchadoras por los derechos de los negros, pero la historia real es muy distinta, no apto para la cultura woke del momento.

El reino de Dahomey duró desde el 1600s hasta 1904. Particularmente, la película está ambientada en 1823, las luchadoras se denominan las “agojie” y son lideradas por Nanisca, una general del ejército que obviamente nunca existió.

El actor de las nuevas de Star Wars, John Boyega, actúa del Rey Ghezo, una personaje histórico que sí existió, gobernando Dahomey entre 1818 y 1858, aunque su rol termina siendo muy menor y el personaje inventado de Viola Davis toma el protagonismo.

La película de acción trata de reinventar la historia, y se basa en un fraude histórico destinado a un público que consume el relato progresista, algo muy común con este tipo de producciones de Hollywood, pero esta vez metieron la pata olímpicamente.

Resulta que en este legendario reino africano habitaban unas mujeres guerreras cuya principal misión era defender al Rey. Eran cazadoras de elefantes e infundían terror entre los habitantes propios y vecinos. Se dice que decapitaban a sus enemigos y bebían su sangre. En síntesis, eran una fuerza parapolicial del Rey y se encargaban de oprimir a los disidentes y actuaban por fuera de la ley.

Muy por el contrario a la realidad, la película representa a estas guerreras como heroicas soldadas leales a una Corona que pelean en contra del esclavismo en África, contra los colonizadores blancos de Europa que quieren comprar esclavos negros para llevar a Estados Unidos para trabajar en los campos de algodón.

Dahomey fue fundado en el siglo XVII, su nombre hace referencia a un muro circular protector llamado agbomé. El primer rey de Dahomey, Do-Aklin Gangnihessou, era un monarca casi divino que estaba en constante guerra con pueblos vecinos, cuyos prisioneros eran convertidos en esclavos.

Dos siglos después, Dahomey alcanza su esplendor gracias al tráfico de esclavos, capturando vecinos del mismo continente africano con los europeos. Fue entonces cuando el rey Aho Houegbadja, el nieto de Do-Aklin, creó su famoso ejército de mujeres, probablemente como consecuencia de la falta de hombres en el reino, debido al masivo tráfico de esclavos, mayormente compuesto por hombres.

Las mujeres que formaban este grupo de élite eran entregadas de niñas por sus familias y se escogía a las más fuertes y atléticas, también había esclavas e hijas de esclavas. Llegaron a formar un nutrido ejército de casi 6.000 miembros para cuando empieza la edad en la que se sitúa la película.

Su armamento eran mosquetes y machetes, tenían duros entrenamientos desde chicas para aguantar el dolor extremo en caso de ser capturadas, luchaban hasta la muerte y jamás contemplaban la posibilidad de una derrota.

Eran miembros del “Gran Consejo” de Dahomey y colaboraban con el Rey a tomar decisiones de Estado. Se hacían acompañar de una esclava que tocaba una campanita para advertir de su presencia, que desde ya no aparece en la película. El momento de mayor esplendor de este cuerpo de elite fue con el reinado de Ghézo, en el siglo XIX.

Si bien la película no lo muestra, Dahomey empieza su declive gracias a un bloqueo naval que los británicos establecieron frente a las costas del reino africano en el año 1851, que tenía por objetivo frenar el tráfico de esclavos después de su abolición, en 1833, tan solo 10 años después de la película.

Alrededor de la década del ’50 del siglo XIX, la abolición de la esclavitud provocó que el Reino tuviera que cambiar su principal motor económico por el de la importación de aceite de palma. Para compensar estas pérdidas económicas, Ghézo decidió atacar a los reinos vecinos, como Nigeria, entre los años 1851 y 1861, para robar sus recursos y capturar nuevos esclavos para enviar personalmente a Estados Unidos.

Sin embargo, en 1865 se terminó la Guerra Civil en los Estados Unidos y se abolió la esclavitud definitivamente en el continente americano, dejando a Dahomey en una posición extremadamente vulnerable. Durante la década de 1890, la expansión francesa en el continente africano impuso su superioridad y el ejército de Amazonas fue findalmente vecina. Poco más de una década después, el Reino dejaría de existir.

Estas mujeres se dispersaron por todo África e incluso Europa y Estados Unidos. Muchas se casaron con europeos o estadounidenses, y otras hasta terminaron formando parte del circo ambulante de Buffalo Bill, el Wild West Show. En 1893, las Amazonas participaron en la Exposición de Chicago, y entre 1890 y 1925 recorrieron Europa y Norteamérica.

En 1891, hay constancia de que al menos cincuenta de ellas fueron exhibidas en el Jardín Zoológico de París rodeadas de plantas exóticas y de fieras; allí fueron visitadas por más de 800.000 personas.

Desde ya, no era el único reino esclavista en la región. Había competencia entre distintos reinos y por eso necesitaban conquistar otros pueblos aledaños para obtener mercadería. Incluso se conocía esa región como “la Costa de los Esclavos“.

Había algunos problemas que obligaban a establecer un control de natalidad positiva que compensase los sacrificios humanos y las pérdidas en combate. El imperialismo de Dahomey se estrelló contra Oyo, un reino de Nigeria, por el control del negocio esclavista.

Pero fue la Revolución Inglesa, la Guerra Civil Estadounidense y la Revolución Francesa las que redujeron a largo plazo la demanda de esclavos destruyendo la principal actividad económicas de estas factorías costeras.

En conclusión, Nanisca, la heroína representada por Viola Davis no hubiera sido una defensora antiesclavista sino una cazadora de esclavos para su posterior comercialización. Una carnicera cruel cuyo trabajo era obtener materia prima.


Con información de Karina Mariani.

Seguir Leyendo

Entretenimiento

Otro papelón de Disney: Anunció una película de La Sirenita con una actriz afroamericana como Ariel

Publicado

en

La nueva interpretación de la sirenita “no estará definida por un hombre” y tendrá “conciencia de género y raza”, aseguraron los actores.

Disney sigue enfocado en destruir sus mejores clásicos con versiones actuadas de sus históricas películas animadas. Esta vez, la la guadaña llegó al clásico animado de 1989 “La Sirenita”, que será “reimaginado” con una actriz afroamericana que no tiene “un hombre que la defina”.

En el primer trailer de la película, que se estrenará recién en 2023, se ve al personaje oscurecido mientras nada por el océano, observa un naufragio y finalmente ve que algo sucede en la superficie del agua. Es entonces cuando se nos ofrece un primer vistazo a Halle Bailey en el papel mientras se burla de su versión de la canción “Part of Your World”.

Según anticiparon los actores, en esta versión de La Sirenita, Ariel no se aventurará a la superficie por un hombre (Príncipe Eric) si no porque quiere demostrar su valentía. “Creo que ella realmente va por lo que quiere. Ella no tiene miedo. Y no todo se trata de un chico. Se trata de lo que ella quiere para sí misma y para su vida”, asegura la actriz.

Aunque Eric, que será interpretado por Jonah Hauer-King, seguirá siendo un personaje principal en la reimaginación de La Sirenita, pero Bailey asegura que su Ariel “no necesariamente tendrá una atracción romántica con él”.

Según Variety, el trailer supuestamente obtuvo más de 104 millones de visitas globales entre todas las cuentas de Disney en sus primeras 24 horas, lo que supera a otros títulos de acción en vivo de Disney como “La Bella y la Bestia” (98 millones), “Aladdin” (74 millones de visitas) y “Cruella” (68 millones de visitas).

Sin embargo, este boom de visitas estuvo acompañado por un histórico ratio al video oficial en YouTube. En esas 24 horas, obtuvo 334 mil “me gusta” pero 1,2 millones “no me gusta”. A pesar de que la plataforma quitó el contador de “no me gusta”, hay extensiones de Google que todavía permiten visualizarlo.

Con un ratio de casi 4 “dislikes” por cada “like”, es uno de los rechazos de un trailer en una película más fuertes registrados en 24 horas de la historia de YouTube.

La audiencia claramente no aceptó que Disney haya cambiado la raza de un personaje que proviene del folclore danés. La Sirenita es un cuento de hadas escrito por el autor danés Hans Christian Andersen y publicado por primera vez en 1837 como parte de una colección de cuentos de hadas para niños basados en la cultura nacional.

Ariel es uno de los personajes femeninos más importantes de la historia, y La Sirenita tiene un fuerte mensaje sobre sacrificio y amor. Pero para Disney no era suficiente, y terminaron haciendo afroamericana a la sirenita. Una situación que solo podría compararse con poner a un actor blanco a actuar de Black Panther.

Rob Marshall (Chicago) dirige la película, que también está protagonizada por Jonah Hauer-King (Eric), Art Malik (Grimsby), Noma Dumezweni (Reina Selina, un nuevo personaje para la película), Javier Bardem (Rey Tritón) y Melissa McCarthy (Úrsula), con Daveed Diggs (Sebastián), Jacob Tremblay (Flounder) y Awkwafina (Scuttle) en papeles de voz. La película se estrenará el 26 de mayo de 2023.

Seguir Leyendo

Entretenimiento

Amazon destruyó al Señor de los Anillos: La nueva serie traiciona todo lo que escribió JRR Tolkien

Publicado

en

“Los Anillos del Poder” no sigue ninguna de las temáticas del prolífero autor inglés y busca forzar la diversidad como su única fortaleza.

Este viernes salieron los dos primeros capítulos de la precuela del Señor de los Anillos, “Los Anillos del Poder“, producida esta vez por Amazon para su plataforma de streaming Prime Video, y como era de esperarse luego de que anuncien un enfoque progresista, fue un fracaso rotundo.

Amazon pagó US$ 250 millones de dólares solamente por los derechos y los 8 episodios de esta primera temporada costaron unos US$ 500 millones de dólares para producir. Sumando los costos de publicidad, se estima que la empresa de Jeff Bezos gastó casi US$ 1.000 millones de dólares para hacer esta serie.

A diferencia de la recaudación de películas que salen en el cine o series que se transmiten por televisión, no hay maneras simples de saber cuántos ingresos genera una serie que se publica en una plataforma de streaming, pero a 15 dólares la suscripción, la serie debería conseguir 67 millones de usuarios nuevos solamente para que Amazon no pierda plata. Las mejores estimaciones predicen que traerá 10 millones de usuarios nuevos.

La trilogía original del Señor de los Anillos es la adaptación de un libro más exitosa de la historia, y había enormes expectativas para una serie que cubriera los eventos de la Segunda Edad, que preceden los de la Tercera Edad cubiertos en las películas de Peter Jackson.

Sin embargo, la debacle empezó tan rápido como se designaron los directores. J.D. Payne y Patrick McKay tienen como única experiencia previa el desarrollo del guión de la desastrosa película de Star Trek Beyond, y son discípulos del destructor de franquicias J.J. Abrams.

Desde el principio, aclararon que querían escribir “el guión que J.R.R. Tolkien nunca escribió” y bien que lo hicieron. Primero tomaron más de 3.000 años de eventos que abarcan la Segunda Era y los condensaron a un solo año, luego empezaron a contratar actores basándose en diversidad forzada.

Ignorando decenas de páginas escritas por Tolkien, los productores decidieron introducir un elfo y una enana negra. Además, no le pusieron barba a las enanas mujeres, a pesar que Tolkien lo dice en reiteradas ocasiones en sus libros.

Los elfos, una raza de inmortales que creó Tolkien inspirándose en las leyendas celtas de los Tuatha Dé Danann (mitología irlandesa) ahora tienen personas negras. Para los distraidos, no existían personas de tez negra nacidas en las islas británicas ni en las sociedades goidélicas antiguas.

Los enanos, otra de las razas que Tolkien creó inspirándose en las leyendas germánicas del centro de Europa, también pasan a tener negros dentro de sus filas. Para completar, no existían los negros en las sociedades que habitaban el actual terrotorio de la República de Alemania previo a la Edad Media.

Si bien muchos pueden decir que en un mundo de fantasía, como el que creó Tolkien, no importa el color de piel de los personajes, ya que todos son invenciones fantásticas que no adhieren a la realidad, el autor explícitamente contó que con sus libros, especialmente con el Silmarillion, que es el que adapta esta serie, intentó crear una mitología británica, tomando características propias del mundo antiguo.

Sumado a esto, los productores eligieron a Galadriel, personaje inspirado en la Virgen María, para que sea el personaje principal. En los libros, Galadriel es un elfo que se repliega a una zona rural de la Tierra Media para cuidar a sus hijos mientras su marido Celeborn dirige a los ejércitos que pelean contra las fuerzas de Sauron. En esta pésima adaptación, Celeborn no existe y Galadriel es una soldada inspirada en Juana de Arco, un cambio rotundo en su concepción.

En los primeros dos capítulos, el personaje de Galadriel tiene una actitud insoportable y totalmente distinta a lo escrito por Tolkien. Constantemente toma malas decisiones y rechaza viajar a Valinor, las tierras donde viven los dioses de este universo.

Elrond, tal vez uno de los personajes más importante de toda la saga, y quien comandó ejércitos y venció a Sauron en la Última Alianza entre Elfos y Humanos, es reducido en esta serie a un mero “político” que nunca blandió una espada y se opone a la violencia.

Pero esto es solo la punta del iceberg de todas las defraudaciones de esta versión de los libros de Tolkien. Los hobbits, quienes explícitamente Tolkien dice que “no hicieron nada importante antes de la Tercera Edad”, parece que tendrán un rol predominante en este historia. Los productores intentaron arreglar esta decisión llamándolos harfoots en vez de hobbits, a pesar de que Tolkien dijo en los Apéndices que los harfoots son una etnia de los hobbits.

También aparece un mago que cae del cielo, que todos piensan que será Gandalf, lo cual va en contra de los libros, ya que los maias caen a la Tierra Media en la Tercera Edad, no en la Segunda. Se cree que los productores quieren mostrar cómo Gandalf obtuvo una tan buena relación con los hobbits, la cual cumple un rol fundamental en el Señor de los Anillos.

Pero esto, nuevamente, va en contra de los escrito por Tolkien, quien explicó que Gandalf pone su confianza en los hobbits no por experiencias con ellos si no porque ve en ellos las únicas criaturas de la Tierra Media que no han sido corrompidos por la modernidad.

Esta es una temática que recorre todos los libros de Tolkien. El autor inglés, un católico que peleó en la Primera Guerra Mundial, explayó en sus páginas un rechazo de la modernidad y del industrialismo del siglo XX. Esta serie parece mostrar todo lo contrario, poniendo en un pedestal el progreso social, la inclusión y la diversidad. En síntesis, esta serie no solo será un fracaso por su mala producción y ejecución, si no porque traiciona todo lo que Tolkien escribió en sus inigualables libros.

Seguir Leyendo

Tendencias