La escudería francesa termina contrato este año con la empresa BWT, main sponsor desde 2022 que le dio su característico su color actual, y una reconocida empresa de lujo asoma como su reemplazo
Alpine atraviesa un presente de crecimiento deportivo en 2026, pero el foco ya empieza a correrse hacia el futuro. En medio de su recuperación deportiva tras un año adverso, el equipo francés negocia un cambio clave de cara a las próximas temporadas: la llegada de un nuevo patrocinador principal.
El contrato con BWT, vigente desde 2022, finalizará a fines de 2026 y todo parece indicar que no será renovado. Su salida marcaría también el final de la identidad visual asociada al color rosa que caracterizó al equipo en los últimos años. En ese escenario, de acuerdo al medio GPBlog, la marca italiana de lujo Gucci aparece como principal candidata a ocupar ese lugar.
Según el portal, las negociaciones estarían contemplando un acuerdo multianual que incluiría no solo la presencia dominante en el monoplaza, sino también un cambio en la denominación oficial del equipo a partir de 2027. La propuesta habría sido impulsada por Luca de Meo (ex CEO de Reanult, empresa matriz de Alpine, y actual director ejecutivo del Grupo Kering, propietario de la marca italiana), y responde a una estrategia global vinculada a su expansión en mercados clave y a la creciente influencia de la Fórmula 1 como plataforma comercial.
Un posible diseño del monoplaza de Alpine con los colores de Gucci (Generado con IA)
Desde lo económico, las cifras que se manejan están en línea con los valores actuales del mercado. Para un equipo de mitad de parrilla con proyección como la escudería francesa, los naming rights pueden ubicarse entre 45 y 55 millones de dólares anuales, aunque algunas estimaciones amplían el rango entre 30 y 60 millones según variables como duración del contrato y rendimiento deportivo.
Más allá del número final, el patrocinador principal en la Máxima representa mucho más que visibilidad. El acuerdo implicaría la integración total de la marca en la identidad del equipo: presencia en las zonas más visibles del auto, indumentaria de pilotos y mecánicos, activaciones comerciales, campañas conjuntas y acceso a espacios VIP en los Grandes Premios. En ese contexto, la eventual llegada de Gucci también podría impactar en la imagen de pilotos como Franco Colapinto y Pierre Gasly, quienes se convertirían en embajadores de una marca global.
Por ahora, las conversaciones se mantienen bajo confidencialidad y no hay confirmación oficial. Sin embargo, el posible acuerdo refleja una tendencia cada vez más marcada: la Fórmula 1 ya no es solo automovilismo, sino una vidriera global donde conviven deporte, negocios y moda. Y en ese juego, el próximo movimiento de Alpine puede redefinir su identidad.