Los 16avos de final entran en su recta final. En el primer partido de la última tanda de cruces, tras empatar 1-1 en 120 minutos, Egipto venció 4-2 en los penales a Australia y se aseguró su lugar en los octavos, donde podrían medirse ante la vigente campeona del mundo, la Selección Argentina.
El cotejo arrancaría con un equipo africano controlando la posesión, pero sin un peligro que sí generarían los oceánicos, quienes a los 4, estarían cerca del primero por zapatazo de Cristian Volpato que daría en el travesaño.
Pese a este aviso, los faraones no desistirían de su plan de juego y rápidamente se pondrían arriba. A los 12, luego de una jugada preparada de tiro libre frustrada, la pelota le llegaría a Karim Hafez, quien conectaría por vía aérea con la cabeza de Emam Ashour para anotar el 1-0 parcial.
Con el resultado en contra, y aprovechando un bajón en el ritmo de su rival, los "Socceroos" empezaría a presionar progresivamente más en busca del empate, aunque durante la etapa inicial no lograrían mover el amperímetro.
Ya en la segunda mitad, apenas segundos después del pitazo del árbitro, Egipto casi ampliaría la ventaja con una llegada peligrosa de Omar Marmoush, quien definiría muy abierto.
Por su parte, Australia no tardaría en responder y encontraría el ansiado empate. A los 54, Aiden O'Neill de pelota parada mandaría al área chica el balón, el cual entraría al arco por un desvío involuntario de Mohamed Hany.
Tras el tanto, el duelo entraría en una tensa calma que se extendería por más de media hora, con idas y vueltas constantes entre las áreas, pero sin oportunidades claras para ningún equipo. Cuando todo parecía indicar que la historia se iría sin pena ni gloria al alargue, los africanos conseguirían una última ocasión destacada sobre el cierre: a los 93 de 95, Mohammed Salah centraría para Rami Rabia, quien de testa empujaría el esférico al arco, pero el guardameta Patrick Beach salvaría a su selección con una manotazo providencial.








