Como alguna vez dijo un conocedor del fútbol contemporáneo: "Para mí Bielsa falta que se mande su 'Bielseada'"; y ya pasó dos veces. A Uruguay no le bastó con empatar 1-1 con Arabia Saudita en el debut, sino que ahora también igualó, esta vez 2-2, ante la que a priori era el rival más accesible del Grupo H: Cabo Verde.
Los primeros minutos del encuentro estarían marcados por un leve dominio de la Celeste en la posesión, que no se traduciría en chances claras, y un juego friccionado que tendría dos amarillas tempraneras incluidas, una por lado. Luego de la segunda de estas, una falta de Rodrigo Bentacur sobre Telmo Arcanjo en 3/4 de cancha, Kevin Pina ejecutaría un tiro libre de baja altura que terminaría pasando por el medio una barrera mal coordinada integrada por Maximiliano Araújo y Federico Viñas para meter el inesperado 1-0 para los africanos, el primero en su historia en Mundiales.
Si bien los dirigidos por Marcelo Bielsa intentarían descontar, por varios minutos no lograrían vulnerar significativamente a la defensa de un Cabo Verde que tendría alguna que otra aproximación prometedora para ampliar la diferencia, pero tampoco estaría fino en las definiciones.
Cuando todo parecía que el partido se iba al descanso sin más incidencias, al minuto 43 Uruguay llegaría al empate: desde la banda izquierda Federico Valverde metería un centro para Bentacur, que estrellaría su cabezazo en el palo, dejando completamente descolocado a Vozinha, quien vería como Araújo con el arco a su merced metería de palomita el 1-1.
Por el lado del equipo africano, este tanto trajo algo de polémica, ya que en el momento de la jugada Arcanjo estaba tirado en el piso por una presunta lesión, pero el arbitro Espen Eskås no frenaría el juego.








