Después de embarcar en la aeronave, la delegación fue informada de que ningún vuelo contaba con autorización para despegar. Como justificación, las autoridades indicaron que había una gran congestión en el espacio aéreo. Luego de esperar dentro del avión durante dos horas, todos debieron retornar al hotel.
"Nos tienen secuestrados en Venezuela. Esto es un sabotaje hacia la selección boliviana. Alegan tráfico aéreo cuando apenas habían dos aviones volando", reclamó el presidente de la Federación Boliviana de Fútbol, Harold Howard.











