Tras conquistar dos campeonatos de constructores y tres títulos consecutivos de pilotos junto a Max Verstappen, la temporada 2024 resultó especialmente difícil para Horner, marcada por el escándalo de presunta mala conducta con una empleada, que llevó a Red Bull a abrir una investigación interna. El británico resistió las presiones, incluso las de Jos Verstappen, padre de Max pedían su cese, y finalmente Red Bull lo absolvió.
El panorama se calmó parcialmente cuando Verstappen se consagró tetracampeón, aunque McLaren terminó llevándose el título de constructores gracias a un desarrollo más sólido de su monoplaza, algo que se mantuvo en 2025. Aun así, el talento del neerlandés permitió que Red Bull lograra poles y victorias pese a la superioridad de la escudería británica.













