Luego de dos décadas, Christian Horner deja la dirección de Red Bull Racing, un equipo al que supo llevarlo a la gloria en varias ocasiones desde su incorporación en 2005. El equipo de las bebidas energéticas decidió despedirlo de forma inmediata por sus malos resultados en los últimos GPs.
Horner ostentaba el récord como el jefe de equipo con mayor permanencia en la parrilla. Si bien desde el año pasado existían rumores sobre su salida, la confirmación llegó en un momento totalmente inesperado, ya que se da en un momento de receso de dos semanas sin Grandes Premios y con un Red Bull relegado al cuarto puesto en la Tabla de Constructores.

Esta salida se suma a las de otras figuras clave como su director técnico, Adrian Newey, y su director deportivo, Jonathan Wheatley, ambos históricos dentro de la estructura.
Tras conquistar dos campeonatos de constructores y tres títulos consecutivos de pilotos junto a Max Verstappen, la temporada 2024 resultó especialmente difícil para Horner, marcada por el escándalo de presunta mala conducta con una empleada, que llevó a Red Bull a abrir una investigación interna. El británico resistió las presiones, incluso las de Jos Verstappen, padre de Max pedían su cese, y finalmente Red Bull lo absolvió.
El panorama se calmó parcialmente cuando Verstappen se consagró tetracampeón, aunque McLaren terminó llevándose el título de constructores gracias a un desarrollo más sólido de su monoplaza, algo que se mantuvo en 2025. Aun así, el talento del neerlandés permitió que Red Bull lograra poles y victorias pese a la superioridad de la escudería británica.











