El marroquí, hincha confeso del Millonario, llega de una temporada sobresaliente en Arabia Saudita y con la selección de Marruecos, mientras River evalúa opciones por si se va el arquero uruguayo.
River Plate tiene en la mira a Yassine Bounou, el arquero marroquí que confesó más de una vez su fanatismo por el club, mientras evalúa el futuro de Santiago Beltrán. El posible interés del Atlético Madrid por el uruguayo, a raíz de la eventual salida de Jan Oblak, obliga al Millonario a mirar alternativas en el arco.
Bono, de 35 años y con tres Mundiales en el cuerpo (dos como titular), milita desde hace tres temporadas en el Al-Hilal de Arabia Saudita. Antes construyó una carrera sólida en España, donde sumó títulos individuales y colectivos, sobre todo en el Sevilla, y acumuló cuatro nominaciones al Premio Yashin al mejor arquero del mundo en 2022, 2023, 2025 y 2026.
En la campaña que recién arranca entre el fútbol árabe y el africano, el nacido en Québec disputó nueve partidos entre club y selección. Encajó apenas cuatro goles, dejó el arco en cero en seis oportunidades y ganó todo lo que jugó. En la única fecha que faltó, su equipo cayó 2-0.
El año anterior fue todavía más contundente: 58 encuentros, 40 goles recibidos y 28 vallas invictas. Levantó la Copa y la Supercopa de Arabia Saudita, además de la Copa África con Marruecos por decisión administrativa. En el Mundial llegó a cuartos de final, donde perdió con Francia.
La técnica de penales que lo destaca
En esa misma Copa del Mundo, Marruecos eliminó a Países Bajos desde los doce pasos y Bono se viralizó por su forma de atajar. En lugar de tirarse a un palo como la mayoría, se queda parado un poco corrido del centro del arco. Así divide el espacio en dos mitades y genera dudas en el pateador. Con esa técnica atajó cuatro penales en Mundiales y comparte el récord con nombres como Iker Casillas y Sergio Goycochea.
Ese dato no es menor para River, que suele sufrir en las definiciones por penales y quedó afuera de la Copa Sudamericana por esa vía. Contar con un arquero que maneja tan bien esas situaciones podría ser una ventaja concreta.
En una entrevista con TyC Sports de 2023, Bono fue claro sobre su sueño de jugar en el club: “Es algo pendiente que tengo, sinceramente. Es uno de mis sueños y me encantaría que algún día se cumpla. No quiero hacerlo solo por llevar el escudo, quiero llegar y rendir. Si no lo siento así, no iría”.
Tiene contrato hasta junio de 2028 y cobra cerca de diez millones de euros anuales. Aun así, su fanatismo por River es real: le puso Ariel a su perro en homenaje a Ariel Ortega. Ese lazo emocional podría facilitar un eventual traspaso si las partes se sientan a negociar.
La situación de Beltrán y el plan de River
Mientras tanto, River trabaja en la renovación de Beltrán. La idea es mejorar su sueldo y sumar una cláusula de rescisión que le dé más poder de negociación ante eventuales ofertas europeas. Si el uruguayo se queda, el interés por Bono podría quedar en stand-by. Si se va, el marroquí aparece como una de las opciones más firmes en la carpeta del club.
Bono combina experiencia, buen presente y un vínculo afectivo con la institución que pocos candidatos pueden ofrecer. Por eso el Millonario lo sigue de cerca mientras define el futuro de su actual arquero.