En señal de protesta a la dirigencia por el irregular presente del club, simpatizantes de la Academia mostraron un fuerte gesto a horas del duelo clave ante Huracán por el Torneo Apertura
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En la antesala de un partido decisivo por el Torneo Apertura, los hinchas de Racing protagonizaron un fuerte gesto simbólico en apoyo a Gustavo Costas y en rechazo a la dirigencia encabezada por Diego Milito.
Durante la noche previa al duelo ante Huracán, un grupo de simpatizantes modificó el cartel de una calle en las inmediaciones del Cilindro: taparon el nombre de Milito y colocaron el del actual entrenador, en una clara muestra de respaldo en medio del complicado presente del equipo.
Los hinchas no están contentos con la gestión de Milito
La intervención, que rápidamente se viralizó en redes sociales, fue retirada horas después, aunque el mensaje ya había quedado instalado. Se trató de una nueva manifestación del malestar de los hinchas con la conducción del club, que ya se había hecho sentir en el último partido de local ante Barracas Central con cánticos contra la comisión directiva, al mismo tiempo que el DT era ovacionado.
El contexto deportivo potencia la tensión. El conjunto de Avellaneda llega al cierre de la fase regular del Torneo Apertura obligado a ganar para asegurar su clasificación a los octavos de final sin depender de otros resultados. Un empate lo dejaría sujeto a lo que ocurra con otros equipos, mientras que una derrota lo eliminaría. El rival de turno también se juega mucho, ya que Huracán depende de sí mismo para avanzar y un triunfo le garantiza su lugar en la próxima instancia.
Además del torneo local, el presente internacional suma presión. La Academia se ubica en el tercer puesto de su grupo en la Copa Sudamericana con 4 puntos, por detrás de Botafogo (7) y Caracas (5), con un rendimiento irregular que compromete sus chances de avanzar.
Racing se juega todo ante Huracán para clasificar a los playoffs del Torneo AperturaRacing está complicado en su grupo de Copa Sudamericana
Con este panorama, el partido en Avellaneda aparece como un punto de inflexión tanto en lo deportivo como en lo institucional, con un clima cada vez más tenso entre los hinchas y la dirigencia.