El micro realizaba traslados diarios para cientos de chicos y chicas que entrenan en el predio del Bajo Flores, una zona complicada y poco segura. "Este servicio ayuda a muchas familias a trasladarse de un lugar a otro y más que nada a la noche al salir de la Ciudad Deportiva, es muy importante que esto siga funcionando", destacó el comunicado difundido por los padres de los jóvenes deportistas.
La inminente renuncia del conductor deja a los entrenadores y atletas sin una opción segura para moverse entre la sede y el campo de deportes. Las familias del club solicitaron la intervención urgente de la dirigencia para no quedar desamparadas y exponer a los chicos a un entorno que ya es riesgoso en los días que no hay partido en el Nuevo Gasómetro.
La crisis en San Lorenzo se profundiza día a día, y esta situación refleja los coletazos de la mala gestión que afectan tanto a los deportistas como a los socios de un club que cada vez está más a la deriva.