El ex futbolista dio un testimonio ante miles de personas en Madrid, donde destacó el rol de la fe durante su detención de 14 meses por una causa por presunto abuso sexual de la cual fue absuelto
Compartir:
Luego de pasar 14 meses en prisión por una causa por abuso sexual por la que luego fue absuelto, Dani Alves reapareció públicamente en Madrid. El ex lateral derecho participó como orador en el evento religioso evangélico The Change Madrid 2026 realizado en el estadio Metropolitano del Atlético de Madrid, donde compartió cómo fue su experiencia en durante ese período.
Ante unas 40 mil personas, el brasileño centró su mensaje en la fe y el impacto espiritual que atravesó durante ese período. "Estuve 14 meses en la cárcel, ahí Cristo me hizo libre", expresó durante su intervención, una de las frases más resonantes de la jornada.
En un discurso con tono reflexivo y enfático, Alves buscó trasladar su experiencia personal al público: "No sé qué cárceles están enfrentando ustedes, pero Cristo romperá esas cárceles y muros". Y agregó: "Cuando tienes a Cristo eres criatura nueva y las cosas viejas pasan".
Dani Alves se refugió en la fe durante su encarcelamiento
El ex jugador, que supo jugar en grandes escenarios del fútbol mundial, también hizo una comparación con su pasado profesional: "Conozco lo que es estar en el fútbol, jugaba ante 80.000 personas: eso no me impresiona. ¡Hay poder de Cristo en este estadio!".
Durante su testimonio, remarcó el cambio que asegura haber experimentado en su vida: "Yo lo he perdido todo, pero al perderlo todo encontré a Jesús, Rey de Reyes y Señor de Señores". Y siguióla idea con una frase contundente: "Ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí". El mensaje cerró con una advertencia dirigida a los presentes: "La vida es corta y hay que vivirla. Sí, pero el infierno es eterno y hay que evitarlo".
El caso judicial que lo involucró se remonta a diciembre de 2023, cuando una mujer lo denunció por abuso sexual en Barcelona. En primera instancia fue condenado a cuatro años de prisión, pero tras la apelación de su defensa, el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña resolvió absolverlo en marzo de 2025.
Desde su salida de la cárcel, Alves se volcó con mayor intensidad a la religión y comenzó a participar en encuentros de este tipo. En paralelo, también mantiene un vínculo con el fútbol: recientemente se confirmó su participación como uno de los propietarios del Sporting São João de Ver, club de las divisiones inferiores de Portugal.