Este domingo, Deportivo Madryn eliminó a Deportivo Morón y se metió en la final por el segundo ascenso a la Primera División, en un partido completamente condicionado por el controvertido arbitraje de Pablo Echavarría, quien inclinó claramente la cancha al club aurinegro.
Para colmo, el Gallito afrontó el duelo sin su entrenador Walter Otta, quien no pudo sentarse en el banco por una suspensión insólita originada en una fake news con declaraciones que jamás hizo y que derivaron en una sanción express de la corrupta AFA de Claudio "Chiqui" Tapia. Obligado a mirar el partido desde la tribuna, Otta siguió la eliminación rodeado de los allegados del club.









