A sus 27 años, el volante atraviesa además un muy buen momento en Minnesota. En sus últimas 14 presentaciones acumuló 10 participaciones directas en goles y, en la temporada, lleva 3 tantos y 7 asistencias en 21 partidos. Su producción también se refleja en sus números generales desde que llegó a Estados Unidos: suma 13 goles y 24 asistencias en 79 encuentros.
Formado en Rosario Central y con un destacado paso por Atlético Tucumán, donde incluso llegó a ser capitán, Pereyra encontró en la MLS un lugar para consolidarse como una de las principales armas creativas de su equipo.
Si bien todavía no existe una nominación oficial al Premio Puskás, la definición ya entró en la conversación. Y si la FIFA busca el mejor gol de la temporada, la rabona de Pereyra tendrá argumentos suficientes para competir por un lugar.