La estadounidense Lindsey Vonn protagonizó este domingo una de las imágenes más impactantes de los Juegos Olímpicos de Invierno Milano-Cortina 2026, tras sufrir una violenta caída durante el descenso femenino disputado en la pista Tofana, en la estación de los Dolomitas. La esquiadora de 41 años debió ser evacuada en helicóptero y su participación en la cita olímpica quedó abruptamente finalizada.
El accidente ocurrió en la parte alta del recorrido, en el primero de los cinco sectores del trazado, cuando Vonn perdió el control tras un salto y cayó con extrema dureza. La competencia fue interrumpida de inmediato y, minutos más tarde, la multicampeona fue trasladada a un hospital cercano para su evaluación médica.
El impacto generó especial preocupación por el delicado contexto físico de Vonn. La estadounidense compite con una rodilla derecha de titanio y, hace apenas una semana, había sufrido la rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda, además de una lesión en el menisco, durante una prueba de la Copa del Mundo en Crans Montana, Suiza. A pesar de ello, decidió presentarse igualmente en los Juegos Olímpicos.

Considerada una de las máximas leyendas del esquí alpino, Vonn acumula 84 victorias en la Copa del Mundo, 45 de ellas en descenso, además de once medallas, entre ellas un oro olímpico en Vancouver 2010 y dos títulos mundiales. Tras regresar a la actividad luego de cinco temporadas retirada, había logrado volver al triunfo esta misma campaña.









