De manera sorpresiva, Erik Lamela anunció oficialmente el final de su carrera como futbolista profesional. El volante ofensivo, que en la última temporada defendió los colores del AEK de Atenas, tomó la decisión de rescindir su contrato con el club griego para colgar los botines y dar inicio a una nueva etapa en el fútbol, pero desde el costado técnico.
El ex jugador se sumará en los próximos días al cuerpo técnico de Matías Almeyda en el Sevilla, equipo que disputará esta temporada únicamente competiciones locales. Almeyda y Lamela comparten un vínculo que se remonta a River, donde fueron compañeros, y que se fortaleció en el último año, cuando el entrenador lo dirigió en Grecia.
De River a Europa, una carrera marcada por el talento
Lamela debutó en la Primera de River en el Torneo Clausura 2009 con apenas 17 años. Durante las siguientes dos temporadas se consolidó como una de las grandes promesas del fútbol argentino, aunque no logró títulos con el club. Su salida se produjo en un contexto difícil, ya que tras el descenso del Millonario en 2011 fue vendido a la Roma por 12 millones de dólares, una cifra récord para el momento.

En Italia, el mediapunta brilló durante dos temporadas, sumando 21 goles en 67 partidos, lo que llamó la atención del Tottenham. Su llegada a la Premier League en 2013 marcó el capítulo más extenso de su carrera: ocho temporadas, 257 partidos, 37 goles y dos premios al mejor gol del año en Inglaterra.










