Una nueva controversia sacude al deporte femenino en Estados Unidos. En el torneo Cherry Blossom Open, la esgrimista Stephanie Turner fue descalificada luego de negarse a competir contra el travesti Redmond Sullivan.
La digna decisión de Turner, arrodillarse en señal de protesta y retirarse del combate, fue interpretada como una infracción grave por la organización. Le aplicaron la máxima sanción: una tarjeta negra.
El gesto de Turner no fue un arrebato, sino una declaración de principios. Frente a una situación que, según ella, atenta contra la equidad en el deporte femenino, decidió no enfrentarse a una rival que, aunque biológicamente hombre, fue admitida por USA Fencing en la categoría femenina.
La escena fue capturada en video y rápidamente se viralizó. En este se puede ver a Turner quitándose la máscara y hablándole directamente a su oponente antes de retirarse.











