Estudiantes de La Plata vivió una jornada cargada de emoción durante los festejos por su 121° aniversario con la inauguración de la estatua de Alejandro Sabella, uno de los máximos referentes de la historia del club. El monumento fue emplazado en el Paseo de los Profesores del estadio Jorge Luis Hirschi (UNO), donde permanecerá junto al de Osvaldo Zubeldía, otro entrenador que dejó una huella imborrable en la institución.
El homenaje representa un reconocimiento permanente a quien fue protagonista de algunos de los capítulos más importantes del Pincha, tanto dentro como fuera de la cancha.
La decisión de inmortalizar a Alejandro Sabella fue tomada por los propios socios e hinchas de Estudiantes a través de una votación impulsada por el club.
El histórico entrenador obtuvo cerca del 68% de los votos, superando ampliamente a otras figuras emblemáticas de la institución como Mariano Mangano, Juan Ramón Verón y Manuel Pelegrina. El resultado reflejó el profundo cariño y la admiración que el pueblo albirrojo mantiene por "Pachorra".
Durante la ceremonia, el presidente del club, Juan Sebastián Verón, destacó la importancia del reconocimiento: "Agradecer a todos los que colaboraron para hacer posible algo tan importante y justo como es poder tener a Alejandro cerca de nuestro estadio y nuestro club. Es algo merecido, sobre todo para aquellos que tuvimos la suerte de poder estar y pasar tiempo con él".
La relación entre Sabella y Estudiantes estuvo atravesada por éxitos deportivos y un fuerte sentido de pertenencia.
Como futbolista integró los planteles que conquistaron el Campeonato Metropolitano de 1982 y el Nacional de 1983. Años más tarde, desde el banco de suplentes, escribió una de las páginas más gloriosas del club al obtener la Copa Libertadores 2009, además del Torneo Apertura 2010.
Bajo su conducción, el Pincha también protagonizó la histórica final del Mundial de Clubes frente al Barcelona de Lionel Messi y Pep Guardiola, una actuación que permanece entre los recuerdos más destacados de la institución.