A menos de un mes del inicio del Mundial 2026, la FIFA intensificó las gestiones para garantizar la participación de la Selección de Irán en el torneo. En ese marco, dirigentes del organismo y de la Federación Iraní de Fútbol mantuvieron una reunión en Estambul que ambas partes calificaron como "constructiva".
El encuentro estuvo encabezado por el secretario general de la FIFA, Mattias Grafström, y el presidente de la federación iraní, Mehdi Taj. La reunión se desarrolló en la sede de la Federación Turca de Fútbol, en medio de la creciente tensión política entre Teherán y Washington por el conflicto en Oriente Medio.
"Nuestra reunión con la Federación Iraní de Fútbol ha sido muy constructiva. Trabajamos en estrecha colaboración y estamos deseando recibir a la República Islámica de Irán en la Copa del Mundo", expresó Grafström en un comunicado oficial difundido por la FIFA.
El dirigente también explicó que durante la cumbre se abordaron cuestiones operativas relacionadas con la participación del seleccionado asiático. "Hemos podido abordar ciertas cuestiones de carácter operativo, como lo hacemos con cada asociación miembro. Estoy muy satisfecho con la riqueza de nuestros intercambios", agregó.
Dirigentes de la FIFA e Irán se reunieron en Turquía
Desde la delegación iraní también se mostraron conformes con el resultado del encuentro. "Tuvimos una reunión positiva y constructiva con la FIFA. Discutimos nuestras inquietudes y expresamos nuestro compromiso conjunto para garantizar la participación sin contratiempos de la Selección Nacional en la Copa Mundial", señaló Mehdi Taj.
La preocupación de Irán gira principalmente en torno a cuestiones vinculadas con seguridad, visados y el respeto a los símbolos nacionales durante el torneo. Días atrás, la federación había condicionado su participación al cumplimiento de diez garantías, entre ellas el ingreso sin restricciones de la delegación y la protección frente a posibles manifestaciones de opositores iraníes radicados en Estados Unidos.
En ese contexto, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, aseguró recientemente que los jugadores podrán ingresar al país sin inconvenientes, aunque aclaró que algunos integrantes de la estructura dirigencial podrían enfrentar restricciones migratorias por presuntos vínculos con la Guardia Revolucionaria iraní.
Mientras tanto, los persas viajarán en los próximos días a Turquía para realizar una concentración previa al torneo antes de trasladarse a Norteamérica. Su debut en el Grupo G de la Copa del Mundo será el 16 de junio ante Nueva Zelanda en Los Ángeles, y luego se medirá allí ante Bélgica el 21 y ante Egipto el 27 en Seattle.