Leonardo Ponzio asumió de manera sorpresiva como entrenador interino de River Plate luego de la renuncia de Eduardo Coudet. El excapitán del club, de 44 años y oriundo de Rosario, se desempeñaba como nexo entre el plantel de Primera y la Reserva, además de integrar la Secretaría Técnica. Su llegada al banco llegó apenas cuatro meses después de una declaración que hoy resulta llamativa.
En abril de este año, el León había sido claro sobre sus planes futuros. En aquella oportunidad aseguró: "Ser técnico lo descarto porque actualmente no me veo en el día a día". Aquellas palabras contrastan con la realidad actual, en la que ocupa el puesto de entrenador con Marcelo Escudero como ayudante de campo.











