La designación del árbitro para la final del Mundial 2026 entre Argentina y España volvió a poner bajo la lupa uno de los episodios más controvertidos de su carrera. El esloveno Slavko Vincic fue detenido en 2020 durante una redada policial en Bosnia y Herzegovina, en una propiedad donde se encontraron armas, cocaína, dinero en efectivo y personas vinculadas a una investigación por prostitución.
La FIFA confirmó que Vincic será el encargado de impartir justicia en la definición del próximo domingo. El juez de 46 años estará acompañado por sus compatriotas Tomaz Klancnik y Andraz Kovacic como asistentes, mientras que Adham Makhadmeh ocupará el lugar de cuarto árbitro.
Slavko Vincic estuvo preso es Bosnia.
El antecedente ocurrió en mayo de 2020, durante las restricciones sanitarias por la pandemia. La Policía irrumpió en una propiedad ubicada en la ciudad bosnia de Bijeljina como parte de una investigación contra una organización internacional presuntamente vinculada con el tráfico de drogas, la prostitución y la venta ilegal de armas.
En el lugar había 35 personas, entre ellas nueve mujeres y 26 hombres. Durante el procedimiento, las autoridades secuestraron diez pistolas, varios paquetes de cocaína, teléfonos celulares, computadoras y más de 10.000 euros en efectivo. Vincic quedó detenido junto con el resto de los presentes mientras los investigadores intentaban establecer el vínculo de cada uno con la organización.
De acuerdo con los reportes difundidos sobre el operativo, el árbitro habría intentado abandonar el lugar en una embarcación junto con otras tres personas cuando llegó la Policía. Sin embargo, fue liberado pocas horas después y no se formularon cargos en su contra. Las autoridades determinaron que debía declarar como testigo y que no existían elementos que lo relacionaran directamente con las actividades investigadas.
Slavko Vincic.
Vincic explicó posteriormente que había viajado a Bosnia por una reunión de negocios y que terminó en la propiedad después de aceptar una invitación para comer. Según su versión, desconocía a las personas investigadas y calificó su presencia en el lugar como el mayor error de su vida.
El entonces presidente de la asociación de árbitros de Eslovenia, Vladimir Sajn, también sostuvo que no existían sospechas formales ni denuncias contra Vincic y aseguró que simplemente había estado “en el lugar equivocado en el momento equivocado”.