Las medidas también llegan en medio de una crisis derivada de una tragedia ocurrida antes del inicio del partido, cuando una avalancha en los accesos al estadio dejó como saldo la muerte de dos jóvenes, de 12 y 18 años. Los incidentes comenzaron cuando hinchas intentaron ingresar a la fuerza, lo que provocó una intervención de la policía con carros blindados.
Durante el desarrollo del encuentro, al minuto 72, un grupo de barrabravas invadió el terreno de juego como protesta por las muertes ocurridas. Según las primeras investigaciones, uno de los vehículos policiales habría derribado una reja perimetral, provocando el accidente fatal.












