El exfutbolista portugués, que apoyó al dirigente suizo cuando asumió la presidencia de la FIFA, lo acusó de mentir, engañar y actuar en beneficio propio. También cuestionó el fallido proyecto para vender parte de los derechos comerciales del organismo
En medio de la crisis política por la que está atravesando, Gianni Infantino sumó un nuevo detractor: Luis Figo. El exfutbolista portugués publicó una explosiva columna en el diario británico Daily Mail en la que reclamó la renuncia del presidente de la FIFA.
"Podría escribir 10.000 palabras sobre los problemas de la FIFA. Pero la solución solo requiere tres: Infantino debe irse", escribió Figo al comenzar una carta en la que cargó con dureza contra quien hace una década había contado con su respaldo para llegar a la presidencia del organismo.
El exjugador sostuvo que la crisis desatada por el intento de comercializar parte de los derechos de las principales competiciones de la FIFAa través de inversores privados (el ya cancelado proyecto FIFA Foward Enterprise), terminó de convencerlo de que el dirigente suizo ya no puede continuar al frente del fútbol mundial.
"He amado el fútbol toda mi vida. Fui jugador profesional durante 20 años. Y créanme, me he topado con algunos sinvergüenzas durante mi trayectoria en este deporte. Pero lo que he visto al descubierto en los últimos 10 días es el comportamiento más bajo, engañoso y cobardemente egoísta que jamás haya presenciado", afirmó.
Figo aseguró que Infantino intentó impulsar una transformación histórica sin informar adecuadamente a las federaciones miembro y cuestionó la falta de transparencia con la que, según él, se manejó todo el proceso. "Si era tan buena idea, ¿por qué no se lo dijiste a tus miembros cuando los tenías a todos reunidos en una sala antes de la final del Mundial? Si se trataba de un plan tan sólido, ¿por qué no informar a sus miembros sobre los riesgos, así como sobre los beneficios que usted describe?", preguntó retóricamente.
Figo apoyó a Infantino en 2016
También puso bajo sospecha los intereses económicos detrás de la iniciativa. "No es una buena idea. No es sólido cuando no se es transparente sobre las ganancias exorbitantes que siempre buscan las firmas de capital privado. No es valiente no explicar que, una vez vendida tu participación, esta se pierde para siempre y que has desheredado a tus sucesores como propietarios de la Copa del Mundo", escribió.
En uno de los pasajes más duros de la columna, el portugués insinuó que el proyecto buscaba beneficiar personalmente a Infantino. "No es honesto cuando no mencionas que, después de haber entregado la Copa del Mundo en bandeja de plata a tus colegas en Washington D.C., te van a dar un trabajo que vale cinco veces tu salario actual", lanzó.
El exjugador también rechazó el argumento de que la FIFA necesite financiación privada para sostener sus torneos y recordó que el organismo dispone de importantes recursos propios. "El fútbol sí necesita una discusión sobre el dinero. Pero sobre el dinero que debería invertirse en la construcción de campos deportivos y la formación de entrenadores para garantizar que todos los niños del mundo tengan la oportunidad de enamorarse del deporte más bello del planeta", sostuvo. En esa línea, remarcó que la FIFA cuenta con "5.000 millones de dólares de reservas", por lo que, a su entender, no existe ninguna necesidad de vender parte de sus activos.
Además, Figo amplió sus críticas a la gestión general del dirigente suizo y aseguró que el proyecto era una consecuencia más de una larga serie de decisiones controvertidas. Lo acusó de "suspender y revocar decisiones disciplinarias", de "infringir las reglas del juego por un espectáculo en el descanso" y afirmó que "nada se interpone en el camino de complacer a sus amigos".
Figo criticó duramtente el proyecto de inversión privada de Infantino
Por otra parte, el portugués también respaldó públicamente las recientes declaraciones del presidente de la Federación Jordana de Fútbol (JFA), el príncipe Ali bin Al Hussein, quien había denunciado un supuesto comportamiento "mafioso" dentro de la FIFA para presionar a distintas federaciones con el objetivo de garantizar el apoyo político a Infantino de cara a las elecciones presidenciales de 2027.
La carta concluye con una de las críticas más contundentes contra el actual mandatario del organismo: "Infantino ha degradado el cargo de presidente de la FIFA que prometió elevar. Ha mentido, engañado y tratado de enriquecerse a costa del deporte al que supuestamente debe servir. Ha perdido el apoyo de su equipo directivo, de sus asesores más cercanos, de la gran mayoría de las personas que dedican su vida a este deporte e incluso, al parecer, del ganador del Premio de la Paz de la FIFA. Es demasiado tarde para salvar su dignidad, pero no es demasiado tarde para salvar el fútbol.Debería irse. Ahora".
El pronunciamiento del portugués tiene un fuerte peso simbólico. En 2016 había respaldado la llegada de Infantino a la presidencia tras el FIFA GATE, el mayor escándalo de corrupción que sacudió a la casa madre del fútbol mundial. Diez años después, pasó a integrar el grupo de dirigentes y referentes del fútbol que reclaman un cambio de conducción en uno de los momentos más delicados del mandato del suizo, a pocos meses de las elecciones previstas para marzo de 2027 en Rabat, Marruecos.