Luto en el boxeo: murió Prichard Colón, el boxeador cuya tragedia cambió las reglas del deporte
Cuatro meses después, el 10 de diciembre, protagonizó una pelea que quedaría grabada para siempre en la historia del deporte. En Monterrey, México, se enfrentó con John David Jackson en un combate que parecía tener un desenlace inevitable: el argentino había recibido un castigo considerable, estaba en desventaja y se encontraba al borde de la derrota.
Sin embargo, en el noveno asalto encontró una oportunidad y conectó un potente gancho de izquierda que derribó al estadounidense. Después de otra caída de su rival, Castro consiguió la victoria por nocaut y completó una remontada extraordinaria.
El propio boxeador bautizó aquel golpe como "La mano de Dios", en alusión a Diego Maradona y a su histórico tanto ante Inglaterra en el Mundial de México 1986. La revista especializada The Ring reconoció el enfrentamiento como la Pelea del Año y distinguió el noveno round como el mejor de la temporada.
Su carrera también incluyó enfrentamientos ante figuras de la talla de Terry Norris, Roy Jones Jr. y Roberto Durán. En 1989 conquistó el título argentino de peso mediano y, al año siguiente, el campeonato sudamericano. Además, formó parte de la reapertura del Luna Park para el boxeo en 1989, otro episodio destacado de su recorrido deportivo.
Los últimos años de su trayectoria estuvieron marcados por dificultades. En 1995 perdió el cinturón mundial ante el japonés Shinji Takehara y, una década después, sufrió un grave accidente automovilístico que le provocó un colapso pulmonar y múltiples fracturas. Pese a la gravedad de las lesiones, logró regresar al ring y cerró su carrera profesional el 27 de enero de 2007, cuando venció por nocaut técnico a José Luis Herrera en Mar del Plata.
De los cuadriláteros a la televisión y el streaming
Después de retirarse, Castro mantuvo su vínculo con el público a través de diferentes apariciones televisivas y proyectos de entretenimiento. Participó en programas como Gran Hermano y MasterChef Celebrity, donde fue el primer eliminado de la edición en la que compitió, y también se sumó a ciclos de streaming.
El deporte argentino pierde a una de sus figuras más emblemáticas, de esas que construyeron su legado tanto por lo conseguido dentro del cuadrilátero como por una personalidad que trascendió generaciones. Jorge Fernando "Locomotora" Castro murió este miércoles a los 59 años, luego de descompensarse en el Bingo de Morón, donde se encontraba en el sector de las máquinas. Un médico que acudió para asistirlo constató su fallecimiento en el lugar.
De acuerdo con la información consignada en el parte policial, el exboxeador padecía diabetes y habría sufrido una alteración relacionada con su cuadro de salud. Sin embargo, las circunstancias del episodio deberán establecerse en el marco de la investigación judicial, que quedó a cargo de la UFI N.º 8 de Morón, bajo la carátula de averiguación de causales de muerte.
"Locomotora" Castro falleció tras descompensarse en el Bingo de Morón
Nacido el 18 de agosto de 1967 en Caleta Olivia, Santa Cruz, Castro fue uno de los grandes referentes del boxeo nacional durante la década de 1990. Su estilo aguerrido, su capacidad para sobreponerse a situaciones adversas y su carisma lo convirtieron en un personaje inconfundible, con una trayectoria que incluyó una consagración mundial.
Su récord profesional quedó compuesto por 144 combates, con 130 victorias (90 por nocaut), 11 derrotas y tres empates. Pero, más allá de las estadísticas, hubo una noche que lo instaló definitivamente en la memoria colectiva.
"La mano de Dios": su pelea más emblemática
El 12 de agosto de 1994, Castro alcanzó la cima del boxeo internacional al derrotar al estadounidense Reggie Johnson y conquistar el título mundial de peso mediano de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB). La consagración marcó el punto más alto de una carrera que había comenzado a construir desde muy joven y que lo llevó a enfrentarse con algunos de los mejores púgiles de su época.
Su personalidad frontal y su particular sentido del humor continuaron siendo parte de su identidad. En una de sus últimas apariciones, en el programa Ajá Las Pelotas, le preguntaron si había existido algún boxeador argentino mejor que él. Su respuesta reflejó la confianza que siempre tuvo en sí mismo: "Hubo muchos boxeadores, pero como yo... Roña Castro va a haber uno solo”.
"Roña" Castro participó de Masterchef Celebrity 2025
Durante aquella charla también recordó a Alejandra "Locomotora" Oliveras, la excampeona mundial que murió en julio de 2025, a los 47 años. Al referirse a la huella que dejan quienes ya no están, Castro reflexionó: "Hoy en día queda el recuerdo”, antes de agregar: "Estamos de pasajeros acá".
El compromiso solidario que marcó sus últimos años
Lejos del ring, una parte fundamental de la vida de Castro estuvo dedicada a ayudar a quienes atravesaban dificultades económicas. Su compromiso con los sectores más vulnerables tomó impulso durante la pandemia de Covid-19, cuando una iniciativa para alimentar a vecinos necesitados terminó convirtiéndose en una tarea solidaria sostenida en el tiempo.
El exboxeador había comprado un gimnasio en Temperley poco antes de las restricciones sanitarias y, ante la imposibilidad de abrirlo, decidió organizar una olla popular. Lo que inicialmente estaba pensado para unas 30 personas terminó convocando a más de 60. A partir de aquella experiencia, amplió su trabajo y comenzó a sostener comedores y merenderos en Lomas de Zamora, además de colaborar con otros espacios mediante la entrega de mercadería.
Por fuera del deporte, "Roña" Castro se destacaba por su trabajo solidario
En el último tiempo se había instalado en Morón, donde impulsaba la apertura de un centro comunitario y buscaba ampliar la asistencia alimentaria. En octubre de 2025, había contado que la demanda ya no provenía únicamente de chicos. "Ahora no vienen los pibes, viene la gente grande, personas de 70 años que se ponen a llorar porque se jubilaron y no le alcanza la plata", expresó al describir la situación de quienes acudían a los comedores.
Castro vinculaba esa tarea con las dificultades que había atravesado durante su infancia, una experiencia que, según explicó, lo llevó a comprometerse con quienes sufrían necesidades similares. "Yo pasé hambre, pasé frío, a mí no me lo puede contar ningún político, yo hago lo que deberían hacer ellos", sostuvo en una entrevista.