Horas más tarde, el club confirmó oficialmente la muerte de su jugador a través de un comunicado en el que expresó su "profundo pesar" por el fallecimiento tras el atentado. "Esta lamentable noticia nos mantiene profundamente consternados a todos quienes formamos parte de la institución, y nos enluta como familia barcelonista", señalaron desde la institución, que además anunció que en las próximas horas informará los actos de despedida y pidió acompañar a la familia con oraciones.
La noticia se da en un contexto sensible, ya que horas antes el presidente de Barcelona, Antonio Álvarez, había revelado en una carta pública que un futbolista del plantel le había solicitado protección especial por haber recibido amenazas de muerte, aunque sin mencionar nombres. Ese dato volvió a cobrar relevancia tras la confirmación del crimen.











