El mundo de la NBA quedó conmocionada tras la muerte de Brandon Clarke, jugador de los Memphis Grizzlies, quien falleció a sus 29 años. La noticia fue confirmada en las últimas horas por la franquicia de Tennessee, que expresó su profundo dolor por la pérdida de uno de sus integrantes más queridos dentro del plantel.
"Estamos desconsolados por la trágica pérdida de Brandon Clarke. Brandon fue un compañero de equipo excepcional y una persona aún mejor, cuyo impacto en la organización y en la gran comunidad de Memphis no será olvidado", señaló el comunicado oficial del equipo. Y agregó: "Expresamos nuestras más sentidas condolencias a su familia y seres queridos en estos momentos difíciles".
Por el momento, no se dieron a conocer las causas del fallecimiento, lo que mantiene abiertas las incógnitas alrededor de una noticia que impactó de lleno en la NBA y en los fanáticos del deporte.
Tras conocerse la noticia, la agencia que lo representaba, Priority Sports, publicó un mensaje cargado de dolor: "Estamos profundamente consternados por el fallecimiento de Brandon Clarke. Era muy querido por todos nosotros y por todos aquellos cuyas vidas tocó. Era un alma bondadosa, siempre dispuesto a ayudar a sus amigos y familiares".
Su carrera y los problemas extradeportivos
Clarke había sido elegido en el puesto 21 del Draft de 2019 por Oklahoma City Thunder, aunque fue traspasado rápidamente a Memphis, donde terminó consolidándose como una pieza importante del equipo. En su temporada debut fue incluido en el Mejor Quinteto de Novatos, y a lo largo de su carrera disputó 309 partidos en la liga, con promedios de 10.2 puntos, 5.5 rebotes y 1.3 asistencias.
La trayectoria reciente del ala pívot canadiense estuvo marcada por las lesiones. En la actual temporada solo había podido disputar dos partidos debido a distintas dolencias, entre ellas una grave lesión en la rodilla y problemas musculares que lo alejaron de las canchas por largos períodos.
Clarke venía jugando poco por sus lesiones
Por otra parte, en el ámbito extradeportivo también había atravesado situaciones complicadas. El mes pasado fue arrestado en Arkansas tras un episodio vinculado a una persecución policial a alta velocidad. Según se informó, enfrentaba cargos por fuga y posesión y tráfico de una sustancia controlada, en un caso que aún seguía abierto.