El ex jugador y entrenador murió a sus 59 años por causas todavía desconocidas. Fue parte del inicio de la dinastía de los Bulls en los 90, dejó su huella en el básquet argentino y se desempeñaba como comentarista de la franquicia estadounidense
La NBA y el básquet internacional están transitando horas de profundo dolor. Este lunes se confirmó que Stacey King, uno de los miembros históricos de los Chicago Bulls que dominaron la liga a comienzos de los años noventa junto a Michael Jordan, falleció a sus 59 años por causas aún desconocidas.
La noticia generó una inmediata reacción tanto de la liga estadounidense como de los Bulls. A través de un comunicado, la organización destacó su aporte dentro y fuera de las canchas. "Stacey dejó su huella en el juego como jugador, entrenador y comentarista. Durante más de 20 años en las transmisiones de los Bulls, su pasión, conocimiento y energía inconfundible resonaron con generaciones de aficionados. Extendemos nuestras más profundas condolencias a la familia y amigos de Stacey y a la organización de los Bulls”, expresó la NBA.
Desde Chicago también manifestaron su pesar. Jerry Reinsdorf, presidente de la franquicia, lo definió como "un miembro muy querido de la familia de los Bulls" y resaltó la identificación que mantuvo con el club durante toda su vida. "Amaba ser un Bull. Eso se veía en la forma en que jugaba, en cómo relataba los partidos y en la relación que tenía con los hinchas", señaló el dirigente.
Nacido en Oklahoma, King llegó a la NBA en 1989 tras una destacada etapa universitaria y fue seleccionado por Chicago en el sexto puesto del draft. Con sus 2.11 metros de altura disputó los 82 partidos de su temporada de novato y luego formó parte del plantel que acompañó a Michael Jordan, Scottie Pippen y compañía en la conquista de tres campeonatos consecutivos entre 1991 y 1993, bajo la conducción de Phil Jackson. Aquella etapa marcó el inicio de una de las dinastías más exitosas de la historia de la NBA y consolidó a King como una pieza recordada de esos equipos que dominaron la liga.
King fue parte de los Chicago Bulls tricampeones de NBA de inicios de los 90 junto con Michael Jordan
Por otra parte, además de los Bulls, a lo largo de ocho temporadas en la liga estadounidense también vistió las camisetas de Minnesota Timberwolves, Miami Heat, Boston Celtics y Dallas Mavericks. En toda su carrera, promedió 6.4 puntos y 3.3 rebotes por encuentro.
Su carrera tuvo además un capítulo poco conocido en Argentina. En 1998 desembarcó en Atenas de Córdoba para reemplazar a Fabricio Oberto, que había sido transferido al Olympiacos de Grecia. La contratación de un jugador con tres anillos de campeón de la NBA generó una enorme expectativa en el básquet nacional, aunque los problemas físicos que arrastraba en ambas rodillas limitaron considerablemente su rendimiento.
Su experiencia en la Liga Nacional fue breve. Apenas disputó ocho partidos con promedios de 8.3 puntos y 5.8 rebotes antes de desvincularse del club cordobés y retirarse, aunque su paso quedó grabado como una de las incorporaciones más impactantes de la época.
King tuvo un breve paso por Atenas de Córdoba en 1998
Tras colgar las zapatillas, King continuó ligado al básquet. Primero trabajó como entrenador y posteriormente construyó una extensa trayectoria como comentarista de los Bulls. Durante más de dos décadas acompañó las transmisiones televisivas de la franquicia y se transformó en una voz inseparable para varias generaciones de aficionados.
Su muerte provocó conmoción en el ambiente de la NBA y entre los seguidores de Chicago, que perdieron a uno de los integrantes más emblemáticos de la organización, tanto por su pasado como campeón junto a Jordan como por su carisma frente a los micrófonos.