Moretti se había apartado tras la denuncia por presunta coima vinculada a un jugador de las divisiones inferiores. Su vuelta no solo implicaría que le devuelvan la firma, con impacto en bancos, contratos y gestiones, sino que, además, debería contar con la aprobación de la Comisión Directiva.
Hoy por hoy, el mandamás del Ciclón no tendría los votos necesarios, aunque sostiene que no los necesita. Algunos artículos del estatuto podrían avalarlo, pero existe un punto clave: cualquier directivo puede pedir votar su destitución en la primera reunión con él presente, algo que prefiere evitar.











