Marcelo Moretti, presidente de San Lorenzo en uso de licencia, tenía la intención de retomar sus funciones esta semana. Sin embargo, ante el clima interno convulsionado y tras conversar con dirigentes durante el viernes, día en que hinchas marcharon para pedir su renuncia, decidió postergar su regreso, por lo que Julio Lopardo seguirá en funciones.

Moretti se había apartado tras la denuncia por presunta coima vinculada a un jugador de las divisiones inferiores. Su vuelta no solo implicaría que le devuelvan la firma, con impacto en bancos, contratos y gestiones, sino que, además, debería contar con la aprobación de la Comisión Directiva.
Hoy por hoy, el mandamás del Ciclón no tendría los votos necesarios, aunque sostiene que no los necesita. Algunos artículos del estatuto podrían avalarlo, pero existe un punto clave: cualquier directivo puede pedir votar su destitución en la primera reunión con él presente, algo que prefiere evitar.









