El paso de Mauro Icardi por el Galatasaray terminó el 30 de junio, cuando venció su contrato. Junto con esa salida también finalizó el uso de la lujosa vivienda que el club le había facilitado en Estambul. Por restricciones legales que le impidieron viajar, el delantero argentino y la China Suárez debieron gestionar todo el traslado desde lejos.
Según relató el periodista Gustavo Méndez en su streaming, la familia ya retiró por completo sus pertenencias de la casa en Turquía. Todo quedó guardado en un depósito, con las valijas listas, a la espera de saber hacia dónde se mudarán. Tanto Icardi como la China y los chicos se encuentran en esa situación de provisoriedad.
La incertidumbre se agrava porque el futbolista todavía no cerró ningún nuevo contrato. El mercado de pases cierra el 1 de septiembre y esa fecha se acerca sin definiciones. La falta de un club genera presión laboral y también personal, ya que la familia necesita decidir en qué país instalarse de manera más estable.









