Mauro Zárate vivió un momento muy especial al regresar al estadio de Vélez. El exdelantero acompañó a su hijo Rocco, que desde 2025 integra las divisiones infantiles de Boca, en un partido frente al Fortín. La visita lo encontró nervioso por la posible reacción de los hinchas, pero el recibimiento lo sorprendió y lo conmovió profundamente.
En diálogo con ESPN, Zárate contó que llegó al predio con cierta inquietud. “El día que le tocó jugar contra Vélez yo estaba nervioso. Cualquier cosa que me iban a decir, iba a pedir perdón”, confesó. Sin embargo, la realidad fue muy distinta a lo que imaginaba.
Al entrar, se cruzó con un integrante de la hinchada al que conocía de años anteriores. El muchacho lo miró y le soltó una frase que lo marcó para siempre: “Bienvenido a tu casa”. Ese saludo lo dejó sin palabras y lo emocionó de manera particular. “Eso me marcó muchísimo”, relató el futbolista, todavía visiblemente afectado al recordarlo.











