Mientras que Sebastian Vettel lo hizo en 2013, con 26 años y apenas en su sexta temporada, marcando un récord de precocidad.
Max Verstappen, con 27 años y en su novena temporada, se sitúa entre los más jóvenes en lograr esta hazaña, solo detrás de Vettel. Su rápido ascenso y consistencia lo colocan en una posición destacada dentro de este selecto grupo, consolidando su lugar en la historia del automovilismo.
Max Verstappen: uno de los mejores pilotos de la F1
Aunque Red Bull fue competitivo durante toda la temporada, no siempre tuvo el auto más rápido en la parrilla. Verstappen demostró que el éxito no depende únicamente de la maquinaria, sino también de la habilidad y consistencia del piloto.















