Lionel Messi encendió las alarmas este miércoles durante la práctica de Inter Miami, en la previa del partido frente a Porto por la segunda fecha del Grupo A del Mundial de Clubes.
El capitán argentino interrumpió la entrada en calor al tomarse la parte posterior de la pierna izquierda, visiblemente incómodo. La situación generó preocupación inmediata y motivó la rápida intervención de Javier Mascherano, quien conversó unos minutos con el jugador.
Messi abandonó un ejercicio leve apenas comenzada la jornada de entrenamiento, justo en una zona en la que ya arrastraba antecedentes de molestias musculares. Este nuevo episodio se suma a otros similares sufridos tanto en el equipo estadounidense como en la Selección Argentina, donde, pese al dolor, pudo continuar jugando en la mayoría de los casos.












