La salida de Christian Horner de Red Bull Racing tras más de dos décadas al mando abre un nuevo capítulo en la Fórmula 1. Aunque formalmente sigue siendo empleado en la escudería austriaca, Horner ya fue apartado de sus tareas diarias y se encuentra negociando con los abogados los términos de su desvinculación definitiva, que podría incluir una indemnización multimillonaria.
Según reveló el diario británico The Telegraph, Horner tenía contrato vigente hasta fines de 2030, con un salario anual cercano a las 9 millones de libras. En total, podría reclamar hasta 60 millones de libras (más de 70 millones de euros al cambio actual) si se liquida la totalidad de su vínculo, además de posibles bonificaciones por objetivos. Red Bull, por su parte, argumenta que podría reincorporarse a otro equipo, entre ellos Ferrari y Alpine, algo que podría reducir el monto final.











