Apenas días después de quedar eliminado de la Copa de Brasil al perder 3-0 en el global contra su clásico rival Corinthians, Palmeiras sufrió un ataque en horas de la madrugada contra su centro de entrenamiento. Según confirmó la institución en sus redes sociales, se tiraron "bombas y petardos".
En un comunicado, el club aseguró que "vándalos atacaron cobardemente" las instalaciones ubicadas a las afueras de San Pablo, "poniendo en riesgo la integridad física de los jugadores y colaboradores" que se encontraban concentrados para el partido contra Ceará, por el Campeonato Brasileño.
Palmeiras difundió videos de las cámaras de seguridad en los que se ve a cinco personas encapuchadas acercarse a uno de los portones y arrojar al interior artefactos pirotécnicos. Cuatro de ellos se alejan mientras uno permanece encendiendo nuevos explosivos.










